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	<title>argentina | EmpowerSer</title>
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	<description>EmpowerSer ofrece servicios personalizados de coaching en oratoria, marca personal y comunicación efectiva, ayudando a profesionales y empresas a desarrollar habilidades de liderazgo, persuasión y expresión pública. Con técnicas innovadoras, EmpowerSer potencia la autoconfianza y el impacto en presentaciones, facilitando un crecimiento profesional efectivo y sostenido.</description>
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	<title>argentina | EmpowerSer</title>
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		<title>Qué es Focusing</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Carolina Ades]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Apr 2018 14:17:04 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>El Focusing es un proceso que permite acceder a la sabiduría simple y concreta que está en nuestro cuerpo. Y lograr empatía corporal.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p></p>



<p>El Focusing o Enfoque Corporal es un proceso que permite acceder a la sabiduría simple y concreta que está en nuestro<a href="http://www.empowerser.com/un-nuevo-concepto-para-hablar-de-cuerpo/"> cuerpo</a>. Al comprender el significado de nuestras sensaciones corporales, aparece el reconocimiento de lo que nos está pasando y cómo estamos viviendo una situación en ese momento.</p>



<p>La relación cuerpo-entorno es una adaptación continua, y mediante la práctica y el entrenamiento de Focusing podemos lograr estar conectados con todo lo que sentimos en cada momento de nuestras vidas.</p>



<p>Cuando parece que no estamos funcionando en la dirección adecuada, &#8220;algo&#8221; pulsa por salir. &#8220;<a href="http://www.empowerser.com/que-es-la-sensacion-sentida/">Algo</a>&#8221; se hace sentir física y corporalmente. Si le damos tiempo, permiso, atención y hacemos una <a href="http://www.empowerser.com/la-pausa/">pausa</a>, se libera esa fuerza, esa energía vital que impulsa el avance y el movimiento hacia un cambio posible.</p>



<p>Esta metodología científica posibilita el despliegue integral de las personas de un modo paulatino y firme, suave y contundente. Las interacciones con el entorno se simplifican. Emerge el modo más adecuado de vivir las situaciones vitales.</p>



<p>Focusing es un momento de conexión con uno mismo, con los otros, con el medio. En interacción. Es atender lo corporalmente sentido. Es una metodología científica, sencilla y profunda. Es, además,  un proceso continuo, deliberado y con dirección propia. También es permanecer junto a algo que se<a href="https://www.empowerser.com/que-es-la-sensacion-sentida/" title="¿Qué es la Sensación Sentida?"> siente corporalmente </a>pero de forma ambigua. Significa dedicar tiempo a atender a ese lado interior sentido. Es sentir algo físicamente que no se puede definir aún.</p>



<p><a href="http://www.empowerser.com/algo-sobre-eugene-t-gendlin/">Eugene Gendlin</a>, descubridor del FOCUSING y filósofo contemporáneo, reconoce esta capacidad humana, básica y natural de poder acceder a &#8220;ese&#8221; lugar de sabiduría corporal.</p>



<p>Focusing sistemiza los pasos adecuados haciendo posible el cambio hacia un bienestar integral favoreciendo el despliegue óptimo de cada persona.</p>



<p>Este método y esta experiencia es el Focusing. Focusing es método, proceso, práctica y experiencia sentida.</p>



<p><a href="http://www.empowerser.com/actividades/evento-solidario-ayudar-me-ayuda/">Texto presentado en el evento solidario Ayudar-me-Ayuda, Teatro Coliseo 17/10/2016.</a></p>



<blockquote class="wp-block-quote has-text-align-center is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p>Si querés saber sobre la <a href="https://www.empowerser.com/formaciones/focusing-nivel-1/">Diplomatura en Focusing</a> mandanos un <a href="https://wa.me/message/XSUZUC3XOH5MK1">mensaje aquí</a>.</p></blockquote>The post <a href="https://www.empowerser.com/que-es-focusing/">Qué es Focusing</a> first appeared on <a href="https://www.empowerser.com">EmpowerSer</a>.]]></content:encoded>
					
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		<title>10 Recomendaciones para Trabajo Grupal</title>
		<link>https://www.empowerser.com/10-recomendaciones-para-trabajo-grupal/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carolina Ades]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Mar 2020 15:57:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Empoderamiento]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Carolina Ades, María Castellano Betancur y Mauricio Gutierrez Nebuloni. El trabajo grupal es una fuente inacabable de recursos. Por eso te proponemos estas guías para que potencies al máximo la experiencia grupal.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>La&nbsp;<strong>importancia</strong>&nbsp;del&nbsp;<strong>trabajo en grupo</strong>&nbsp;surge por la consideración de que mientras más personas se unan de manera comprometida para la realización de una actividad, mejores y más efectivos serán los resultados. Al apoyarnos en otras personas, podemos hacer cada tarea más rápido, llegar más lejos y tener más impacto. En definitiva buscamos que la experiencia grupal aumente la capacidad reflexiva, el despliegue del potencial humano. </p>



<p>Y para lograrlo te proponemos <strong>estas pautas</strong> para que potencies al máximo la experiencia grupal en un ambiente seguro, respetuoso, cuidado y libre de amenazas. </p>



<ol class="wp-block-list"><li>BIENVENIDA: a todos y todo, hacemos un espacio para cada uno de los participantes y su proceso. Lugar para todos y todo. No juzgar.&nbsp;</li><li>SILENCIO: buscar quietud interior y exterior.&nbsp;</li><li>CONFIANZA:&nbsp; en el proceso del CUERPO, no dar consejos, no interpretar.</li><li>RESPETO: por el experiencia ajena; no opinar, no interrumpir.&nbsp;</li><li>CUIDADO: cuidar lo que decís. Cuidar el tiempo que usas. Cuidar con quien. Cuidar lo que haces.&nbsp;</li><li>MEDIACIÓN: mediar los conflictos con compasión, cooperación y comprensión.&nbsp;</li><li>ECOLOGÍA DE LAS PALABRAS: pausar para sentir. Pausar para escuchar. Pausar para hablar.&nbsp;</li><li>CONFIDENCIALIDAD: no compartir lo que haya sucedido en el grupo.&nbsp;</li><li>AGRADECIMIENTO: cerrar el grupo agradeciendo la oportunidad de estar juntos.&nbsp;</li><li>DISFRUTAR; del encuentro, de lo que pasó, del presente, de lo que está por venir.&nbsp;</li></ol>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://www.empowerser.com/wp-content/uploads/2021/05/frasesacompañar_1-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-2098"/></figure>



<p></p>



<p><a href="https://www.empowerser.com/carolina-ades/" title="Carolina Ades">Carolina Ades</a>, María Castellano Betancur y<a href="https://www.empowerser.com/mauricio-nebuloni/" title="Mauricio Gutierrez Nebuloni"> Mauricio Gutierrez Nebuloni</a></p>The post <a href="https://www.empowerser.com/10-recomendaciones-para-trabajo-grupal/">10 Recomendaciones para Trabajo Grupal</a> first appeared on <a href="https://www.empowerser.com">EmpowerSer</a>.]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>El Experiencing y la Creación de Significado</title>
		<link>https://www.empowerser.com/el-experiencing-y-la-creacion-de-significado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carolina Ades]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Sep 2020 08:07:54 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Por Eugene Gendlin. Además de las dimensiones lógicas y operacionales del conocimiento, existe también una dimensión experiencial directamente sentida. El significado no es sólo una cierta estructura lógica acerca de eventos, sino que también implica un experiencing sentido. Cualquier concepto, evento o conducta es significativo sólo en la medida que algún tipo de sonido o evento interactúa con el experiencing sentido. Los significados se forman y obtienen a través de la interacción entre el experiencing y los símbolos y/o eventos.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por</strong> <strong>Eugene Gendlin.</strong></p>



<p>Introducción del libro “Experiencing and the Creation of Meaning”, (1962).&nbsp;</p>



<p><em>Traducción y revisión: Cecilia Domínguez, Blanca Ortiz, Gabriel Reyes.</em></p>



<ol class="wp-block-list"><li><strong>Eventos, Lógica y Experiencing.</strong></li></ol>



<p>Además de las dimensiones lógicas y operacionales del conocimiento, existe también una dimensión experiencial directamente sentida. El significado no es sólo una cierta estructura lógica acerca de eventos, sino que también implica un experiencing sentido. Cualquier concepto, evento o conducta es significativo sólo en la medida que algún tipo de sonido o evento interactúa con el experiencing sentido. Los significados se forman y obtienen a través de la interacción entre el experiencing y los símbolos y/o eventos.</p>



<p>El significado ha sido reiteradamente analizado en el pasado, en términos de eventos (referencias objetivas, percepción sentida) y en términos de estructura lógica. Los significados, por supuesto, eran vistos como algo que concernía a la experiencia. No obstante, “la experiencia” era con frecuencia construida como un esquema lógico que tenía la función de organizar las percepciones sensoriales o como constructo lógico que intervenía para relacionar y predecir las observaciones comportamentales.&nbsp;</p>



<p>Actualmente, sin embargo, no podemos construir la “experiencia” tan erróneamente. Hemos comenzado a reconocer que además de esquemas lógicos y percepciones sensoriales también existe una poderosa dimensión sentida de la experiencia que es pre-lógica y que interviene de forma decisiva es lo que pensamos, percibimos y en como nos comportamos.</p>



<p>La tarea que tenemos entre manos es examinar las relaciones entre esta dimensión sentida de la experiencia y los patrones lógicos y objetivos. ¿Cómo es que las simbolizaciones lógicas y las definiciones operacionales pueden relacionarse con el experiencing sentido en nuestras operaciones conceptuales y en nuestra conducta observable?</p>



<p>Este lado afectivo concreto de la experiencia y su importancia central en la vida humana ha sido especialmente señalado por un grupo de pensadores modernos (Bergson, Sastre). Así mismo, han señalado la dificultad que implica la aplicación de la lógica y los conceptos a la experiencia en la forma en que es vivida y sentida en cada momento. Opinan que sólo la “intuición” o las vivencias actuales pueden captarlo adecuadamente mientras que los conceptos y las definiciones pueden distorsionarlo y desvirtuarlo. También señalan que el intento de definir, puede tornar la experiencia vital en abstracciones u objetos de estudio carentes de vida. Por lo tanto, a despecho de su experiencia crucial, la experiencia sentida ha sido conceptualizada sólo ampliamente en momentos cruciales de la vida (por ejemplo; “encuentros”, “compromisos”) más que como el factor siempre presente y poderosos que es.</p>



<p>Estos puntos de vista del pensamiento moderno, nos conducen al problema de, efectivamente, estudiar la experiencia directamente sentida. Emplear sus significados en la ciencia y situaciones vitales, para así extender y hacerlos accesibles a más personas, y no a unos pocos iniciados. En resumen, el problema es relacionar los conceptos con la experiencia sentida sin distorsionarla o desvirtuarla.</p>



<p>El otro lado del pensamiento moderno (Positivismo lógico, pragmatismo) ha enfatizado los requerimientos lógicos y empíricos de la ciencia y el significado. Sólo en base a definiciones lógicas precisas y las pruebas empíricas que son necesarias en el avance de la ciencia podemos continuar el trabajo con un tipo de verdad imparcial que hace por una parte, al hombre libre y a la vez le permite cuestionar o desaprobar principios aceptados siempre que sus hallazgos puedan ser objetivamente definidos y probados.</p>



<p>Sin embargo, el permanecer sólo al interior de conceptos usuales y métodos científicos y lógicos impone severas limitaciones. Este aspecto del pensamiento moderno nos conduce al problema de extender la ciencia al comportamiento humano, sin distorsionar o diluir la precisión lógica y el criterio empírico objetivo.</p>



<p>Estos dos aspectos del pensamiento moderno definen la tarea básica tal cual se nos presenta hoy. Ya que no podemos, realmente, contentarnos con perder cualquiera de los dos aspectos, o bien dejarlos a ambos como están. Los métodos científicos usuales necesitan ser ampliados, y no sólo analizarlos en el estado en que actualmente se encuentran. Tampoco podemos dejar indefinidamente el sentido concreto siempre presente de la “experiencia” en forma vaga y en tierra de nadie. Su función es relevante en el comportamiento humano. El estudio del comportamiento humano puede ser guiado y ayudado, si aprendemos a captar que clase de conceptos pueden relacionarse con la experiencia sentida y cómo los conceptos de este tipo, se puede, a su vez, relacionar con conceptos y mediciones objetivas.</p>



<p>Con el fin de embarcarnos en esta tarea, debemos tener claro que requeriremos más que un esquema lógico de “experiencia”. Debemos preocuparnos no sólo de lo ya lógico, sino de la experiencia previa a su ordenamiento lógico. Debemos ocuparnos de la experiencia y de cómo ésta funciona en la formación de significados y patrones lógicos. Debemos investigar la experiencia pre-lógica, “pre-conceptual”, y como esta funciona conjuntamente con los símbolos lógicos, pero sin sustituir una por otra. El permanecer enteramente en el nivel lógico, no puede revelar la forma como la experiencia funciona con lo lógico. Por lo tanto, no podemos considerar la experiencia como un constructo esquemático lógico, no importa cuán complejo este sea. Lo mejor que podremos obtener, de esta manera, será un esquema de la relación entre la experiencia y la lógica. Entonces, al referirnos directamente a la experiencia, debemos pensar en esta como una corriente de sensaciones parcialmente formada y sostenida en cada momento. A esto lo denominaré “experiencing”, utilizando tal término para el flujo de sensaciones concretas, al cual se puede atender interiormente en cualquier momento, si así se desea.</p>



<p>El experiencing juega roles básicos en la conducta y en la formación de significados. Si los esquemas lógicos no son considerados en relación a esos roles del experiencing, estos estarán vacíos.</p>



<p>Poseemos una cantidad de esquemas, cada uno de ellos básico y exclusivo. Estos se han usado y alterado hasta la saciedad cuando se tornan en sistemas y esquemas. El relativismo, el positivismo y el pragmatismo nos han señalado que todo esquema es siempre el mismo, o bien, que estos son significativos por largo tiempo, o que frecuentemente pueden ser juzgados como equivalentes. Hemos llegado a saber que podemos desechar o igualar esquemas sin haberlos estudiado acabadamente.</p>



<p>La relatividad de los esquemas nos muestra la más amplia relatividad de las formas culturales. Aun hoy, en el Este, la sociedad no proporciona a los individuos esquemas o conjuntos de formas con los cuales interpretar su experiencia. El individuo se da cuenta de muchas diferencias, contradicciones y de la falta de relación entre formas y esquemas. Por lo tanto, esto le dispone a confrontar la vida y el experiencing directamente.</p>



<p>En consecuencia, es característica de nuestro tiempo que la pregunta básica cambie desde una que sólo concierne a teorías y esquemas, a una que implica la relación entre toda la simbolización en general, por un lado, y al experiencing, por otro. Hemos cuestionado todas las formas de esquemas, las formas artísticas, cuyas características nosotros establecemos de una vez para siempre, los esquemas filosóficos, los códigos religiosos, los patrones sociales, los valores morales, los rituales y así sucesivamente.</p>



<p>Spengler, Toynbee y muchos otros autores, hacen la siguiente pregunta: ¿Es esta relatividad un signo de desintegración social? Ven que existe un patrón histórico general que es actualmente aplicable: en tiempo de desintegración social, esquemas por largo tiempo establecidos se tornan “relativos” y se les da a los individuos la oportunidad (altamente humana, aunque frecuentemente desesperada) de interpretar la vida y el experiencing directamente. La encrucijada histórica de tales tiempos es: o se reimponen ciertos sets de valores y esquemas, o se inicia una tarea nunca antes intentada; el aprender como, de una forma racional, relacionar conceptos al experiencing directo: el investigar la forma en que se simbolizan los afectos y como se afectan por el experiencing sentido; el investigar un vocabulario social y científico que pueda interactuar con el experiencing, de modo que la comunicación sobre ello se torne posible, de forma que tales esquemas puedan ser considerados en relación a significados experienciales, y por último, que una ciencia objetiva pueda relacionarse y guiarse por el experiencing.</p>



<p>El acceso a lo social y científico sobre la dimensión del experiencing requerirá de ambos, del experiencing y de la simbolización lógica. El significado se forma en la interacción del experiencing y “algo” que funciona simbólicamente. La sensación sin una simbolización es ciega, y la simbolización sin una sensación es una sensación vacía.</p>



<p>Hoy en día, el problema de la interacción entre el experiencing sentido y la simbolización es crucial para la filosofía y las ciencias de la conducta. Estamos, con precisión, concientes del efecto de las sensaciones sobre el intelecto. Nuestro tiempo ha encubierto una multitud de formas en las cuales la función intelectual es afectada por este experiencing pre-conceptual: la cultura, la economía, los impulsos biológicos, las necesidades psicológicas, desarrollo temprano, intereses de clases, sexo, gustos, propósitos y así sucesivamente. Una gran cantidad de lo que la filosofía ha utilizado como fundamento puramente racionales debe ahora ser considerada en relación a un experiencing pre-conceptual. En todas estas áreas, el punto de vista racional de la “experiencia”, lógicamente construido, se ha abierto camino. Como resultado de lo anterior, la filosofía se ha tornado más y más estrecha. La política se perdió en la sociología. La Ética derivo en la psicología. La metafísica fue dejada de lado. La epistemología se tornó sólo en algo lógico. El intelecto fue reducido sólo a las escasas fórmulas con las cuales se construye la sintaxis lingüística. La filosofía tuvo que evitar todas estas áreas, a menos que se tornara una mera “racionalización” de una clase más poderosa de “experiencia”.</p>



<p>No obstante, los roles del Experiencing sentido en todas nuestras operaciones conceptuales no son meros rasgos “sesgos” ilegítimos. Son funciones que le son propias y naturales. Estas pueden ser estudiadas, y así, entonces ver como las funciones del experiencing en la cognición son más amplias, variadas, y esenciales de lo que se había creído.</p>



<p>No podemos siquiera saber lo que “significa” un concepto o utilizarlo significativamente sin la “sensación” de su significado. En el lugar del significado sentido no puede utilizarse ningún monto de símbolos, definiciones o semejantes. Si no poseemos el significado sentido del concepto, no tenemos el concepto en su globalidad, sólo un sonido verbal. Tampoco podemos pensar sin un significado sentido del concepto, pues son escasas las consideraciones que pueden ser sostenidas en la mente sólo en forma de verbalización, ya que el pensar implica el rol simultáneo de muchas consideraciones. Las “pensamos” todas ellas en una forma sentida, como por ejemplo podemos decirnos a nosotros: “Déjame ver ahora, esto, esto y aquello”, significando una total complejidad con la palabra “esto” y “aquello”, debido a que sentimos directamente el significado. Este experiencing sentido, no verbalizado, construye sólo una pequeña porción de lo que pensamos. Rotundamente, los conceptos no son significados, excepto en relación al experiencing.</p>



<p>Hasta ahora hemos tomado parcialmente a los conceptos en su aspecto valórico. Debemos también estimar el hecho que en el pensamiento actual un concepto no es para nada sólo lo que lógicamente parece. El pensar como se da humanamente (en contraste con la lógica simbólica), implica muchos significados, esos son sentidos y pueden conducirnos a muchos conceptos posteriores y cambios conceptuales.&nbsp; La conducta concreta (verbal y no verbal) implica conexiones, relaciones, y patrones, lo cual es mucho más y diferente de su aspecto lógico. Expresarlos en términos lógicos es solamente “racionalizar”, eso es, ignorar los factores experienciales que se relacionan realmente a (e interactúan con) el uso de símbolos lógicos. Un concepto, en el pensamiento actual no sólo es un patrón lógico y sus respectivas explicaciones en un momento dado. También implica un experiencing sentido de significado, lo cual nos puede guiar, al momento siguiente a conceptos radicalmente diferentes, a nuevas diferenciaciones de significados, o a contradicciones lógicas aún en conductas humanas “predecibles”.</p>



<p>Pero, seguramente, si el rol del experiencing concreto se da uno a uno con los conceptos y con tal ubicuidad, entonces debemos investigar no sólo el intelecto lógico, sino también las maneras en las cuales funciona conjuntamente con el experiencing. Es una razón para preguntarse más ampliamente sobre la naturaleza de la simbolización lógica y su relación con el experiencing, el hecho que el espectro de la lógica y sólo lo intelectual se considere. Tal cuestionamiento intenta restaurar poder al intelecto proporcionándole un método sistemático para la interacción entre simbolizaciones lógicas y el experiencing.</p>



<p>El analizar y sistematizar la interacción entre el experiencing y la lógica no afecta la relación entre la lógica y la verificación empírica. No nos proponemos alterar la naturaleza de los términos objetivos científicos. Es decir, no es nuestro propósito alterar la relación entre expresiones precisadas lógicamente y la verificación empírica operacional. Nos proponemos añadir un cuerpo de teoría consistente en conceptos de distintos tipos, conceptos que pueden referirse al experiencing y que pueden captar las formas en las cuales éste funciona. Nos proponemos distinguir este orden diferente al orden de los conceptos lógicos y objetivos y proveer métodos sistemáticos para movernos entre estos dos órdenes.</p>



<p>Por lo tanto, no se trata que el significado descanse en el experienciar sentido y la lógica lo distorsione, o que sea asumido que el significado en la lógica y se tome a la sensación como un pantano caótico que deba ser evitado. El significado se forma en la interacción del experiencing y algo que funciona como un símbolo. Este hecho ha sido visto como un caos problemático en vez de verlo como la fuente básica de orden en el comportamiento humano. Dado que, cuando ocurren los significados simbolizados en interacción con el experiencing y cuando se emplean símbolos para entender el significado sentido, este cambia. Es vano el esfuerzo de sólo “observar” la sensación y entonces decir lo que significa. Necesitamos entender y emplear sistemáticamente lo que ocurre en una interacción entre símbolos (la atención selectiva es ya un proceso “simbólico”) y el experiencing. Por otro lado, mientras sólo exclamemos ¡todo cambia!, veremos como meramente problemático el funcionamiento humano en el cual el orden y los significados se forman.</p>



<p>Al investigar este funcionamiento (de experiencing y símbolos) encontramos, primeramente, que existen muy distintos y variados tipos de relaciones funcionales entre el experiencing y los símbolos (Capítulos III y IV). Encontramos, secundariamente, que podemos emplearlos (capítulo V, VI, VII).</p>



<p>&nbsp; Los “significados” del experiencing como tal, son “pre-conceptuales”. Podemos investigar los cambios que ocurren cuando lo “pre-conceptual” interactúa con los símbolos (palabras, objetos, conductas, personas), y emplear tal interacción.</p>



<p>La filosofía requiere de otra revolución copernica para reconocer el experiencing sentido como centro de consideración en su propio derecho, no meramente como bordeando los requerimientos de las construcciones lógicas. Un empirismo genuinamente radical no puede construir simplemente la experiencia como un patrón lógico recortado a la conveniencia de tal o cual análisis requerido por tales proposiciones válidas. Debemos poseer conceptos en referencia directa al experiencing. Preguntarnos acerca de las formas en las cuales el orden lógico puede ser relacionado con la experiencia concretamente sentida.</p>



<p>Si obtenemos éxito en el análisis de la formación de significados en la interacción del experiencing con los símbolos, podremos entonces, aproximarnos a los problemas filosóficos y teóricos de una forma nueva. Tal filosofía podrá aspirar a no ser meramente otro esquema, sino una filosofía de las relaciones entre el experiencing y los esquemas. Tampoco sería una filosofía estática sobre la formación de significados, sino que podrá emplear esquemas y experiencing para formar significados en la medida que progresa el discurso. Cuando nos aproximamos a través de este método y marco de referencia, lo filosófico, ético, político y generalmente los puntos teóricos, son enteramente diferentes. Las ciencias de la conducta también requieren de un aparato conceptual que puede ser un medio entre el experiencing por un lado, y los conceptos lógicos y objetivos por otro.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Si se logra la tarea filosófica básica de este libro, se seguirán algunos resultados para las ciencias del comportamiento, de los cuales daremos algunos ejemplos en este capítulo. El aparato servirá para el aislamiento efectivo de variables observables, para la formación de fructíferas hipótesis predictivas, y para la conexión de hipótesis con condiciones operacionales mejor relacionadas y definidas. También nos permitirá emplear constructor lógicos, y desde ellos dirigirnos al experiencing y avanzar nuevamente con la transformación sistemática que permita la formulación de nuevos constructor lógicos pero igualmente aplicables. También es útil para formular algunas condiciones y limitaciones que deben ser consideradas cada vez que se imponga cualquier tipo de ordenamiento lógico sobre el experiencing o sobre el fenómeno observado que lo determina. Dado que el orden lógico se relaciona con el fenómeno experiencial sólo en ciertas formas y no en otras, debe éste, ser utilizado por la ciencia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Si tomamos en cuenta los modos básicos en que pueden interactuar el orden lógico con el experiencing, y los modos básicos en los cuales el experiencing funciona conjuntamente con los símbolos y objetos, esto nos lleva a una rudimentaria teoría sobre el fenómeno humano , una básica “teoría de personalidad”, si se desea. Sus términos básicos no son definiciones lógicas de contenidos desde los cuales se supone es construida la personalidad. Más bien, los términos básicos conciernen a la función del experiencing. Podemos entonces definir términos específicos y emplearlos en teorías relativas a, por ejemplo, psicoterapia y personalidad (ver capítulo VII). Esta teoría puede ser utilizada como una guía en la definición operacional de variables e investigación objetivas.</p>



<p>La sección que resta de esta introducción esbozará estas direcciones para las teorías en psicoterapia, personalidad, ciencias conductuales e investigación. Estas direcciones, sin embargo, dependen en su realización de una teoría filosófica básica a la cual se dedican los principales capítulos de este ensayo.</p>



<ol class="wp-block-list"><li><strong>Descripción del Experiencing.</strong></li></ol>



<p>¿Qué es, entonces, este experiencing “concreto” o “pre-conceptual”? No podemos hablar sobre él sin recurrir al uso de símbolos. Aún el hecho de ponerle atención es un proceso simbólico. Hay muchas maneras diferentes en las cuales los símbolos y el experiencing concreto pueden funcionar juntos. Requerimos del experiencing para moverse de una a otra de estas formas en la utilización de símbolos. El pensamiento utilizado habitualmente, siempre requiere del experiencing, este es realmente una relación funcional entre los símbolos y el experiencing.</p>



<p>En mis primeras aproximaciones descriptivas del experiencing emplearé principalmente los símbolos a los que denominaré “referencia directa”. Les pediré que permitan a mis símbolos referirse directamente a su experiencing.</p>



<p>Utilizo la palabra “experiencing” para denotar la experiencia concreta, ya que el fenómeno a que me refiero es a lo descarnado, presente, siempre funcionante (en nuestro interior), usualmente llamado experiencia. Permítanme describirlo:</p>



<p>Es algo de tal simpleza, tan fácilmente accesible para cualquier persona, que en un comienzo, esto lo hace difícil de describir. Otro término para denominarlo es “significado sentido” o “sensación”. Sin embargo, la palabra “sensación” es usualmente utilizada para contenidos específicos, para tal o cual sensación, emoción tono, bienestar o malestar, triste o bastante pasable. Pero considerando los muchos cambios en lo que sentimos, existe un flujo siempre concretamente presente de sensaciones. En cualquier momento podemos dirigir nuestra atención interna, individual y privadamente, y cuando lo hacemos, ahí esta esto. Por supuesto, tenemos tal o cual idea, deseo, emoción, percepción, palabra, o pensamiento específico. Pero siempre poseemos una sensación concreta, un sentimiento interior cuya naturaleza es de mayor amplitud. Es una masa concreta, en el sentido que está ahí para nosotros. Es vaga, en el sentido de que sólo podemos poner algunos aspectos de ello en palabras. La masa por si misma está siempre ahí, sin importar lo que digamos sobre ello. Nuestras definiciones y conocimientos sobre “lo que es” son símbolos que especifican aspectos de él; “partes de él”, como podríamos decir.&nbsp; Está ahí aunque lo denominemos, lo dividamos, o no.</p>



<p>Ahora les proporcionaré algunos ejemplos sencillos, con el fin de llamar su atención hacia el experiencing. En cada ejemplo estaré usando símbolos que especificarán algún aspecto particular del experiencing. Aunque mi deseo sería que no pensaran tanto en el aspecto particular al que me refiero, sino que atendieran a lo que internamente están mirando.</p>



<p>Primeramente, sienta su cuerpo. Su cuerpo, por supuesto, puede ser mirado desde el exterior, pero les pido que atiendan desde el interior. Allí simplemente está su experiencing de este momento. No obstante, no necesitamos permanecer en esta sensación global de nuestro cuerpo. Permítanos “dividirlo” en unidades, aunque ninguna división gruesa y rápida en partes es realmente posible. Crearemos algunos aspectos de él a través de símbolos. Los símbolos serán las frases que a continuación entrego:</p>



<p>Quizás usted sienta alguna tensión, o bien tranquilidad. Estas palabras (“tensión”, “tranquilidad”) proporcionan ciertas cualidades y especifican ciertos aspectos de su experiencing presente. Un tipo de aspecto, en una modalidad diferente sería: ¿Cómo siente su pecho cuando usted inhala?</p>



<p>No es necesario permanecer enteramente en las actuales descripciones. Si yo le pregunto ¿Cómo se siente antes de una comida cuando no ha comido en largo tiempo? (sentirá hambre, usando la palabra para referirse a su sensación interna con respecto a esto). Usted obtendrá una sensación sentida en el presente (Igualmente, aspecto del experiencing), es decir usted tendrá una sensación sentida ahora. O si recuerda la sensación de pesadez que sintió después de haber saciado su estómago.&nbsp;</p>



<p>Pero, estoy seguro que han comenzado a notar que les pido constantemente que atiendan a algún aspecto de la sensación interna. Las miles de sensaciones en diferentes tipos y tonos, significados sentidos y otros, son aspectos de una sensación, de una “sensación interna”, un lugar, un referente interno (siempre tal o cual aspecto concreto al que se atiende) a lo que yo he denominado “experiencing”.</p>



<p>Noten que siempre está ahí para ustedes, aunque puede que no siempre esté claramente definible. De hecho, cuando usted le pone atención puede notar que nunca proporciona una cualidad o tono o contenido definible. Puede irse diferenciando cada vez con más especificidad. Un aspecto concreto del experiencing toda descripción de cada cosa significativa que es dicha. Sobre y bajo los símbolos siempre está también el referente sentido por sí mismo. Siempre hay ahí una sensación interna, concreta y definida, que está presente para usted.</p>



<p>Pasaremos de estos ejemplos sencillos a otros de mayor complejidad. Consideremos la frase: ¿Qué es la ley de la oferta y la demanda? ¿De qué forma obtiene usted el significado de esta frase? Por supuesto, la frase dicha o escrita es objetiva. Pero, ¿qué es para usted? ¿De qué forma usted obtiene su significado? Lo posee usted en su experiencing. Digamos que usted ha leído la frase ¿significa algo para usted o no? Si está en un lenguaje conocido y le hace algún sentido, entonces tiene un sentido experiencial de este significado. ¿Dónde encuentra tal sensación experiencial de significado? Nuevamente, usted encuentra el significado en el mismo lugar, con la misma atención sobre la referencia interna de esta masa siempre presente de sensaciones, en la cual encuentra sus significados. La frase se compone de sonidos verbales (imágenes o sonidos). Pero, ¿su significado? Éste usted lo siente. Si ahora debe expresar lo que esta frase significa (usando sus propias palabras) debe referir su atención a este significado sentido, es decir, a su experiencing. Debe, de hecho, referirse a aquel aspecto de su experiencing que constituye el significado de la frase para usted. Puede señalar que es una “parte” de su sensación corporal interna, dado que se localiza al interior, es corporalmente sentido. Sin embargo, este, obviamente, es un aspecto específico de la totalidad de las sensaciones corporales que la atención especifica. Solemos decir que se está “concentrado” en ello. Concentrándose en sus significados, su atención es focalizada internamente en este aspecto de su experiencing sentido.</p>



<p>Una situación en la cual usted está y se comporta apropiadamente, no requiere, en general, ponerla en palabras. Por ejemplo, el cruzar su pieza y sentarse, no requiere de palabras. Por lo menos de las miles y miles de palabras que se necesitan para verbalizar todo lo que la situación significa para usted. Todo lo que significaría para usted cruzar su pieza y sentarse en una silla. No es necesario tener tal cantidad de significados explícitos y separados. El experiencing sentido del momento interactúa con las cosas y eventos habilitándole para responder adecuadamente. Su respuesta frecuentemente surge desde el experiencing sentido interno sin simbolización verbal.</p>



<p>Note que, dependiendo de sus necesidades, puede focalizar en algún aspecto amplio y general del experiencing como puede ser una sensación de gozo o tensión, o puede focalizar en un aspecto muy específico y finamente determinado, como “¿Qué es la ley de la oferta y la demanda?” De cualquier modo, usted se refiere a una sensación experiencialmente, y tiene algo concreto y definitivamente presente para usted, aunque su significado pueda ser vago.</p>



<p>Tal vez ahora, ya conozcan desde es que deseo que pongan su atención cuando hablo de “experiencing”. Tal vez puedan apreciar su ubicuidad, es decir, la constante presencia, tanto para usted como para mí, de este dato concretamente sentido del experiencing.</p>



<p>Ahora, si es que es el caso, que realmente estamos lidiando con el experiencing cada vez que sentimos algo, significamos algo, vivimos una situación, o pensamos, entonces el experiencing está obviamente ubicable y básico que debemos tomarlo como un fenómeno fundamental.</p>



<p>El experiencing es un aspecto de la vida humana que es constante, semejante a la vida corporal, al metabolismo y a la energía recibida sensorialmente. En su constancia difiere de los aspectos intermitentes de la vida, tales como observar, mover las piernas, pensar, hablar y dormir, ya que esto lo hacemos sólo ocasionalmente. Por lo tanto, el experiencing subyace a cada momento vital específico. Teóricamente podemos considerarlo la receptividad interior de un cuerpo viviente, si bien, debemos encargarnos de no olvidar que podemos “especificar” aspectos de él muy detalladamente, cada uno de los cuales puede ser específicamente referido por nuestra atención, pudiéndose emplear para que surja una gran cantidad de significados específicos. El experiencing es un fenómeno subyacente, es el sentimiento siempre presente y constante de estar viviendo. Por lo tanto, existe un lado experiencial de cualquier cosa, no importa cuan específica y finamente detallado, sin importar si es un concepto, un acto observado, un comportamiento interiormente sentido o lo que da sentido a una situación.</p>



<p>Podemos ser modestos o grandiosos con respecto al experiencing. Desde una perspectiva modesta, podemos señalar que el experiencing es simplemente una sensación, dado que existe interna y concretamente para nosotros como acompañante de cualquier aspecto de lo que somos, significamos y percibimos. O podemos ser más grandiosos con respecto a él, y señalar que por causa del experiencing (de tal o cual aspecto de él) la humanidad ha logrado un sentido de la vida. Al interior del experiencing descansan los misterios de todo lo que somos. Reaccionamos de la forma en que lo hacemos, a causa de la sensación experiencial que acompaña a lo que observamos. Desde él creamos lo que creamos. El orador que temporalmente ha perdido su dato interior sobre lo que ha de decir, no puede continuar hablando, parece perdido, con pausas, buscando “recordar”, esto es, busca a través de su atención interna para encontrar nuevamente una sensación concreta y definitiva de lo que quiere decir, de manera que sus palabras fluyan nuevamente. Si no logra encontrarlo, estará perdido. Igualmente, si nuestro contacto corporal con nuestro experiencing se torna muy estrecho, nublado o perdido. Recorreremos cualquier distancia, acudiremos a un amigo, a un terapeuta o por último al desierto, con el fin de recuperarlo. Esto sucede, porque nada es más debilitante que un funcionamiento distante o confuso del experiencing. El mal principal de nuestra sociedad, es tal vez, que permite pausas tan pequeñas que proporciona respuestas de muy poca especificación y comunión interpersonal a nuestro experiencing, de manera que la mayor parte del tiempo debemos pretender que sólo somos lo que parecemos externamente, y que nuestros significados son sólo referencias objetivas y lógicas a las palabras que pronunciamos.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Deseo enfatizar una característica vital del experiencing: Cualquier dato o aspecto del experiencing, no importa la fuerza con que haya sido especificado, puede ser, posteriormente, más y más simbolizado y especificado, de manera que puede guiarnos hacia muchas y muchas más simbolizaciones. Podemos, posteriormente, diferenciarlo infinitamente. Podemos sintetizar una infinita cantidad de significados en él.&nbsp;</p>



<p>Podemos focalizar en nuestro experiencing con respecto a una frase, una situación, una observación de comportamiento, una persona o lo dicho por una persona en un momento de un discurso o cualquier cosa en general. Podemos señalar lo que significa una frase, un párrafo o un libro. No obstante, no poseen sólo un significado, sino que dependiendo de los símbolos que aplicamos, los comportamientos y eventos que ocurren, pueden simbolizarse y diferenciarse en la formación de una gran cantidad de significados.</p>



<ol class="wp-block-list"><li><strong>Las demandas del existencialismo y del positivismo lógico pueden ser incluidas.</strong></li></ol>



<p>Existe, hoy en día, una gran demanda, en las ciencias de la conducta, de un nuevo desarrollo del método científico. En primer lugar, permítame describirles los dos extremos de la usual controversia en las ciencias psicológicas.&nbsp;</p>



<p>En un extremo están los ortodoxos de la psicología científica que desean investigar sólo lo que puede ser investigado con los métodos y conceptos científicos habituales. Con frecuencia sostienen que la ciencia genuina debe excluir el área clínica. Consideran una amenaza a la ciencia el intentar investigaciones que, desde un punto de vista, no pueden basarse científicamente, temerosos de que la madeja de subjetividad vaga e inmanejable, destruya y atrape la integridad duramente lograda por el método científico.</p>



<p>En el otro extremo están los denominados “existencialmente orientados”. Estos, se supone, mantiene puntos de vistas opuestos al cientificismo ortodoxo. No obstante, frecuentemente coinciden en un punto fundamental: Nunca será posible la investigación científica en áreas de importancia humana y ni siquiera debe ser intentada. Sin embargo, su temor es diferente. Más que el temor a que se pierda la integridad de la ciencia, lo que temen es que se pierda la integridad de la experiencia humana.&nbsp;</p>



<p>Por lo tanto, ambos extremos de la controversia frecuentemente están de acuerdo en que es imposible definir conceptos sobre la experiencia humana, y su intento es peligro. No podemos burlarnos de estos temores. Actualmente debemos tomar por garantizado que la ciencia debe basarse en pruebas empíricas, y que estas pruebas deben estar tan bien definidas, las etapas tan explicitadas, que puedan ser repetidas públicamente en cualquier lugar y tan frecuentemente como sea necesario. Pero tal perspectiva sobre la integridad empírica es poco frecuente en la historia, extremadamente difícil de vender a una sociedad completa.</p>



<p>De igual manera, es válido el temor de que una ciencia del hombre pueda destruir la integridad de la experiencia humana. Las personas caen siempre en la trampa de interpretar su experiencia sólo con conceptos estereotipados con lo cual se echa de menos el flujo actual de la experiencia.</p>



<p>Recuerden, por ejemplo, la batalla que dieron los pintores impresionistas para convencer a las personas que la nieve no siempre se ve blanca. O recordemos la gran cantidad de turistas americanos que interpretan su experiencia en París exactamente como se lo han señalado los libros guías y otros americanos. Aún hoy, sin una ciencia psicológica, muchas personas no se atreven a interpretarse a si mismas al margen de los conceptos dados por Freud, o la revista dominical psicológica. La gente joven efectúa test vocacionales con el objeto de encontrar cuales son sus intereses, ¡como si un test pudiera sustituir una diferenciación directa de su experiencing actual de intereses! Indudablemente, debemos tener los intentos de que conceptos científicos estereotipen y destruyan la integridad del experiencing, aún cuando este y sus significados sentidos directamente pugnen contra las imposiciones de estos constructos.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Estos dos temores pueden ser de algún modo aquietados, si tenemos claro que debemos buscar en conjunto nuevos tipos de conceptos, sin por esto destruir la precisión y los métodos de los conceptos tradicionales, y sin sustituir los conceptos por el experiencing.</p>



<ol class="wp-block-list"><li>Los valores de los terapeutas existenciales (su énfasis en problemas de importancia, su opulencia en hipótesis implícitas, su riqueza de observaciones) merecen llevarnos mucho más allá que a un movimiento de “protesta” usual. Este libro provee a los “orientados existencialmente” un tipo de conceptos, un método y una teoría a partir de la cual pueda arrojarse más luz a las preocupaciones existenciales y materias subjetivas, ampliando así su espectro y utilidad.</li></ol>



<ol class="wp-block-list"><li>El experiencing está implicado en cada instancia del comportamiento y pensamiento. Cada situación, conducta, concepto, cada expresión y respuesta terapéutica, cada significado que tenemos y cada evento responsivo que ocurre, implica y esboza (“simboliza”) el experiencing. De modo que no es necesario limitarnos a sólo algunas situaciones o dimensiones de vida. No necesitamos preocuparnos solamente de cuestiones cruciales tales como “existencia”, “compromiso”, “encuentro”, etc.</li></ol>



<ol class="wp-block-list" start="2"><li>Podemos referirnos directamente al experiencing, y podemos hacer un proyecto del tipo de concepto que puede ser empleado sistemáticamente, junto con la referencia directa.</li></ol>



<p>No necesitamos seguir temiendo al poder distorsionador de la conceptualización, dado Que podemos referirnos directamente al experiencing, también como a los conceptos. Más que asumir que los conceptos deben sustituirse por el experiencing (y entonces deplorar al pobre sustituto en que necesariamente se convierte), podemos emplear conceptos y una referencia directa del experiencing. Esto es posible y deben formularse distintas formas sistemáticas de hacerlo.</p>



<p>Dado que el experiencing funciona en cada instancia del pensamiento, podemos tomar cualquier concepto de cualquier teoría o discurso y referirnos directamente al experiencing implicado en el acto de tener este concepto en un punto dado de dicha teoría o discurso. Podemos referirnos directamente al experiencing, sin por esto oscurecer los conceptos lógicamente definidos. Dejar que el concepto definido se mantenga, y también referirnos directamente al experiencing como ha sido implicado en el acto de tener este concepto. El hecho de hacerlo así, nos permitirá movernos a posteriores y diferentes simbolizaciones, y así sucesivamente, ya que mientras sea lógicamente definido, el referirnos directamente al lógicamente definido, el referirnos directamente al experiencing no necesita de mayores precauciones.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>No podemos descartar la precisión lógica de los conceptos y de la ciencia, ni de la objetividad del criterio empírico. Los “orientados existencialmente” yerran cuando creen que deben descartar todo lenguaje con el objeto de proteger la vivencia de los significados experienciales. El lenguaje no es la caja rígida que ellos tanto temen. No necesariamente el lenguaje mata al experiencing. Debemos inventar un método con el fin que nos ayude a referirnos a nuestro experiencing, a crear y especificar aspectos de él y transmitir esto claramente. Podemos utilizar cualquier palabra en un sentido experiencial, no necesitamos limitarnos sólo a la definición lógica y objetiva de la palabra. Por supuesto, la utilización experiencial de una palabra es diferente a su uso lógico y objetivo. Es necesario distinguir entre el uso experiencial y el uso lógico del lenguaje; de otra forma perderemos la precisión de las palabras cuando las utilizamos lógica y objetivamente. No obstante, no es necesario perderlo ni tampoco limitarlo. Podemos tener ambos. Cualquier palabra, concepto, pensamiento, evento, conducta, pueden ser vistos en referencia al experiencing (al aspecto del experiencing que específica). Esta posibilidad nos permitiría interponer un nivel intermedio entre los conceptos rígidamente definidos y el experiencing inestructurado. Podemos encontrar una modalidad en el método para utilizar tal nivel intermedio, de manera tal que ni la precisión ni el experiencing se distorsionen. Para cualquier conducta, concepto o evento en cualquier contexto, podemos introducir algunos símbolos que se referirían al aspecto del experiencing, que en aquel contexto, constituya nuestro significado experienciado de la palabra, conducta o evento. Sólo una forma sistemática de emplear símbolos en referencia directa al experiencing puede actualizar las potencialidades de la usual “protesta existencial”.&nbsp;</p>



<ol class="wp-block-list" start="2"><li>Por otro lado, la inclusión y el empleo del experiencing nos guía para la selección y creación de variables científicas efectivas, así como para el logro de definiciones operacionales con las cuales es posible llegar a importantes predicciones exitosas. Un nuevo cuestionamiento o paso de investigación requiere definir nuevas variables. Es perfectamente correcto denominar esta porción de la labor científica “precientífica”. Por algún motivo es permisible omitir esta parte de la labor del esfuerzo total de la ciencia. El rol de la teoría es diferente de aquel de las proposiciones puestas prueba. La teoría mantiene el rol de guiarlas. Si podemos emplear algunos términos teóricos (cuidadosamente rotulados como tales) para referirnos al experiencing, y si podemos desarrollar un aparato a términos objetivamente precisos, entonces podremos utilizarlos para que nos ayuden a definir, de nuevo, variables observacionales. Estas variables una vez aisladas&nbsp; y definidas, pueden ocuparse para construir proposiciones sometibles a prueba y así, ser incorporados por el método científico ortodoxo. Sin embargo, es letal el requerimiento de ser “científico” antes de haber inventado las variables antes de haber inventado las variables. Significa que nunca podremos extender la ciencia, que para llegar a nuestras pretensiones debemos estar ya allí (como el niño que dice que salió del pozo corriendo a casa en busca de una escalera). Debemos, así mismo, inventar modos sistemáticos de referencia al experiencing y conceptualizaciones del mismo. Así podremos utilizarlos para extender la ciencia lógica objetiva a cada etapa en que se busque con avidez variables operacionales nuevas.</li></ol>



<ol class="wp-block-list" start="4"><li><strong>El experiencing pre-conceptual es el factor básico al cual se deben los llamados más usuales para una nueva metodología en las ciencias de la conducta.</strong></li></ol>



<p>Después de haber hablado de los dos grupos extremos en las ciencias del comportamiento (los grupos existencialistas y positivistas lógicos) nos dedicaremos ahora al grupo mayoritario intermedio. La mayoría de las ciencias del comportamiento, estipula categorías en la experiencia y conducta humana, aunque también estipula que es un tipo de categoría especial. Desde este amplio grupo intermedio recientemente se han hecho muchas “demandas hacia una nueva metodología” no sólo en psicología sino también en antropología, sociología, economía y otras ciencias que se ocupan del comportamiento humano.</p>



<p>En nuestra discusión acerca de estas “demandas” de una nueva metodología, enfatizaremos una vez más, el nuevo tipo de conceptos que queremos introducir: conceptos capaces de referirse directamente al experiencing y que permitan el empleo de las diversas relaciones posibles de obtener entre el orden conceptual y el experiencing preconceptual.</p>



<p>Dijimos a los existencialistas que el nuevo tipo de conceptos y métodos pueden ampliar su espectro y proveerlos de un método sistemático de trabajo. A los positivistas lógicos les dijimos que el nuevo tipo de conceptos y métodos no dejará las definiciones lógicas y empíricas de las variables. Debemos ahora señalar que el nuevo tipo de conceptos y métodos lidiará con lo que le preocupa al grupo intermedio, es decir, con las dificultades y la naturaleza peculiar de los fenómenos observables respecto a los cuales buscan una nueva metodología.</p>



<p>El proveer de nuevos tipos de conceptos es más bien una salida radical. La búsqueda de nuevos métodos es, con mayor frecuencia, preocupación de una ciencia específica (por ejemplo, antropología, psicología) o de materias específicas estudiadas en una disciplina (por ejemplo, valores culturales, psicoterapia). Pero pronto vemos que las dificultades en estas diversas ciencias son inherentes a la naturaleza del experiencing, y es con esto con lo que debemos lidiar si deseamos tener mejores conceptos y una ciencia que se preocupe del fenómeno humano observable.&nbsp;</p>



<p>Por ejemplo en cada una de estas ciencias se dice que la investigación de la conducta humana es poco fructífera o dificultosa por las siguientes razones:</p>



<ol class="wp-block-list"><li>Los fenómenos están siempre cambiando,</li><li>es difícil generalizar útilmente, y&nbsp;&nbsp;</li><li>enseguida algún nuevo producto creado o conducta ocurre y esta no se ajusta,</li><li>la conducta es compleja y finamente determinada,</li><li>una completa multitud de factores siempre se interpenetran de tal modo, que cada uno afecta y limita el uso de cualquiera de ellos,</li><li>ningún vocabulario de palabras o variables puede acercarse a la sensibilidad de un penetrante observador humano,&nbsp;</li><li>pareciera, que como el fenómeno humanos es individual y único, requeriría de los métodos de las humanidades y la literatura,</li><li>cualquier cosa que se sostenga el aspecto de la experiencia humana puede ser interpretada infinita y</li><li>diferenciadamente a través de más experiencias humanas,</li><li>las áreas realmente significativas de la vida humana como el amor y la muerte son omitidas por la ciencia</li><li>Las explicaciones siempre reducen a unas pocas unidades lo que explican,</li><li>las expresiones científicas por si mismas cambian a la cultura y la sociedad de este modo la ciencia cambia lo que estudia</li><li>sólo observadores participantes pueden investigar y observar mucho de lo que debe ser estudiado, aunque de esta forma no se provee de un observador insesgado no de un genuino participante</li><li>No hay variables observables definidas y dado que podemos aislar un infinito número de variables en cualquier observación, no se puede enfatizar sobre aquellas que serán útiles en la formación de hipótesis significativamente predictivas.</li></ol>



<p>Esta lista informal de dificultades en las ciencias no nos provee del factor básico. Este factor es el experiencing.</p>



<p>El experiencing es aquel que:</p>



<ol class="wp-block-list"><li>Es cambiante.</li><li>No es equivalente a generalizaciones.</li><li>Permite rápidamente la creación de algún nuevo aspecto que no se ajusta.</li><li>Está determinado fina y complejamente.</li><li>es tal, que cualesquiera que sean los factores que se aíslen, éstos se entrecruzan mutuamente, limitando lo que podemos decir con respecto a cualquiera de ellos.</li><li>Requiere y provee de la sensibilidad de un observador humano, y da al fenómeno la naturaleza que posee, lo cual requiere de tal sensibilidad.</li><li>&nbsp;Corrientemente es mejor tratado en la literatura y humanidades que en la ciencia.</li><li>Tiene capacidad para infinitas interpretaciones posteriores y formas de simbolización.</li><li>Provee de significado a todo y no sólo a ciertas áreas interesantes de la vida como el amor y la muerte.</li><li>No puede ser reducido a las unidades de cualquier sistema explicativo.</li><li>Cambia creativamente mediante el cuestionamiento y la aplicación de símbolos.</li><li>No es lo mismo que un observador participante como en un observador insesgado o en un participante espontáneo.</li><li>Actualmente nos empuja a seleccionar aquellas variables del comportamiento que pensamos valen la pena definirse para el uso de hipótesis predictivas.</li></ol>



<p>Las dificultades de la ciencia en esta lista informal se deben al carácter básico del experiencing, el tipo “pre-conceptual” que tiene, y nuestro intento de imponer al cuestionamiento científico las formas en que se relaciona a los patrones lógicos.</p>



<p>Consecuentemente, no ha sido apreciado en carácter pre-conceptual del experiencing, habiéndose retardado la aplicación del orden lógico y científico para organizar las observaciones humanas.</p>



<p>La ciencia debe ocupar conceptos definidos lógicamente que signifiquen siempre lo mismo. Estos conceptos lógicamente definidos poseen lo que yo denomino “orden lógico”. Sin ellos no podemos hacer ciencia, sin embargo, necesitamos proposiciones que puedan ser probadas exitosamente aplicándolas al orden actual de eventos observados. Las predicciones pueden ser verificadas sólo cuando el orden de conceptos y proposiciones guarda alguna relación con el orden actual de los eventos (y cuando las variables aisladas y definidas de acuerdo al orden de los eventos) así debemos tomar en cuenta al tipo de relaciones que el orden lógico establece con lo pre-conceptual. Esta es la tarea de este libro. De esta forma podemos buscar conceptos y métodos para el tipo de categorías en que lo pre-conceptual puede entrar en interacción con la lógica.</p>



<ol class="wp-block-list" start="5"><li><strong>El carácter pre-conceptual del experiencing.</strong></li></ol>



<p><strong></strong>Comenzaré mi descripción del tipo “pre-conceptual” de categorías, refiriéndome al cuerpo humano, y al tipo de categorías que este posee.</p>



<ol class="wp-block-list"><li>El cuerpo humano es por supuesto, no sólo un patrón de orden o abstracción. Es una masa concreta en proceso. Con un acto de atención, podemos apuntar a un “esto” concreto, lo que incluye todas las variadas y complejas organizaciones al interior del cuerpo (todos sus patrones condicionados simbólicamente y biológicamente), de hecho sólo mediante tal señalamiento en concreto podemos circundar sus categorías de una vez.</li></ol>



<ol class="wp-block-list" start="2"><li>Además, el cuerpo viviente no es una categoría de elementos materiales, sino que también incluye patrones “no terminados” o “potenciales” para ciertas interacciones preordenadas con objetos del medio. Estos objetos pueden o no estar presentes, si bien el cuerpo ya incluye los patrones de interacción que podrían obtenerse si ellos estuvieran presentes.</li></ol>



<p>Mucho de la organización de los sistemas digestivo, respiratorio, reproductivo y nervioso puede ser entendido sólo con referencia a objetos del medio ambiente que juegan un rol metódico en estos sistemas corporales. Señalamos que la categoría corporal no es sólo “estructural”, sino que también es “funcional” y que incluye el patrón categorial de muchas funciones que no ocurrirán actualmente hasta que nos e presenten ciertos objetos por si mismos.</p>



<ol class="wp-block-list" start="3"><li>Es imposible aislar unidades en el cuerpo, excepto si se toma un punto de vista específico y limitado. Desde un punto de vista dado, ciertos sistemas, órganos o procesos celulares pueden estudiarse como unidades, pero cualquier leve cambio en el punto de vista requerirá de distintos modos de aislar las unidades.</li></ol>



<p>Cualquier aspecto del cuerpo es un sistema interpenetrante en el cual cada aspecto implica a los demás. En otras palabras, podemos dividir, pero sólo con respecto a un único punto de vista limitado, el cual deberemos traspasar en la búsqueda de otros aspectos.</p>



<ol class="wp-block-list" start="4"><li>Los distintos tipos de unidades categoriales que podemos aislar están relacionados entre ellos de una forma que no puede ser representada por patrones lógicos. El ordenamiento de todos estos aspectos es más que lógico. Cito al biólogo Weiss:&nbsp;</li></ol>



<p>“<em>En el afán de conseguir las condiciones para que este proceso dado en un parte localizada de la célula, debemos tener, de acuerdo a la postura de biólogos más antiguos, un marco de trabajo físico de algún tipo, un pequeño esquema de separación de las cedulasen pequeños laboratorios químicos con distintas propiedades químicas. Esto, sabemos que no ha resultado verdadero…</em></p>



<p><em>¿Qué es entonces? Obviamente coexisten numerosos procesos en marcha, todos sutiles y cambiantes en sus requerimientos. Tomaremos sólo dos de ellos. Si estos dos ocurren en lo que llamamos una célula organizada, en forma paralela, las condiciones para sus operaciones serán mutuamente compatibles…</em></p>



<p><em>De manera que podemos establecer sistemas, como hemos intentado hacerlo, los cuales se sostienen mutuamente unos a otros, uno generando las condiciones bajo las cuales el otro puede operar. Es posible imaginarse o entender esto para dos reacciones, pero es imposible hacerlo para más de dos. Ya que estaría contra problemas conceptuales semejantes al problema de los 3 cuerpos en física, si tenemos tal interdependencia en 3 reacciones.</em></p>



<p><em></em><em>Pienso que la organización consiste esencialmente en tales interdependencias en las reacciones más que en cualquier marco de trabajo previamente ajustado” </em><em><sup>2</sup></em></p>



<p>El ejemplo de Weiss ilustra que un esquema lógico puede ajustarse a una relación dada entre dos aspectos categoriales, la simultaneidad de muchas órdenes prontamente agotan lo que puede representarse mediante un esquema lógico.</p>



<p>El orden actual es supralógico, es más de lo que se puede representar con una lógica dada, aún cuando esta pueda ajustarse a algún aspecto dado o relación.</p>



<p>El tipo de orden que he estado describiendo es del tipo que denomino “pre-conceptual”. He descrito el cuerpo viviente (desde un punto de vista), porque me ha permitido mostrar este tipo de categoría.&nbsp;</p>



<p>Si es que existiera un cuerpo sensitivo interior (si se pudiera sentir el cuerpo desde la interioridad) esperaríamos que tuviera el mismo tipo de orden que posee el cuerpo y es así al parecer lo que sucede. Creo que es una posición teórica útil el sostener que el experiencing es una sensitividad interior del cuerpo viviente. Sin embargo, desde un punto de vista filosófico no me parece hacer una suposición ya que no es necesaria. No necesitamos decir, por ejemplo, que cualquier aspecto pleno de significado del experiencing es siempre múltiple, tan sólo porque es un aspecto del cuerpo y de su organización. Es suficiente con señalar que encontramos, que es el caso, que cualquier aspecto del experiencing es siempre significativamente múltiple. Así, diré simplemente que hemos encontrado un orden del experiencing similar al orden corporal, es decir, el tipo “pre-conceptual” de orden que he estado y continuaré describiendo.</p>



<p>Utilizaré los 4 puntos de mi descripción del orden corporal como una imagen poética para preparar el terreno para los 4 puntos análogos en la siguiente descripción de categorías “pre-conceptuales” del experiencing.</p>



<ol class="wp-block-list"><li>El experiencing es concreto. Es la masa aperceptiva sentida a la cual podemos atender internamente. Podemos hablar de ello como un “esto” o “esta manera que siento”. No debe ser igualado a definiciones lógicas y esquemas, dado que estos son sólo abstracciones. Representan algo, pero no son algo por sí mismo. Por otro lado, el experiencing (cualquier aspecto de él) es sentir físicamente un “esto”, tal como el hambre o el dolor. Podemos atender a ello, es lo que interiormente “somos”, “sentimos” o “significamos” en algún momento dado. Muy poco de este ser, sentir o significar aparece en forma de símbolos verbales explícitos o de imágenes visuales. Aún las ideas más intelectuales y argumentos, tanto como las situaciones y conductas implican una masa de sensaciones aperceptiva. Podemos contener en la mente sólo unos pocos símbolos verbales a la vez. Sus significados y conexiones en nuestros argumentos, sólo existen para nosotros como dato sentido. Sólo “atendiendo” a tal dato concreto, sentido interiormente, podemos encontrar los significados y categorías que estamos simultáneamente utilizado.</li></ol>



<ol class="wp-block-list" start="2"><li>Cualquier aspecto del experiencing posee infinitas categorías de gran complejidad. De cualquier forma en que sea simbolizado también provee la posibilidad de muchas otras simbolizaciones. Este puede completarse con eventos, conductas o símbolos verbales. Podemos aplicar un set de símbolos después de otro y así sucesivamente diferenciarlo. En parte dependerá del punto de vista que tomemos, de los aspectos a los cuales atendamos, las preguntas que formulemos, el esquema que apliquemos, las conductas que sucedan, el significado que será simbolizado, si bien, cada uno de estos proporciona sólo el significado presente en ese momento preciso. Los significados, en cualquier aspecto del experiencing son potencialmente tantos que no es posible agotarlo, no importa cuán finamente lo hayamos simbolizado o diferenciado. Del significado conceptualizado dependerá en parte los símbolos que apliquemos. Sin los símbolos el significado sentido estará incompleto, no será realmente un significado, sino una relacional categorial entre los símbolos (Por “símbolos” entenderemos, palabras, cosas, situaciones, eventos, conductas, interacciones personales, etc.) estos significados “incompletos” o “inacabados” o “pre-conceptuales”, no existen como tales, sólo existen en un sentido “pre-conceptual” dado que no podemos coger significados y aplicar símbolos, por el contrario cada set de símbolos nos proporciona un significado diferente y no el significado deseado sino el significado que es producto de la aplicación de los símbolos a este aspecto del experiencing.</li></ol>



<p>Lo pre-conceptual, que ya existe, no está constituido por contenidos o significados definidos: estas no son unidades, formas, significados o categorías relacionadas que nos permitirían representarlas a todas e igualarlas en un momento o aspecto del experiencing. Todos estos significados “existen” en un sentido, pero no podemos asemejarlo al sentido que tiene una “bolsa con bolitas”. Estos significados “implícitos” no están completos ni formados (como si estuvieran encubiertos). Cuando estos significados se tornan explícitos son diferentes a lo que eran cuando estaban implícitos. Implícitos eran aspectos pre-conceptuales de un tipo de categoría y sólo en la medida que interactúe con símbolos se formarán completamente. Por lo tanto, dependerá de la interacción del experiencing con los símbolos, el aspecto del experiencing que se simbolizará (entonces este será expresado). Esta complejidad “implícita” pre-conceptual esperará por sus símbolos.</p>



<ol class="wp-block-list" start="3"><li>Cualquier aspecto del experiencing puede ser posteriormente diferenciado y dividido en 2, 7, o cualquier número de subunidades.&nbsp; Independientemente de la forma en que se divida, se hará respecto al esquema o punto de vista que se emplee o sobre las conductas y respuestas que ocurran. No existen en el experiencing unidades discretas (o en cualquier aspecto de él) excepto como unidades posteriormente creadas y especificadas. Habrá unidades debido a la aplicación de algún esquema y surgirán unidades distintas, con respecto a otro esquema.</li></ol>



<ol class="wp-block-list" start="4"><li>La interrelación de todos estos significados posibles, es tan compleja que excede a cualquier esquema lógico. Un esquema lógico puede aplicarse a tal o cual aspecto o relación con la que se simboliza, pero la categoría “pre-conceptual” no puede ser lógicamente representada. Es supralógica o si se desea pre-lógica, capaz de funcionar en la creación y aplicación de distintos y abundantes esquemas lógicos.</li></ol>



<p>¿Cómo puede investigarse conceptualmente este tipo de categoría pre-conceptual?, ¿a qué tipo de conceptos se ajustará?</p>



<ol class="wp-block-list" start="6"><li><strong>Los conceptos de contenidos son inefectivos para organizar las observaciones.</strong></li></ol>



<p>En primer término, ¿Cuál es el tipo de conceptos que no calza con lo pre-conceptual? Los denomino conceptos “newtonianos” o de “contenidos”. Los físicos han sido exitosos en la producción de otras modalidades de conceptos distintos a los de los newtonianos; de la misma forma las ciencias humanas pueden lograrlo. Los conceptos newtonianos aparecen como estáticos, definen “eventos” que existen contenidos en categorías de tiempo y espacio. Las categorías son neutrales, no alteran los eventos. Los eventos son definidos por sus cualidades o rasgos. Son lo que son o si no resultan confusos por ejemplo, resultó confuso cuando se descubrió que un cambio en la categoría afecta la definición de las cosas o eventos, que la categoría por si misma afecta los eventos, que los eventos resultan distintos desde distintos puntos de vista y así sucesivamente).</p>



<p>El concepto newtoniano, por ejemplo, en psicología, visualiza al individuo humano como un ser constituido por “contenidos” definidos. La personalidad es una estructura de tales contenidos entre los cuales las teorías dinámicas establecen relaciones de fuerza. La experiencia y la conciencia son categorías neutrales, los contenidos, se presume, están “en” los individuos o “en” su experiencia. El inconciente es otra categoría neutral. Si pertenecen al inconciente o a la conciencia, los contenidos se ven como algo ya definido, plenamente formados y no afectados en su naturaleza en su trayectoria hacia la conciencia. El experiencing, por el contrario, es “pre-conceptual” u no está constituido por contenidos definidos y previamente dados. Es un proceso, una actividad, un funcionamiento más que un recipiente de contenidos estáticos. De ahí que, por ejemplo, es muy limitante el estudiar los contenidos supuestamente estáticos del inconciente y su supuesta relación de fuerzas.</p>



<p>Algunos Ejemplos mostrarán la gran diferencia que se produce en las teorías de la personalidad y las teorías del inconciente, la introducción de este nuevo punto de vista.</p>



<p>Por ejemplo, la teoría de la personalidad conduce a expresiones tales como: “Tu eres una persona hostil”. Esto da a entender lo que “usted es”, su personalidad.<sup>3</sup>&nbsp; Por nuestro lado, nos resulta dudoso que exista algo como un “yo” más allá del flujo del experiencing, que sea más verdadero de lo que es usted en cada momento. Aunque se supone que existen “categorías” en las distintas modalidades teóricas, tales como “hostilidad”, estas se aplican en un momento y contexto dado, por ejemplo, si usted ha intentado llevarse bien con alguien que usted estima mucho y coincidente con esto usted derrama un cenicero en la alfombra. Desde un punto de vista es posible suponer que fue su hostilidad la que explica este acto (aunque usted no esté conciente de ello). De esta forma, se podría considerar una categoría bien definida ubicada “al interior” del inconciente. Esta determina su conducta, lo hace derramar las cenizas en la alfombra.</p>



<p>Ahora, si usted desea referirse directamente al experiencing que tiene en ese momento, quizás puede diferenciarlo (con la ayuda del símbolo “hostilidad” o de otra palabra), como algún tipo de tensión o esfuerzo o desosiego que le impulsó a derramar el cenicero, ahora podría usted decir que eso lo que le hizo derramar la ceniza.&nbsp; No nota esto, especialmente en el momento, pero ahora que usted se encuentra aplicando símbolos y su atención esta focalizada de esta forma, usted diferencia (o sintetiza, o crea, o descubre, o como usted quiera llamarlo) un aspecto de su experiencing que llama “esto” o “esta forma en que siento”. Si se obstina podrá señalar, “esto no fue hostilidad, fue desasosiego”. Porque no necesita limitarse a los conceptos, puede referirse directamente al experiencing, o algún aspecto de él, entonces descubrirá que, potencialmente, contiene muchísimos más significados, si continúa aplicando símbolos (eventos, conductas, atención, etc.).</p>



<p>Si se refiere directamente al experiencing en su aspecto sentido concretamente, descubrirá mucho más que si se refiere sólo a los significados lógicos de “desasosiego” u “hostilidad”.&nbsp; Con respecto al ejemplo, podrá decir que su sensación fue de aprehensión, por miedo a que la otra persona se impacientara con usted, o bien que le produjo susto su alta posición, o su serena tranquilidad, pues supone que él puede enfrentar mejor el perderlo como amigo, y sin embargo, para usted es demasiado importante recibir su tiempo y atención. Obviamente que en estas condiciones, no se culpará de ocupar una posición inferior a él, aún cuando nunca se haya sentido cómodo en tal posición. En este punto, podemos asociar aspectos básicos tales como la necesidad de “algo” que pertenece al otro, lo cual puede o no desear compartir o entregar, y a partir de esto, llegar a un planteamiento central. Todos hemos enfrentado situaciones como estas de niños, y como adultos también podemos sentirnos perdidos cuando debemos defender, ocupar recursos, o hacer favores. Así, puede suceder que en la medida que se atienda directamente a este aspecto del experiencing se descubra que todos estos significados pueden realmente dar cuenta de lo que sentía estando consciente de ello aunque no con tales palabras y detalles. Ahora, es claro que podemos decir que estamos “hostiles” o “enojados” pero sólo si deseamos sobre-simplificarlo tan gruesamente. No existe el concepto “hostil” de manera predefinida y simple, en su lugar, usted encontrará una masa ricamente compleja con una gran cantidad de significados, siempre presentes, con interpretaciones y percepciones concernientes al pasado, presente y futuro. Con el fin de utilizar con eficacia los símbolos debemos permitirles referirse directamente al experiencing, con el objetivo de diferenciarlo. Es posible hacer esto en cualquier momento y con cualquier aspecto del experiencing.</p>



<p>A la luz de lo anterior, ¿qué ocurre, entonces con los términos usuales de la Teoría de la Personalidad y con las categorías con las cuales los científicos de la conducta han intentado entender el fenómeno del comportamiento? Si el fenómeno aparece ordenado por un proceso en el cual las categorías están utilizadas momentáneamente y pueden ser continuamente diferenciadas mediante los símbolos y eventos que vayan ocurriendo, las categorías parecen inefectivas.&nbsp;</p>



<p>Requeriremos, por lo tanto, de categorías “procesuales” que intenten distinguir, no contenidos, sino modos diferentes o dimensiones del proceso.</p>



<p>Nuestros conceptos deberán seguir un modelo “Procesual”, en lugar de un modelo newtoniano. Deberemos idear categorías aplicables aun proceso sentido pre-conceptualmente, el cual sólo podremos dividir en contenidos momentáneamente. Como ejemplo, puedo citar a un niño corriendo, o puedo hablar de lo mismo como el correteo que le ocurre al niño. De esta forma es posible ver el “correteo” como un proceso. Si lo conceptualizo de esta forma, podré poner atención en todos los cambios que se producen el proceso, los cambios, por ejemplo, que ocurren en los miembros del niño y los que ocurren en su posición espacial. No preciso ubicar donde está, ya que tan pronto como lo localice,&nbsp; este habrá cambiado de lugar. ¡Qué difícil nos resulta mirarlo como alo quieto! ¿Cuán rápidamente ocurre? ¿Cuánto esfuerzo despliega? ¿Cómo difiere del caminar, de sentarse o de acostarse? ¿En que podemos distinguir estos procesos de otros tales como el dormir, atender o del interactuar? De ahí que el modelo procesual nos lleva a preguntaros sobre las características de un cambio en marcha, más que asumir contenidos estáticos, que como tal no son aplicables a cambios progresivos.&nbsp;</p>



<p>No obstante, los conceptos del tipo procesual no serán suficientes a menos que les permitamos referirse directamente al experiencing. (Es posible distinguir aquellos que lo hacen de aquellos que no, y desde ahí mantener nuestras proposiciones en definiciones ordenadas). Dado que no podemos esperar que un proceso lógico se aplique completamente al experiencing. Debemos permitirles a los conceptos referirse al experiencing, ya que ellos no pueden representarlos plenamente. Del mismo modo en que el biólogo permite que sus conceptos se refieran a células concretas (como una manera de poner a prueba conceptos contrastándolos con un fenómeno concreto), nosotros también deberemos permitirles a los conceptos referirse al experiencing humano. De esta forma, podremos hacer transiciones entre distintas teorías que no son lógicamente consistentes unas con otras (el método para esto se da en el capítulo VI); los nuevos conceptos nos pueden ayudar a disolver las barreras para llegar a nuevos aspectos de un fenómeno concreto. El fenómeno concreto es capaz de soportar muchas definiciones lógicas más que limitarse a una. Debemos utilizar nuestra lógica y conceptos en referencia directa al experiencing de manera que nuestra teoría procesual pueda capturar esta forma preconceptual y logre entender como se comporta el experiencing y como determina eventos observables. De esta manera, nos llevará a “aislar” variables observables más “poderosas” y más eficientes. Esta propuesta puede ser llamada ciencia ya que puede ser probada y sostenerse por si misma.</p>



<p>Lo que he sostenido, puede ilustrarse en ejemplos dentro de un área particular de las ciencias de la conducta (psicoterapia).</p>



<ol class="wp-block-list" start="2"><li><strong>Ilustraciones en el área de la psicoterapia.</strong></li></ol>



<p>Lo que señalo con respecto a la psicoterapia tiene un valor práctico. Sin embargo, quiero mis ejemplos para ilustrar el uso de conceptos que se refieren al experiencing en lo teórico y la investigación.</p>



<p>Un momento de experiencing contiene implícitamente tantos significados que ninguna cantidad de palabras podría agotarlo. El reaccionar, por ejemplo, ante una situación familiar, implica el uso de tantos aprendizajes, tantas experiencias pasadas y eventos que una biblioteca completa no podría guardar los libros que se podrían escribir con el objeto de simbolizarlo en la escritura. Una vida humana, en un momento dado, es todo esto, en la medida que funcione y se diferencie, en el presente. Por lo tanto, el cambio en la personalidad puede ocurrir. El puro contenido lógico de lo que se dice es sólo lo que se dice. El efecto (si es que existe alguno) ocurre en psicoterapia a través de la vía del experiencing de lo que se dice, esto incluye no sólo meros significados sino que abarca la vida completa de la persona, en el presente. Así todas las áreas de la personalidad se implican (y pueden cambiar) en cualquier momento del experiencing aún cuando sólo algún pequeño significado sea expresado verbalmente o pensado.</p>



<p>De ahí que, a través del relato del incidente con mi jefe, puedo experienciar en relación a otras circunstancias y a otros, conjuntamente con mis experiencias familiares tempranas, en la medida en que esto es parte mía y funciona en el experiencing preconceptual presente. La experiencia pasada no funciona en el presente como eventos discretos que han sucedido en el pasado. Ésta es pasada. Lo que está presente es el experiencing de ahora y los eventos pasados han influido en como éste es. Todo el pasado y los complejos aspectos de mi mismo hoy pueden estar implicados en el experienciar de mi historia del incidente. Pueden estar aquí ahora y ser trabajado. Por otra parte, lo lógico y conceptual de mi discurso es sólo acerca de un incidente trivial. Debemos tomar lo que digo como refiriéndome a mi experiencing presente y no a esos limitados contenidos conceptuales.</p>



<p>El cliente en psicoterapia (y cualquier otro que lo desee) puede descubrir respuestas al cuestionamiento de si mismo sólo en su experiencing, sólo refiriéndome directamente a él, especificándolo y usando símbolos relacionados con él. El intento hecho por clientes, terapeutas e individuos en general, de reemplazar el experiencing por el uso de explicaciones nunca explicará ni cambiará nada.</p>



<p>Por ejemplo, si tiene dificultades para llegar a su trabajo, es inútil preguntarse: ¿Es que soy flojo?, ¿Deseo fallar? ¿Estoy volcando mi hostilidad básica interna contra mi mismo? O ¿Estoy evitando responsabilidades? Tales preguntas en el aire son inefectivas, y al referirse directamente al experiencing y en su diferenciación, siempre es posible encontrar que sus términos son gruesos y generales como para proporcionar cualquier asidero.</p>



<p>Sólo mediante referencia directa al experiencing puede el individuo encontrar (y luego interpretar) en si mismo lo que significa, en nuestro ejemplo, la dificultad de llegar a su trabajo. En su experiencing él se puede referir a esa “sensación arrastrada” con la cual “forcejea” cuando intenta ir a trabajar. En la medida en que atienda directamente a su sensación, podrá encontrar (diferenciar) la aprehensión de fallar o la convicción de que fallará. Entonces podrá descubrir, más adelante, que no es que fracasará en su trabajo, más bien siente una profunda convicción de que seguramente es imposible hacer lo que realmente quiere en su trabajo. A medida que esto ocurre, le aparece la sensación que, sin importar como desempeñe él su trabajo, éste no le dará satisfacción a sus necesidades. Es esta sensación de “pesada seguridad”, la que deberá rastrear para trabajar. De hecho, él no se permitió “interactuar directamente” con su trabajo (lo descubre ahora). Esta “pesada convicción” se interpone entre él y su trabajo. ¡Que diferente sería para él relacionarse en un proceso fresco y espontáneo con respecto a su trabajo! Podría “saborearlo”, como nosotros decimos, pero no debe resguardarse de esto, de esta forma pesada e inefectiva.</p>



<p>Es claro que el individuo está utilizando palabras ahora significativas, pero ¿a que apuntan estas palabras? No parece que al sentido lógico u objetivo que buscamos en la ciencia. Más bien el individuo se está refiriendo concretamente al proceso de experiencing en su interior y en el presente. Utiliza palabras para apuntar a referentes internos, a esto señala con frases tales como “una pesada seguridad”, frases que tienen un significado objetivo o una lógica confusa.</p>



<p>Debemos ordenar y estudiar este tipo de “conducta verbal” si deseamos predecir eventualmente con respecto a variables antes, durante y después de este tipo de “conducta verbal” y relacionarla con otras variables comportamentales y predecir sus cambios. Podemos esperar ser exitosos en tales predicciones y en el aislamiento de variables, sólo si tomamos en cuenta el proceso diferenciable y pre-conceptual del experiencing.&nbsp;&nbsp;</p>



<p><strong>El tipo de proceso y no el contenido verbal que está ocurriendo, determinará si podremos predecir cambios terapéuticos las conductas posteriores.</strong> Lo extenso y el modo en que el individuo se refiere al experiencing, el modo en que relaciona los símbolos sobre los que habla y el cómo los lleva a la interacción con otras personas, determinarán si utiliza meramente palabras, o si sus palabras son parte de un proceso de mayor profundidad. El señalar lo que sus palabras dicen no nos darán la diferencia. Si concebimos su personalidad como constituida por contenidos no podremos ni siquiera formular preguntas para captar que el cambio de personalidad está ocurriendo.&nbsp;</p>



<p>Similarmente, puede estudiarse la conducta del terapeuta. Podremos predecir ciertos cambios en el cliente cuando la conducta del terapeuta y su discurso se refieran al experiencing del cliente. Es posible predecir distintos cambios; o ninguno, en relación al discurso del terapeuta en el caso que se deje llevar sólo por explicaciones lógicas.</p>



<p>El terapeuta puede considerar las expresiones del cliente como indicativas de algún aspecto presente del experiencing (ya que siempre éste está presente). Si el considera tales expresiones, el terapeuta no se detendrá en significados lógicos, en la consistencia y la verdad de lo que dice. Estará capacitado para considerar expresiones muy distintas del cliente a medida que conlleve un sentido del experiencing presente del cliente, en el presente. El terapeuta podrá entonces buscar sus propias respuestas con el objeto de ayudarlo a conectarse con su experiencing, maximizarlo y traerlo a la interacción. Para esto, no tiene importancia si las expresiones iniciales fueron “verdaderas” o no, representaciones adecuadas o meras sugerencias concernientes al experiencing.</p>



<p>El terapeuta estará conciente que si utiliza su propio experiencing (tal vez más abiertamente y con mayor facilidad de simbolización) podrá generar más símbolos desde su propia versión del expresar del cliente que es lo que el propio cliente es capaz de hacer en un determinado momento. De esta manera el terapeuta puede proporcionar al cliente una manera más abierta y directa de procesar que la que era capaz de tener.&nbsp;</p>



<p>El experiencing del cliente está alterado en su manera de procesar correctamente, en el presente. Todas las explicaciones de porqué el cliente es como es, no son tan efectivas como el cambio en la manera de procesarse.</p>



<p>Sabemos, aunque frecuentemente es difícil de investigarlo o explicarlo, porque el cambio del cliente y su sensación dependen de la relación interpersonal con el terapeuta. Esto es lo que realmente produce el cambio, ya que por mucho que piense solo sus cosas, permanecerán como está. Podemos darnos cuenta de esto, sólo si notamos (al igual que nosotros lo hemos logrado sin mayor dificultad a través de nuestras experiencias y observaciones), cuan diferente es el experiencing en las distintas relaciones. Podrá pensar y decir los mismos contenidos bajo estas diferentes circunstancias, pero mi experiencing conjuntamente con estos contenidos será enormemente distinto. El sentido que tengo de usted, afecta mi experiencing a medida que hablo, y su respuesta determinará parcialmente mi experiencing un momento después. Lo que me ocurre y como lo vivo a medida que hablamos e interactuamos, está afectado vitalmente por cada palabra y movimiento, por cada expresión facial y actitud que usted muestra.</p>



<p>No es, meramente, un asunto de lo que pienso que usted pueda sentir por mi, más allá de esto me afecta sin notarlo, por las respuestas que me da. Experiencia su respuestas. Podré pensar que en mi opinión, siente simpatía por mi, aunque mi vida experiencial en el tiempo que ha transcurrido la relación ha sido afectada no por mis opiniones, sino por las conductas que momento a momento hemos sostenido, las cuales usted ha ayudado a diferenciar y fueron parte de mi experiencing a medida que hablé, pensé, sentí y fui.</p>



<p>No es el caso que cuente sobre mi y mis posibilidades de cambio. Sino que cambio a medida que hablo, pienso y siento, producido por las respuestas en cada de mi experiencing y también afectado parcialmente por lo que produzco, simbolizo e interactúo. Sólo por este proceso de experienciar (y la diferencia que produce en su carácter) yo cambio. Lo que imaginamos, no nos cambiará, aún cuando sepa porque soy lo que soy. Esto sólo provee la visión de cuan necesariamente soy un producto de lo que me pasa. NO me puede señalar como cambiar. Sólo puede señalarme porque no soy diferente. Todas nuestras teorías de la personalidad y sus contenidos explican el porqué se es como se es y no se puede cambiar. Sin embargo, es posible cambiar y esto ocurre en la medida que interactúo, ya que los contenidos existen sólo como aspectos del proceso. Yo ya soy diferente porque mi experiencing está ocurriendo con usted y es distinto y nuevo, es tanto sus conductas afectan vitalmente lo que es el experiencing en mi.</p>



<p>Sin el experiencing no nos damos cuenta teóricamente, ni siquiera de la posibilidad, del cambio de personalidad.</p>



<p>Uno de los errores más frecuentes de los terapeutas es ocupar sus esfuerzos en “bucear” dentro del cliente buscando las razones del porque es y del como debe ser, más que en proveer en el momento el tipo de proceso de experiencing concreto que constituirá su cambio.</p>



<p>Si podemos describir el tipo de situación terapéutica y la función del experiencing en el cambio de la personalidad, entonces claramente podemos esperar el buscar y definir las diferencias conductuales por las que lo notamos y las diferencias conductuales en el discurso y en la acción del terapeuta y del cliente que lo hacen posible. Pero estas serán diferencias conductuales seleccionadas para considerar cómo funciona el experiencing y las diferencias resultantes en términos de conducta, interacción y así sucesivamente. No eran los contenidos de personalidad reprimidos o pre-conciente con los cuales en el pasado hemos intentado organizar el fenómeno humano.</p>



<p>En las anteriores descripciones he estado ilustrando cinco aseveraciones:</p>



<ol class="wp-block-list"><li>Debemos emplear el modelo conceptual de “referencia directa” al experiencing, si queremos entender cómo los símbolos y conductas en terapia interactúan con el experiencing. Esto nos lleva a definir algunas variables conductuales. Definiremos como una variable conductual el uso del lenguaje, en términos “no-sociales” (por ejemplo: “pesada seguridad”). Utilizamos frecuentemente este índice comportamental en un instrumento de investigación en un instrumento de investigación (la Escala EXP.)<sup>4</sup>. Este es un índice, entre otros, una escala entre otras, en la que distintos jueces independientes aplican categorías de observación a cintas grabadas en sesiones de psicoterapia.</li></ol>



<ol class="wp-block-list" start="2"><li>Conceptualmente, sólo aquellos significados definidos, pensados o hablados están “presentes” en un momento dado. Por otro lado, “preconceptualmente” en el experiencing sentido, hay muchos significados funcionando, eventos pasados, y aprendizajes que están presentes. Por lo tanto, un amplio cambio en la personalidad, puede ocurrir a través del experiencing.</li></ol>



<ol class="wp-block-list" start="3"><li>Lo que experiencia el individuo (el “contenido”), cambia a medida que diferencia más y más, utilizando símbolos en interacción con su experiencing, y también en la medida que el terapeuta responde e interactúa con el experiencing del cliente. Es, por lo tanto, probablemente de poca utilidad al intentar definir los “contenidos” del experiencing del cliente.&nbsp; Tal como está, parece que conocemos lo que es el significado “real”, cuando este cambia, y ya que esto es psicoterapia, deseamos cambio. No estudiaremos entonces, en la cambio en la personalidad en términos de categorías estáticas y en caso de que tales categorías deban ser empleadas, estaremos concientes de la naturaleza actual preconceptual del experiencing y de la aplicabilidad momentánea y limitada de las categorías de contenido.</li></ol>



<ol class="wp-block-list" start="4"><li>Como funciona el experiencing del cliente en su conducta nos proporciona una buena base teórica de predecir el cambio. Las definiciones en varias dimensiones en la manera de procesar puede llevarnos a definiciones conductuales sobre las cuales predeciremos posteriores índices de cambio. Estas hipótesis meramente conductuales no requerirán de términos “teóricos” tales como experiencing, pero con el fin de encontrarlos y después definirlos, requeriremos de conceptos que se puedan referir al experiencing y a las diversas formas en las cuales puede funcionar en interacción con símbolos verbales, conductas y respuestas interpersonales.</li></ol>



<ol class="wp-block-list" start="5"><li>Los símbolos no siempre “representan” al significado “implícito” del experiencing. Ocasionalmente, solo se refieran directamente, otras veces forman un nuevo modo de experiencing, con nuevos significados. Así mismo, las conductas y respuestas personales pueden poseer estos diversos modos de interactuar con el experiencing.</li></ol>



<p>Tanto para la teoría como para la investigación de variables conductuales requerimos encontrar los conceptos de estos diversos tipos de interacción con el experiencing.</p>



<p>Por ejemplo, en mi descripción de las respuestas del terapeuta, que cambia las formas habituales del proceso de experiencing del cliente, intento ilustrar la necesidad de un modelo conceptual en el cual los símbolos o eventos crean un nuevo experiencing a medida que se simbolizan (destaqué el empleo de este modo en mi descripción de psicoterapia). Cualquier interacción entre el experiencing y los símbolos debe ser considerada en modalidades y su interacción. Por ahora, deseo solamente enfatizar que los distintos tipos de simbolización son relaciones funcionales entre símbolos y experiencing y que “símbolo” incluye: palabras, cosas, conductas, respuestas, cualquier cosa que tenga con el experiencing uno de los roles que definiré funcionalmente. Por lo tanto, los distintos tipos de “simbolización” que definiré pueden ser modelos teóricos para el estudio del fenómeno observable.</p>



<p>En esta introducción, frecuentemente he utilizado palabras intercambiadamente, donde claramente las palabras expresan algo realmente diferente. Posteriormente, señalaremos cuando y porque pueden ellas ser utilizadas como equivalentes. (Por ejemplo, he utilizado como equivalentes términos como “significado formado y creado”, “encontrar”, “terminar”, “sintetizar”, “especificar”, “diferenciar” y “simbolizar posteriormente”). Así mismo, he señalado que los significados implícitos del experiencing son moldeados, alterados y terminados mediante su interacción con los símbolos, aunque me he referido al experiencing implicado en cualquier significado anteriormente simbolizado o en conceptos como “esto” y he señalado que “esto” funciona en la simbolización de futuros significados.</p>



<p>He llamado al experiencing “masa aperceptiva”, “dato”, “flujo”, “proceso”, “sensación”, he utilizado el concepto de tiempo libremente, en frases tales como: “a medida que diferencia posteriormente dirá entonces que su anterior sensación fue realmente tal o cual”.&nbsp; Estos y muchos otros signos en este capítulo introductoria apuntan al hecho que aún con pocas aplicaciones fuera de línea, estas requieren de tratamiento del problema básico el cual es tratado en este libro. Los capítulos principales tratarán estos y muchos otros problemas en el contexto de la tarea filosófica.</p>



<p>Algunos lectores podrán concentrarse solamente en esta introducción y en el Cáp. VII. Para esos lectores, cada capítulo está precedido por un breve resumen, de manera que pueden conocer el rol de cada capítulo en la tarea principal. Se puede leer este libro desde la introducción al capítulo VII, a través de estas breves introducciones. El capítulo VII nuevamente está escrito para lectores, no filosóficos. Aun que el trabajo principal es filosófico.&nbsp;</p>The post <a href="https://www.empowerser.com/el-experiencing-y-la-creacion-de-significado/">El Experiencing y la Creación de Significado</a> first appeared on <a href="https://www.empowerser.com">EmpowerSer</a>.]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
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		<title>La Respuesta Experiencial</title>
		<link>https://www.empowerser.com/la-respuesta-experiencial/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carolina Ades]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Sep 2020 07:56:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Empoderamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Focusing]]></category>
		<category><![CDATA[Psicologia]]></category>
		<category><![CDATA[psicoterapia]]></category>
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		<category><![CDATA[psicologia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Eugene Gendlin. Los problemas personales y las dificultades del vivir nunca son simplemente cognoscitivas, nunca son solamente una cuestión de cómo algo se interpreta o se entiende. Allí hay siempre una dificultad afectiva, emocional, sentida, concreta y experiencial. Los pensamientos y las interpretaciones del individuo fluyen desde, y están principalmente influenciados por sus maneras afectivas de vivir en sus situaciones.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Eugene Gendlin</strong>.</p>



<p><em>“The Experiential Response”. En “Use of Interpretation in Treatment”, Capítulo 26, pp. 208–227. (1968).</em></p>



<p><strong>Traducción: Luis Robles Campos (*)</strong></p>



<p><strong>Las Reglas Para Responder:</strong></p>



<ol class="wp-block-list"><li><strong>El Significado Sentido</strong></li></ol>



<p>Los problemas personales y las dificultades del vivir nunca son simplemente cognoscitivas, nunca son solamente una cuestión de cómo algo se interpreta o se entiende. Allí hay siempre una dificultad afectiva, emocional, sentida, concreta y experiencial. Los pensamientos y las interpretaciones del individuo fluyen desde, y están principalmente influenciados por sus maneras afectivas de vivir en sus situaciones.</p>



<p>Las respuestas de ayuda de una persona, por consiguiente, deben tener por lo menos a veces un efecto experiencial afectivo[1], si ellas apuntan a tener algún efecto de resolución de problemas. La pregunta: “¿Cuál es la mejor clase de respuesta del terapeuta?”, nos lleva al cuestionamiento: “¿Cómo puede una respuesta del terapeuta tener un efecto experiencial concreto en el individuo?”</p>



<p>Al tipo de respuesta del terapeuta centrado–en–el–cliente usualmente se le llamaba “reflejo de sentimiento”. Considerando como ésta ha evolucionado subsecuentemente (Rogers, 1958, 1961, 1963; Gendlin, 1955–66, Gendlin y Zimring, 1955; Mayordomo, 1958), es probablemente mejor llamarla una “respuesta experiencial”.</p>



<p>El “reflejo de sentimiento” enfatizaba el sentimiento, el afecto, y la experiencia concreta; pero la palabra sentimiento parecía referirse a emociones muy específicas, como amor, odio, alegría, enojo, o miedo. Por supuesto, hay ocasiones en que uno siente muy claramente emociones de este tipo, pero mucho más a menudo uno no siente nada tan claro como eso. En lugar de aquello, uno está enfrentando una situación complicada y algo incierta. Rogers (1951) explica el “reflejo de actitudes” (que pronto llegó a ser llamado “reflejo de sentimiento”) con ejemplos tales como: “Esto te hace sentir desvalido”. “Desvalido” no es realmente una emoción. De forma similar, mucho más a menudo uno se siente, por ejemplo: “Perturbado”, “Incómodo, o resentido porque…, o preocupado por…”, o “Deseando que…, pero descorazonado por…” Estas condiciones más comunes no son realmente “emociones”, sino las complicadas maneras en que reaccionamos y las formas en que nos vemos a nosotros mismos en las situaciones.</p>



<p>A partir de estos ejemplos podemos sacar tres conclusiones: Primero, a lo que la respuesta experiencial <em>apunta</em> no es a las emociones usualmente nítidas y claras, sino a un experienciar mucho más complejo. Nosotros podemos sentir todo este experienciar muy intensamente; incluso, aunque no podamos saber claramente qué es lo que sentimos.</p>



<p>Segundo, lo que sentimos no es un objeto interno (un “estado afectivo” como algo <em>sólo</em> dentro de nosotros), sino una sensación sentida de la situación completa: cómo estamos en esa situación, lo que traemos acerca de ella, lo que percibimos y sentimos que estamos enfrentando.</p>



<p>Tercero, esta sensación sentida también involucra cómo hemos interpretado y analizado la situación. Por consiguiente, tal sensación sentida no es algo <em>solamente</em> sentido, sino también algo intelectual. Nosotros podemos estar confundidos acerca de lo que involucra, pero por lo menos <em>implícitamente</em>, siempre involucra aspectos de interpretación, por ejemplo, pensamiento, aprendizaje, percepción y análisis.</p>



<p>Por lo tanto, el sentimiento al que respondemos en otra persona normalmente no es una emoción nítidamente definida, usualmente separada de la situación y sin alguna cognición intelectual implícita. La respuesta del terapeuta: “Usted está angustiado por…”, se refiere a una experiencia del individuo que incluye, en un todo–sentido, su sentimiento de una situación intelectualmente interpretada.</p>



<p>Por supuesto, como terapeutas, podemos no estar directamente involucrados con las situaciones presentes específicas del individuo tanto como con las dificultades de personalidad que él tiene en todas sus situaciones. Estas dificultades no deberían conceptualizarse como si ellas fueran pequeñas cosas dentro de él. Ellas son reales, percibibles, y sentidas por él cuando vive en las situaciones (con otros, o a solas en su habitación). La respuesta experiencial por parte del terapeuta apunta al sentimiento concreto del paciente, el cual siempre incluye implícitamente aspectos situacionales e intelectuales, es decir, cómo el individuo organiza e interpreta las situaciones, sus aprendizajes desadaptados, experiencias pasadas, y sus maneras de percibir y crear las situaciones.</p>



<p>Típicamente, en el momento en que uno está “enfrentando” una situación, uno ya la ha provocado, la ha establecido y la ha analizado con las propias emociones, aprendizajes, experiencias pasadas, y por lo tanto, con las propias dificultades de personalidad. Por lo tanto, es correcto decir que: la situación específica no importa; realmente sólo importan sus dificultades de personalidad. Sería un error, sin embargo, conceptualizar las dificultades de personalidad en términos de entidades internas y buscar responder a tales entidades ignorando mientras tanto la manera en que ellas están realmente manifiestas y sentidas en la experiencia del individuo. El experiencing siempre involucra, no entidades de emoción, sino que detalladas complejidades persona–situación, las cuales son concretamente sentidas.</p>



<p>Aun cuando es sentido por un individuo, todo esto puede no haber sido llevado a palabras todavía y puede no haber sido visto directamente en términos de significados cognoscitivos generales o patrones. Una gran cantidad de facetas (todas en una) a menudo son fuertemente sentidas, pero aún solamente como implícitas.[2]</p>



<p>La primera regla es que: <em>Respondemos al significado sentido</em> (éste está muy presente en la conciencia del individuo, pero es sentido y puede no estar conceptualmente claro del todo).</p>



<p><strong>2. Explicando el Significado Sentido.</strong></p>



<p>El cliente puede decir algo como esto: “Ella no está dispuesta a buscar un apartamento donde yo le indiqué. Ella fue a cada otro maldito lugar excepto ahí, y por lo tanto no vamos a vivir allí”. Estas dos oraciones son perfectamente claras. El reflejo de sentimiento centrado–en–el–cliente involucraría al terapeuta sintiendo la rabia allí. (“Usted está enojado porque ella deliberadamente no hizo lo que usted le pidió”, podría ser un reflejo de tal sentimiento).</p>



<p>Siempre podemos asumir que el experiencing de un problema es más complicado y que, por lo tanto, el sentimiento presente involucra mucho más implícitamente. Sí, hay rabia ahí, pero no <em>sólo</em> eso. La rabia (cualquier emoción) no es una cosa interior, sino una manera en que interactivamente somos. Nosotros nunca estamos simplemente enojados, sino que siempre enojados de… El experiencing es un proceso interactivo (Gendlin, 1964). La situación en la cual estamos enojados, y las otras personas con las que estamos enojados, siempre involucran muchas más facetas específicas. “Rabia” es sólo una breve–palabra–de–generalización, una tosca clasificación de sentimientos.</p>



<p>En nuestro ejemplo, el terapeuta responde al significado sentido y usa alguna palabra como “enojado”, “furioso” o “enfadado.” Pero lo que hace toda la diferencia es si el terapeuta, al responder, apunta a una sensación sentida que es realmente mucho más compleja. No importa cuán preciso y claro pueda ser lo que el cliente dice, siempre debemos <em>asumir</em> y referirnos a una sensación sentida concreta. Debido a que es experiencial, el cliente puede referirse <em>directamente</em> a ella, y ésta siempre involucra muchos aspectos implícitos[3] y reacciones complejas. Si la respuesta del terapeuta apunta al experiencing implícitamente complejo, es mucho más fácil para el cliente continuar sintiendo y explorando dentro de sí aquello que está enfrentando. Él puede decir enseguida: “Y lo que realmente me vuelve loco acerca de todo esto; es que ella me ignora. Ahora veo que no estoy tan enojado porque no vamos a vivir donde yo quería, sino por su manera de ignorar lo que yo le pido”. Cualquiera sea la próxima respuesta del terapeuta, él debe estar consciente que más está implícitamente presente. Él puede esperar que allí puedan aparecer ahora facetas acerca de necesitar ser amado, o quizás, ser comprendido en lugar de ignorado, o tal vez nuevos y viejos sentimientos acerca de ser herido. Entonces, nuevamente, quizás ninguna de estas facetas surgirá, sino que en cambio, algo acerca de que el cliente había renunciado prematuramente, asumido que él no puede imponer sus deseos de ninguna manera. Tal vez, que si su esposa no buscó donde él quiso, entonces ellos no vivirán allí. Quizás, que él se rinde demasiado rápido; o bien, que él no intenta imponer sus deseos, porque cualquier cosa por la que tenga que forzarse a alguien para que la haga, no cuenta como amor o entendiendo.</p>



<p>Las respuestas experienciales del terapeuta atraen la atención del cliente directamente a su propio significado sentido. El terapeuta sencillamente le ayuda. Sólo mientras el cliente se “focaliza” en su significado sentido, puede éste cambiar, y sólo <em>desde</em> éste pueden emerger muchas más facetas.[4] Algunos individuos entran a la psicoterapia con una gran habilidad para comprometerse en esta “focalización” experiencial (Gendlin, 1968); mientras que con otros, el terapeuta debe esforzarse para atraer su atención una y otra vez a la sensación sentida que ellos concretamente tienen. A veces el cliente actúa como si no tuviera idea que tiene acceso a nada excepto a sus palabras. No obstante, el terapeuta debe asumir e imaginar que el cliente tiene una sensación directamente <em>sentida</em> de toda la complejidad del problema, y las respuestas deben apuntarse a tal significado sentido. Si es necesario, el terapeuta puede imaginar para el cliente muchas direcciones generales dentro de las cuales las nuevas explicaciones del cliente podrían llevarlo, pero éstos son sólo ejemplos de lo que el cliente <em>podría</em> encontrar si él atiende su significado sentido. El terapeuta intentará esto en una forma en la cual tome sólo un pequeño paso más allá de lo que el cliente dice. Todas estas respuestas tienen la intención de invitar al cliente a ver por si mismo lo que realmente habrá allí para él, si atiende lo que concretamente puede sentir. Por otra parte, si el cliente ya se “focaliza” directamente en los significados sentidos de su experiencing, el terapeuta debe seguir respondiendo exactamente (aunque a veces más explícitamente) hacia el significado sentido que el cliente está “focalizando”.</p>



<p>El término “focalizar” (focusing) se refiere a un “atender” un dato sentido. Realmente es un proceso en que el focalizador y el dato son uno, y ambos cambian, mientras el focusing está en marcha. Uno no puede atender un sentimiento sin, por lo menos, sentirlo en una forma en que uno no lo hizo momentos antes. “Focalizarse en” también es un “sentir profundo” que explica lo que es sentido.</p>



<p>Una segunda regla: <em>Intentamos explicar el significado sentido para que las nuevas facetas surjan concretamente desde él.</em></p>



<p><strong>3. La Sensitividad:&nbsp;</strong></p>



<p><strong>Probando Direcciones Para un Avance Experiencial.</strong></p>



<p>Que los significados sentidos son implícitamente complejos es bien sabido, pero lo que normalmente se dice es sólo que el terapeuta debe ser “sensitivo”, debe “escuchar con el tercer oído”, y oír todas estas facetas para que así pueda ayudar a que el cliente se de cuenta de ellas. Sin embargo, al decirles a los terapeutas que sean “sensitivos”, ¡no les estamos diciendo realmente cómo hacerlo!</p>



<p>Todos deseamos ser sensitivos, pero ¿que pasa si uno no lo es? ¿Qué lo hace a uno ser sensitivo? ¿La sensitividad sólo “viene a nosotros”? No; yo me propongo decir cómo se hace este responder “sensitivamente”. De hecho, se hace experiencialmente, cualquiera sea la teoría.</p>



<p>Primero que todo, déjennos admitir que a menudo estamos equivocados en lo que esperamos que el cliente diga. A menudo estamos equivocados momento a momento, y a veces también mes a mes. Realmente, no está involucrada ninguna sensitividad de rayos x. El secreto tampoco yace en una dinámica brillante o en un pensamiento profundo. Lo que usualmente nos da muchas direcciones, no es sólo una cosa. Si probamos una dirección muy suavemente, lo que sea que surja <em>luego</em>, normalmente nos entrega más, diferente, o más detallado entendimiento. Podemos probar muchas direcciones diferentes, o expectativas, basadas en diferentes pensamientos. Estos pensamientos ocurren en nosotros de una forma veloz y superficial, mientras hacemos la sesión. Por lo tanto, raramente se da el caso que tengamos una sensitividad única, segura, tipo rayos x; ya sea intuitiva o dinámica.</p>



<p>Sabiendo que la sensación sentida concreta del cliente es siempre compleja e implícitamente llena de muchas facetas, probamos esto o aquello, y a menudo nada ocurre (No hay un efecto experiencial). Pero ocasionalmente, algo pasa: el cliente se permite sentir más intensamente, o formular profunda o más claramente lo que siente. Uno percibe ese “saber más claramente”.</p>



<p>Una tercera regla: <em>Probamos varias direcciones tentativas para un avance experiencial</em>. Por lo tanto, el terapeuta ayuda a la explicación del cliente probando varias direcciones tentativamente hasta que el cliente encuentre por si mismo un experienciar profundo. Por “profundo” queremos decir: nuevas facetas relevantes, o bien, un sentimiento más claro.</p>



<p><strong>4. Permaneciendo en el Ruta Experiencial.</strong></p>



<p>Si el terapeuta va a probar varias direcciones (a menudo erradas), debe saber qué hacer: (A) si el cliente reacciona de alguna manera significativa, y (B) si el cliente no tiene una reacción experiencial a lo que el terapeuta dijo. La sensitividad realmente no es una fuente mágica para la correcta respuesta del terapeuta; más bien, consiste en notar cuidadosamente la próxima reacción del cliente a lo que el terapeuta dice.</p>



<p>(a) Aunque lo que la respuesta del terapeuta ha revuelto en el cliente puede no ser nada de lo que el terapeuta esperaba, él va a responder a eso ahora. El secreto de la sensitividad no está en saber qué decir, sino en guiarse a uno mismo para luego responder a la reacción subsiguiente. No importa cuan relativamente obtuso o errado sea lo que el terapeuta está a punto de decir, él puede decirlo si luego va a responder, preguntar acerca de, y buscar entender la reacción experiencial resultante del cliente.</p>



<p>(B) Por otro lado, si la respuesta del terapeuta resulta haber sido sencillamente irrelevante, el terapeuta debe saber devolver al cliente a su propia ruta experiencial. Es importante que el cliente no piense que debe discutir y seguir algo irrelevante sólo porque el terapeuta lo planteó. Por ejemplo, si la respuesta de mi cliente hacia mi es: “Sí, eso debe ser verdad, pero…”, sé que mi respuesta no ha sido buena. Las personas dicen que algo debe ser verdad si ellos tienen que inferirlo, por ejemplo, cuando ellas no lo sienten directamente. El “pero” también indica que no vamos a llegar a ninguna parte con lo que dije. Entonces, yo contesto: “Eso suena correcto para usted, pero no es lo que siente precisamente ahora.” Y así, lo invito a atender, una vez más, lo que él siente, para que no se estanque en mi respuesta errada.</p>



<p>El propósito de las respuestas del terapeuta no es ser correctas; las respuestas del terapeuta apuntan a llevar más allá la experiencia del cliente. Esto puede hacerse igual de bien a la segunda oportunidad como a la primera.</p>



<p>Nuestra cuarta regla es: <em>Seguimos la ruta experiencial del cliente</em>.</p>



<p><strong>5. La Referencia Experiencial: Nuestros Objetivos de Respuesta.</strong></p>



<p>En la descripción sumamente simple que se ha dado, una quinta regla ya está implícita. Nuestras respuestas apuntan a la sensación sentida de todo aquello, la que tiene el cliente ahora. La respuesta en si misma podría resultar equivocada o fuera de lugar, pero eso no es tan importante como lo es su objetivo. Una respuesta terapéutica siempre apunta a la sensación directamente sentida del cliente acerca de lo que está hablando. Este objetivo es lo que la hace una “respuesta experiencial”. Este objetivo también implica que únicamente la reacción experiencial del cliente es el indicador básico de lo que es válido. Mi respuesta puede ser cierta, sabia y exacta, pero es inútil[5] si pierde su objetivo principal, que es apuntar a la sensación directamente sentida del cliente de todo aquello que él está enfrentando.</p>



<p>Nosotros siempre podemos imaginar una sensación sentida experiencial de un “todo eso” más complejo (aún cuando el cliente haya declarado algo bastante específico), e imaginarnos a nosotros mismos respondiendo hacia aquello más amplio. Nosotros hacemos eso entendiendo muy específicamente lo que él dice, ya que sin tal comprensión específica, uno no logra ir más profundamente en la sensación sentida de todo el problema. Por consiguiente, debemos asir exacta y específicamente todo lo que el cliente dice tal como él lo entiende. Tomando cada faceta altamente específica que el cliente puede verbalizar, aún imaginamos que incluso toda esa especificidad nos habla sólo como una instancia, o aspecto, del problema que él explica ahora, mientras él siente directamente la complejidad implícita total.</p>



<p>Es posible responder “experiencialmente” sólo porque un significado sentido (un “todo esto” concretamente sentido) puede contener muchas facetas implícitas, mientras que lo que uno dice es siempre algo muy limitado. El tejido dinámico completo que una teoría puede inferir está implícitamente aquí, en esta sensación directamente sentida que el individuo tiene mientras habla y menciona estas cosas limitadas; pero ésta es sentida, no conocida. Es sentida en una manera incompleta e incipiente. Para ponerlo todo en palabras él tendría que coparse con ella, y su problema es que no puede hacerlo. Por lo tanto, para realmente tener éxito (durante un período de tiempo) diferenciándola y explicándola verbal e interactivamente, se requiere un experienciar más profundo de lo que él puede hasta ahora. Eso es resolver el problema.</p>



<p>Por consiguiente, cuando nuestras respuestas apuntan a la sensación sentida del problema del cliente y cuando respondemos tan exactamente como sea posible para decir más explícitamente lo que él está explicando, estamos ayudando a que él sienta más, y nuevamente se vuelva capaz de darse cuenta de otras cosas. Cuando respondemos apuntando explicativamente a lo que el cliente concretamente siente <em>ahora</em>, él se torna capaz de sentir, y por consiguiente, capaz de explicar aún más.[6]</p>



<p>La quinta regla es: <em>Apuntar las respuestas</em>. La respuesta debe apuntar exactamente a aquella sensación sentida que el cliente experiencia ahora. Apuntamos sólo a esa sensación sentida, la única que él tiene mientras se esfuerza por hacer lo que dice tan específico y claro como le sea posible.</p>



<p><strong>6. El Llevar Adelante.</strong></p>



<p>Una respuesta experiencial apunta a, y trae la atención del cliente hacia, su experiencing sentido, de tal manera que éste, por consiguiente, es llevado adelante. Por lo tanto, una de las mejores posibles reacciones del cliente a lo que el terapeuta dice, sería: “No, para nada; no es como eso, es más bien como…” A menudo, decir como yo supongo que “eso es” le permite al cliente decir mucho más exactamente como es en realidad. Y eso es lo que quiero, porque mi respuesta no es una declaración factual que busca ser verdadera, sino una declaración indicativa que busca traer claridad y ayudar a llevar más allá lo que él siente.</p>



<p>Cuando un individuo tiene un problema, siempre está parcialmente confundido y estancado. Para clarificar lo que está mal, él debe definir <em>ampliamente</em> sus reacciones y situaciones. ¡Sin definir ampliamente, él no puede “clarificar” nada! Por eso, no todo lo que el individuo dice ahora estaba de antemano en él, completo, antes de que él lo dijera. Lo que buscamos hacer con las respuestas terapéuticas no es una mera búsqueda de hechos o explicaciones. En lugar de eso, buscamos esa clase de clarificación que implica vivir y sentir más de lo que el individuo fue capaz cuando estaba estancado o sufriendo.</p>



<p>Una sexta regla es: <em>Intentamos llevar la experiencia más allá</em>. La explicación trae una experiencia más profunda, la cual no había sido posible hasta entonces.</p>



<p><strong>7. El “Llevar Adelante” Guía al Terapeuta, No Vice–Versa.</strong></p>



<p>Nosotros no buscamos cualquier viejo “más”, sino sólo aquel “más” que resolverá o clarificará aquello que estaba previamente estancado, imposible o confuso. ¿Cómo podemos decir qué es eso? Nuevamente, sólo por la reacción experiencial actual del cliente. Por lo tanto, nuestras respuestas deben guiarse por la reacción del cliente momento a momento, no sólo para averiguar cuándo aquello que decimos es valido, sino para abrir una avenida en la cual él se pueda mover, para establecer una dirección terapéutica.[7] Esto se muestra por la dirección de los nuevos pasos concretamente sentidos del experiencing del cliente, los cuales eran previamente imposibles para él en la situación (y así, nuevamente, interpretando y definiendo).</p>



<p>Por lo anterior, una séptima regla: Sólo el individuo sabe su camino; nosotros vamos tras la sensación de su ruta experiencial. ¿Pero cómo puede nuestra respuesta ser guiada por su experiencing, cuándo al mismo tiempo he dicho que lo que buscamos no está allí del todo? ¿No es esto una contradicción? Por una parte, yo digo que sólo el experiencing de los clientes puede guiar al terapeuta, y por otra, digo que la clarificación autentica es siempre parte de un definir y experienciar más profundo.</p>



<p>¿Puede algo ser definido extensamente en miles de diferentes maneras? ¿Cómo se escoge la dirección? La respuesta yace en el hecho de que nosotros buscamos no cualquier manera de definir ampliamente y de experienciar más allá, sino sólo aquella manera en que ocurren pasos experienciales que resuelven justo lo que momentos antes se sentía estancado, confuso o doloroso.</p>



<p><strong>8. El Movimiento del Referente: “La Revelación Sentida”.</strong></p>



<p>Ahora debemos examinar más exactamente cómo reconocemos cuando un paso de resolución o clarificación experiencial ocurre en eso que las personas sienten como un problema. ¿Cómo podemos decir cuando él experiencia más profundamente? ¿Es cualquier nueva experiencia un experienciar “profundo”? No, no lo es. Por “profundo” siempre queremos decir sólo en ese respecto en el cual él estaba abatido, detenido, enredado, confundido, inhibido, o incapaz de continuar en un modo en que se sintiera todo bien, adecuado, o soportable.</p>



<p>Cuando el experiencing es llevado más allá, hay un sentimiento muy distinguible e inequívoco de “revelación”, alivio, viveza, relajo. Yo lo llamo “movimiento del referente” porque es un movimiento concreto en el referente directamente sentido. A veces puede surgir cuando algo parece arreglado o resuelto, pero también cuando un sentimiento se vuelve más claro o cuando alguna nueva faceta emerge.</p>



<p>El individuo tiene una sensación sentida molesta pero incierta acerca de lo que él discute. Bastante a menudo él explica, describe eventos, comprende sus causas, relata cómo él desearía que fueran; dice mucho que es verdad y sabio, y aún nada se ha cambiado concretamente. Su sensación sentida, después de toda la charla y el esfuerzo, es simplemente como era antes. Ningún movimiento del referente ha ocurrido. No ha habido efecto experiencial.</p>



<p>En contraste, es inequívocamente diferente cuando, incluso, el paso más ligero de “revelación sentida” o “movimiento del referente” ocurre. Puede parece como si eso simplemente indicara la verdad de lo que sea que haya estado diciendo; pero mientras él continúa explorando sus significados experienciales sentidos, todo resulta ahora un poco diferente. Nuevas facetas surgen. Mucho de lo que antes parecía relevante, ahora está repentinamente al margen del tema. El pequeño paso de “revelación” sentida ahora resulta haber sido un paso real. De nuevo el cliente se refiere directamente a una sensación sentida de todo el problema sobre el que está hablando, pero este referente sentido ahora es ligeramente diferente.</p>



<p>La faceta recientemente emergente puede parecer no resolver nada, puede ser peor que cualquier cosa que el individuo había esperado. Él puede decir: “¡Que horrible! Ahora realmente no se qué hacer.” Pero si es un aspecto que genuinamente emerge desde la sensación sentida de lo que él está enfrentando, si es un aspecto que genuinamente emerge desde su experiencing, entonces él siente esa distintiva “revelación”, un cambio sentido, un efecto experiencial al cual yo llamo “movimiento del referente” (Gendlin, 1964). Después de un momento del movimiento del referente sentido, usualmente todo se altera ligeramente, y surge una nueva verbalización.</p>



<p>Nuestra octava regla es: <em>Sólo el movimiento del referente es progreso</em>. (La dirección en que el proceso debe ir es indicada por la “revelación” experiencial sentida del cliente o “movimiento del referente”).</p>



<p><strong>9. El Uso de Experiencial de los Conceptos.</strong></p>



<p>Teóricamente (también vea Gendlin, 1962, 1964), hemos implicado que “hacernos concientes” de algo que previamente uno era incapaz de reconocer; involucra siempre, al comienzo o simultáneamente, un experienciar sentido profundo. También hemos implicado que cualquier condición negativa o problema lleva consigo, implícitamente, las direcciones para su propia solución positiva, aun cuando esa solución deba ser creada y no pueda sencillamente ser “encontrada”. Por lo tanto, un terapeuta debe prestar mucha atención a los posibles aspectos positivos incipientes en las conductas desadaptadas y en los sentimientos negativos. El experiencing sentido es la sensación corporal de estar vivo, y como los animales, nosotros permanecemos vivos sólo porque nuestros cuerpos animales están organizados con sistemas biológicos de auto–preservación. Cualquier animal humano está ampliamente elaborado por la cultura y el aprendizaje individual, y con estas elaboraciones el cuerpo tiende a permanecer organizado. (Si no lo hiciera, colapsaríamos muy rápidamente). Dado nuestro elaborado aprendizaje de lo que podemos o no hacer, una situación puede volverse fácilmente una “situación imposible” para nosotros, en la cual podemos no encontrar ninguna manera de interpretar o actuar que se sienta auto–preservante. Pero la imposibilidad del problema en sí está hecha de tendencias y evitaciones positivas para la supervivencia.[8] Cuando se descubren nuevos modos de interpretar que son útiles para el individuo, son claramente notorios porque permiten a un paso de experiencia desplegarse, y esto es siempre aliviador y se “siente bien”, aun cuando uno también se siente mal acerca de muchas cosas que son recientemente visibles después de tal pequeño paso de experiencia que ha sido llevado adelante.</p>



<p>No podemos continuar sin mencionar que estos “pasos” y este “experienciar profundo” no pueden deducirse lógicamente. Ninguno de nuestros conceptos teóricos son lo bastante específicos y complejos para acercarse siquiera a las facetas que uno siente. La lógica y la teoría simplemente reconstruyen algunos aspectos de la experiencia en un modelo general. Después que algún problema experiencial ha sido resuelto, siempre podemos explicar lo que pasó. Podemos explicarlo en unas cuantas frases breves, o elaboradamente en una larga novela. Pero durante el proceso de resolución, en la terapia, nuestros conceptos teóricos son sólo herramientas que señalan y que ayudan a referirse al experiencing, y por lo tanto, a llevarlo más allá. Esto no quiere decir que nuestros conceptos sean, en cualquier sentido, inútiles o sin importancia. Cuanto más preciso y bien podamos usar los conceptos (cualquiera sea la orientación que usemos), mejor podemos dirigir y ayudar a llevar más allá el experiencing del cliente.</p>



<p>La novena regla es: <em>La terapia requiere el uso del experiencial de los conceptos</em>. En la terapia, nuestras palabras y conceptos deberían usarse no sólo objetiva y lógicamente, sino que experiencialmente, para apuntar al experiencing sentido.</p>



<p>Quizás más importantemente, el uso experiencial de los conceptos no involucra pasos lógicos, sino que pasos experienciales. La diferencia crucial es que si entendemos un concepto experiencialmente, entonces lo proponemos para apuntar a lo que es sentido, y por lo tanto, cualesquiera nuevas facetas pueden emerger. Estas nuevas facetas podrían no encajar con nuestro constructo, lo que no nos sorprende. Nosotros sólo las usamos para ayudarnos a apuntar. Las nuevas facetas pueden ahora generar un constructo diferente en nosotros, y uno que no encaja del todo con el primero. Si tenemos bastante tiempo, podríamos intentar reconciliar los dos de una manera teórica, pero usualmente no tenemos tiempo para esto en la terapia en curso. Ciertamente hay una continuidad, y puede hacerse explícita. Nosotros no estábamos equivocados antes, por lo menos no en todos los sentidos, porque aquello que dijimos o pensamos luego nos ha ayudado a llegar a esto, en este momento. Pero ahora usaremos frescamente el total de nuestra teoría, diagnóstico y conocimiento interhumano para asir este nuevo momento, estas nuevas facetas. Lo que pensamos y decimos posteriormente puede ser algo bastante contradictorio a las primeras implicaciones. El paso experiencial está entre la última concepción y ésta. No es sólo una secuencia lógica desde una a la otra.[9]</p>



<p>A veces los terapeutas tienen dificultad para aprender este uso experiencial de los conceptos. Una manera fácil de dar a entender lo que esto implica es invertir las cosas: ¿Qué clase de uso de los conceptos desea usted que el cliente realice? ¿Desea que él le hable sólo conceptualmente, teóricamente, yendo de un paso al siguiente a través de hechos puros e implicaciones lógicas? No. Usted quiere que él use sus conceptos no totalmente por su interés conceptual y sus implicaciones lógicas, sino como indicadores de, y expresiones de, su vida afectiva e interactiva. Muy bien, y así es justamente como alguien quien ayuda debe usar sus conceptos.</p>



<p>A usted no le molesta que su cliente hable de política o religión o teoría psicológica, mientras lo que él diga esté realmente apuntando a, y deliberadamente ligado en, su propio esfuerzo de clarificar y moverse más allá de sus sentimientos y reacciones perturbadas. Si esto es la referencia directa de su conversación, si estos temas abstractos son sólo vehículos con los cuales expresar sus significados emocionales, entonces tal conversación puede ser terapéutica. Pero si él toma estos conceptos por su valor aparente y no apunta a las facetas experienciales de si mismo, entonces la terapia está en un punto muerto y él está “intelectualizando”. La misma condición aplica al uso de conceptos del terapeuta. Cualquiera sea la teoría de donde provengan los conceptos, si ellos son usados experiencialmente, mientras el cliente busca un “llevar adelante” experiencial, entonces ellos pueden ser de ayuda. Pero, por supuesto, eso significa que ellos deben ser guiados por, e influidos por, las facetas concretas inmediatamente próximas que se van desarrollando.</p>



<p><strong>10. La Profundidad Experiencial.</strong></p>



<p>Un significado de profundidad (el cual yo niego que tenga algún uso en psicoterapia) es la “profundidad” de las implicaciones teóricas generalizadas. Permítanos trazar esto en un diagrama a lo largo de un eje “X”, horizontalmente. A partir de un asunto dado sobre el cual el cliente siente ahora, nosotros los diagnosticadores podemos movernos para deducir muchos otros rasgos y características acerca de él. Si el cliente es como ahora dice, entonces es probable que también sea de esta y aquella otra manera. Por lo tanto, podemos movernos a izquierda y derecha sobre mi diagrama y decir toda clase de cosas (quizás bastante correctas) sobre él. Pero, esto usualmente distrae al cliente, sobre todo si estaba a punto de explorar profundamente eso que ahora siente.[10]</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://lh5.googleusercontent.com/xAdFeGQRvNvuhy9iqFe0RxmkhuyNT3CO6jWcxQpVDgldsUvec77XoMqus7qG88crYbAU_IVOasYCIOhqbB_y590cbwuOeAyudVFSpmzaHvHd50wvkDrCHCK_vjTx-BsgPNl2_1Y" alt=""/></figure>



<p>Sin embargo, hay otra dimensión más acertadamente denominada “profundidad”. Nosotros la trazamos a lo largo del eje “Y“ del diagrama. Es la profundidad dentro del asunto sobre el cual el cliente está y siente ahora. A lo largo de esta dimensión él (y nosotros) podemos decir cada vez más, más y más, pero siendo siempre más exactamente explicativos (siempre más exactos) acerca de este sentimiento que él tiene ahora (y debido a esto, el sentimiento cambia).</p>



<p>¿Entonces qué distingue la “profundidad” a lo largo del eje “Y”? ¿Qué será pertinente para el experiencing sentido presente del individuo? ¿Cómo puede uno decir qué hay realmente “en” esto, y que no? La respuesta es: sólo a través de una serie de pasos experienciales. La profundidad experiencial puede producir facetas que suenan muy parecidas a nuestras deducciones teóricas, o puede producir facetas que nunca podríamos deducir por nosotros mismos. Cualesquiera sean, no podemos predecir los pasos experiencialmente concretos de otra persona. Incluso cuando somos afortunados y respondemos perfectamente para ayudar a llevar su experiencia más allá, lo que cuenta no es la respuesta que hemos producido en si misma, sino su movimiento concreto.</p>



<p>Por lo tanto, la décima regla es: La “profundidad” está dentro del asunto, no fuera de él.</p>



<p>Yo puedo ahora resumir los principios de la respuesta experiencial que he expuesto hasta aquí:</p>



<p>1 Respondemos al significado sentido.</p>



<p>2 Intentamos explicar el significado sentido.</p>



<p>3 Probamos varias direcciones tentativas para un avance experiencial.</p>



<p>4 Intentamos seguir la ruta experiencial.</p>



<p>5 Apuntamos las respuestas (hacia la sensación sentida).[Ψ]</p>



<p>6 Intentamos llevar adelante la experiencia.</p>



<p>7 Sólo el individuo conoce su camino: nosotros vamos tras la sensación de su ruta experiencial.</p>



<p>8 Sólo el movimiento del referente es progreso.</p>



<p>9 La terapia requiere el uso del experiencial de los conceptos.</p>



<p>10 La profundidad está dentro del asunto, no fuera de él.</p>



<p><strong>La Interacción Experiencial.</strong></p>



<p>Muy a menudo, la mejor respuesta puede emerger para nosotros, como terapeutas, si prestamos atención a cómo nos estamos sintiendo y reaccionando justo en ese momento. Hay una serie de razones para esto. Primero, lo que el terapeuta dice tiene sólo una efectividad limitada. Su presencia personal y su respuesta interactiva son más poderosas. Permítanos suponer que allí no hay ningún terapeuta real, sólo sus palabras proyectadas sobre una pared ante el cliente, quien las lee. ¿La terapia sería igualmente eficaz? No, no lo sería (pero incluso entonces, el cliente podría tener sentimientos intensos hacia la desconocida pero real otra persona que está reaccionando hacia él y haciendo estas declaraciones). El hecho que allí haya otra persona real es una parte esencial de la efectividad de las respuestas terapéuticas. El experiencing presente del cliente siempre ocurre concretamente con y hacia la otra persona real, aun cuando verbalmente pareciera que solamente se explora a sí mismo.</p>



<p>Hasta cierto punto, el cliente puede llevar su experiencia más allá incluso cuando está solo y se responde a si mismo, piensa acerca de sí, o se habla silenciosamente. Sencillamente, al poner en palabras lo que siente, él clarifica y lleva su experiencia más allá. Si el cliente se habla en voz alta a si mismo, este efecto puede maximizarse. Al hacerlo en voz alta, tiende menos a entrar en un vago y errante malestar. Poniendo las cosas en escrito para si mismo él puede maximizar esto incluso más. Si él habla a una grabadora y reproduce el registro, hay un efecto aún más fuerte. La mayoría de las personas, la primera vez que escuchan su voz grabada, se sienten sobresaltadas y desconcertadas porque oyen aspectos de ellas que usualmente no escuchan. ¿Cómo es posible para ellos “oír” en la voz grabada lo que no oyen mientras hablan? El experiencing es básicamente interaccional. El escuchar la voz desde la grabadora es percibir efectos medioambientales externos de aspectos de nosotros mismos que usualmente nunca reciben retroalimentación. Sin la retroalimentación no hay ningún proceso de interacción (ninguna cadena de reacción, efecto o resultado) y por lo tanto, no hay ningún experienciar real; sino que usualmente, sólo la condición implícita del dolor totalmente inhibido. Por lo tanto, los efectos medioambientales llevan el experiencing más allá. Sin embargo, lejos lo más poderoso en esta consideración es una otra persona real que responde no meramente como una cinta grabadora, sino que es en si misma otra dimensión a lo largo de la cual las incipientes reacciones del cliente se llevan más allá dentro de las interacciones vivenciadas con un ambiente.</p>



<p>Las respuestas de un terapeuta encajan en la lista anterior de interacciones medioambientales sólo si él responde <em>al cliente</em>. Como terapeuta, usualmente puedo apreciar la diferencia entre aquellas de mis reacciones sentidas que realmente son irrelevancias de mis propios problemas personales, en contraste con aquellas que son relevantes para nuestra interacción aquí. <em>Si mi sentimiento es relevante para lo que estamos haciendo ahora, yo debo responder desde él</em>.</p>



<p>Mis reacciones son parte de nuestra interacción. Yo me debo al cliente para llevar más allá esa parte de nuestra interacción que ahora está ocurriendo en mí. Si no lo hago, los dos estaremos estancados en ese respecto. Por supuesto, yo soy responsable por cómo respondo. Esto significa que yo debo hacerlo de tal forma de dar mi reacción honestamente de vuelta a él, haciéndola visible, actuando de forma que él pueda a su vez responder a eso que ha movilizado en mi.</p>



<p>Por lo tanto, no simplemente “actuaré” en la terapia; o por lo menos no haré solamente eso, sino que también llevaré mis propios sentimientos más allá en mí, permitiéndoles volverse más plenamente lo que ellos son, ya que al principio a menudo son sólo incipientes. No expresaré mis reacciones defensivas encubridoras, o por lo menos, (si encuentro que ya lo hice), continuaré expresándome en voz alta hasta que sea visible lo que realmente está pasando en mí.</p>



<p>Es de poca importancia cuan bueno, sabio, fuerte o saludable es o parece ser el terapeuta. Lo que importa es que él es otro ser humano que responde, y cada terapeuta puede estar seguro que siempre puede ser eso. Para serlo, sin embargo, el terapeuta debe ser una persona cuyas reacciones reales sean visibles, de modo que el experiencing del cliente pueda ser llevado más allá por éstas, para que el cliente pueda reaccionar a ellas. Sólo un humano sensible y real puede proporcionar eso. Una sabiduría meramente verbal no puede hacerlo.</p>



<p>El terapeuta debe ser lo bastante estable para no ser destruido. Sin embargo, esto es más auténticamente transmitido si él está abierto acerca de sus reacciones que si él las oculta. Cuando el cliente siente que el terapeuta se está encubriendo, no puede reaccionar claramente, tampoco puede precisar si el terapeuta podría soportar sus reacciones hacia él. Estando abierto, el terapeuta muestra fácilmente hasta qué punto él está molesto, enfadado, herido, o si su disgusto es bastante soportable.</p>



<p>Sin embargo, el terapeuta y sus reacciones no deberían volverse el foco central. Como terapeuta, estoy dispuesto a ser el foco durante un tiempo breve. Estoy dispuesto a que notemos y resolvamos mis reacciones, si ellas son parte de lo que juntos debemos volvernos capaces de llevar más allá. No creo que deba poner mi “contra–transferencia” fuera de la hora donde el cliente pueda verla y reaccionar a ella. Yo debo hacer disponible para él cualquier cosa en mí que pudiera involucrarlo. Pero el cliente continúa siendo el centro. Yo hago lo posible para que cualquiera de mis reacciones sea explorada si eso es necesario, y si el exponerlas sirve para nuestro propósito. Este propósito es clarificar nuestra interacción y llevarla más allá, no obstruirla con cualquiera nueva complicación.</p>



<p>Muchos terapeutas han cuestionado este aspecto de la interacción experiencial, ¿Se debe atender las reacciones del terapeuta en la terapia? Raras veces y durante algunos minutos, podría hacerse esto; pero el propósito es hacer mis sentimientos accesibles para que el cliente se pueda mover libremente y más allá. Nosotros no queremos permanecer detenidos en mi: Mientras mi franqueza lleva la experiencia del cliente más allá, es más probable que él avance, si yo no lo detengo.</p>



<p>La mayoría de los clientes necesita un período largo (meses) de persistente respuesta del terapeuta a lo que exactamente ellos sienten, perciben e implican. Durante tales períodos, el uso por parte del terapeuta de sus propios sentimientos, es con el propósito de imaginativamente cotejar los significados sentidos del cliente. Reacciones más personales del terapeuta serán expresadas, a lo sumo, sólo muy raramente.</p>



<p>Lo que se ha dicho aquí no debería tener el efecto de impulsar a los terapeutas a expresarse muy a menudo y dramáticamente, ya que lo que el cliente necesita es ayuda para desarrollar un gentil y cauteloso despliegue de un proceso de focalización experiencial (“experiential focusing”).</p>



<p>El tipo de cliente que no está en ninguna vía experiencial en absoluto, puede necesitar un gran manejo de la expresividad del terapeuta (Gendlin, 1962) para que una interacción experiencial surja. Por otro lado, cuando el cliente está siguiendo un proceso experiencial de diferenciación y llevando más allá la sensación sentida de sus dificultades, entonces, es mejor un mínimo absoluto de interrupciones de este proceso por parte del terapeuta. En ese momento, usualmente es mejor para el terapeuta seguir con cuidado y precisión, entendiendo cada cambio y cada faceta principal, y no agregando nada que pueda sacar al cliente fuera de su ruta y dejarlo en un diferente y extraño tren de pensamiento.</p>



<p><em>El terapeuta mantiene una atención especial para sus propias reacciones que son incómodas</em> (sentirse “expuesto”, desconcertado, impaciente, o preocupado). Casi siempre el terapeuta descubrirá estas reacciones en si mismo en el momento cuando él ya las ha tenido, mientras las encubre, las oculta, las suprime, o intenta alejarse de ellas. Es natural que tendamos a “controlar” tales reacciones, y usualmente son suficientemente sutiles para controlarlas fácilmente. No obstante, contienen información importante acerca de lo que está pasando en ese momento de la interacción.</p>



<p>Es natural para un terapeuta sentirse un poco incompetente o desajustado cuando él tiene estas reacciones. Ciertamente, tales reacciones involucrarán cualquier cosa que sea incompetente o desajustada en él, aunque ningún humano vive sin tales aspectos. Pero ver solamente esto es perder un aspecto esencial de la psicoterapia: Si el cliente es una persona aproblemada, posiblemente no puede dejar de despertar molestia en otra persona que se relaciona estrechamente con él. Probablemente, tampoco puede enfrentar sus problemas completamente por si mismo mientras interactúa estrechamente con el terapeuta. Necesariamente, cuando el terapeuta experiencia su propia versión de las dificultades del cliente, distorsiona y entorpece lo que la interacción debe tener. Y sólo si estas reacciones ocurren, puede la interacción moverse más allá de ellas y ser terapéutica para el cliente.[11]</p>



<p>Por lo tanto, los sentimientos de dificultad, estancamiento, perturbación, exposición, resentimiento, etc., son las oportunidades esenciales para que la relación se vuelva terapéutica. Pero esto puede no ocurrir si el terapeuta solamente sabe cómo “controlar” estos sentimientos en si mismo (es decir, acallarlos). Por supuesto, él puede controlarlos, ya que usualmente ellos no son muy intensos. Al contrario, el terapeuta debe hacer un esfuerzo extra para darse cuenta de ellos en si mismo. Ciertamente, él debe (y normalmente puede fácilmente) permanecer en control de tales sentimientos y no resultar deshecho o excesivamente perturbado por ellos; pero también debe verlos como su valioso sentido concreto de la dificultad en curso, la ahora manifiesta traba de la interacción y del proceso de experiencing del cliente.</p>



<p>Sólo mucho más tarde puede el terapeuta (y el cliente) ver con claridad qué estaba involucrado. Uno no puede esperar captar claramente cuál es el problema, mientras éste esté ocurriendo. Como dije antes, captarlo de forma clara es posible solamente mientras uno experiencia plenamente, y por ello se debe experienciar más allá de la traba que constituye un problema o dificultad. Por lo tanto, el terapeuta no puede esperar estar siempre cómodamente en conocimiento de todo. Él debe estar dispuesto a permanecer confundido y dolido, sentir desechado su esfuerzo, estar expuesto y no encontrar una salida buena, sabia, o competente. Sólo si él puede desarrollar formas abiertas y visibles de llevar su interacción con el cliente más allá en estos respectos, lleva el proceso experiencial del cliente más allá.</p>



<p>Si el terapeuta no puede ser más visible, indemne y abierto que la mayoría de las personas en la vida del cliente, y si no puede permitirle al cliente ver como éste lo ha movilizado, entonces el cliente no podrá llevar su experiencing más allá y más diferenciadamente de lo que él usualmente puede. Muchas de las conductas interactivas del cliente son problemáticas, contraproducentes y negativas en cómo ellas afectan a los demás. Por lo tanto, el cliente vive en situaciones problemáticas. Cuando el terapeuta mismo se vuelve tal situación (y a veces lo será), él puede ayudar sólo si su reacción es más abierta que la reacción de una persona usual.</p>



<p>El terapeuta raramente necesita declarar reacciones de este tipo, como: “Sólo son mis sentimientos.” Si él notará tales reacciones en sí, luego puede preguntarse: “¿Por qué?” Muy rápidamente él comprende el porqué, mientras atiende su sensación sentida y la lleva más allá. Luego, él puede responder directa y claramente a esa faceta de la interacción que le ha provocado este sentimiento. La parte difícil es notar que uno siente la incomodidad. Una vez notada, ésta generalmente se explica a si misma.</p>



<p>Usualmente, el problema no es la dificultad de personalidad principal del terapeuta, y por lo tanto, él está mucho más capacitado que el cliente para llevar más allá su significado sentido. Así, el terapeuta se vuelve capaz de responder en una forma en la cual, precisamente, se mueve más allá esta traba. Si el terapeuta no usa sus momentáneos sentimientos inconfortables en algo como esto, estaría dejando sin uso la principal ventaja que su mayor fortaleza o buen ajuste (en lo que respecta a esto) puede ofrecer para el cliente. Esta ventaja es precisamente que el terapeuta probablemente puede llevar más allá su propia sensación sentida acerca de lo que resulta incómodo; mientras que el cliente, seguramente, no puede.</p>



<p>Sin embargo, normalmente uno se aleja de tales sentimientos y tiene el hábito de ignorarlos. Yo he aprendido gradualmente a volverme hacia cualquier sensación de desconcierto, estancamiento, confusión o insinceridad que yo pueda sentir. Por “volverme hacia eso”, yo quiero decir que yo no le permito simplemente estar de la manera en que lo siento, sino que lo convierto en algo que atiendo, desde lo cual puedo obtener información acerca de este momento. Por lo cual, primero lo llevo más allá en el pensamiento y sentimiento, antes de responder desde él.</p>



<p><em>El terapeuta presta atención a sus propias reacciones y se las explica a si mismo antes de declararlas</em>. Yo, usualmente, no expreso reacciones que aún no tenga del todo claras. (Yo haré eso sólo si veo, después de intentarlo, que no puedo conseguir aclararlas y aún siento que son relevantes. Entonces diré algo, incluso si estoy confundido). Yo no sabré exactamente qué ocurre y por qué; y especialmente, no todo acerca de cómo el cliente engendró mi reacción (o incluso si él lo hizo). Pero muy a menudo, puedo clarificar mis propios sentimientos a mí mismo, y así soy capaz de expresarlos claramente con palabras breves. Usualmente, puedo decir sencillamente a qué eventos presentes estoy refiriéndome.</p>



<p>¿Tal auto–atención por parte del terapeuta impide su atención hacia el cliente? No del todo. Ciento de cosas cruzan a través de nuestras mentes. Sólo por un esfuerzo intenso podemos suprimir todo de manera que no sepamos que está pasando en nosotros. Es verdad que la primera prioridad para mi atención es hacia el cliente, a lo que él está diciendo y haciendo, pero eso me deja bastante espacio para atender también mis propias reacciones. En la medida que ellas no son relevantes, sencillamente “pasan”; pero si ellas parecen relevantes, yo debo prestarles atención, llevarlas más allá. Eventualmente, puedo decidir que ellas deben ser expresadas. Mi decisión depende de si yo creo que éstas, mis reacciones, pertenecen a la interacción, es decir, si son necesarias para el cliente. Si él las necesita para ver más claramente qué es lo que está enfrentando, o lo que él hace; entonces, yo debo responder de algún modo desde ellas, para permitirle conmigo experienciar más allá o más óptimamente de lo que él lo hace con otros.</p>



<p>Lo que el cliente moviliza en mí es siempre en parte mío. (En una persona distinta él podría movilizar reacciones diferentes). Pero mis reacciones son también, en parte, una función del cliente y su manera de plantearse las situaciones e interacciones. Cualquier cosa mía podría revelarse, por consiguiente, debo asegurar que él pueda reaccionar a esto y logre, conmigo, llevar su experiencing más allá de lo que usualmente puede con los demás.</p>



<p>Mientras las conductas desajustadas del cliente pueden provocar rechazo en la mayoría de las personas (y sólo ponen al terapeuta incómodo, permítanos decir); el mismo hecho que involucren un problema de personalidad, significa que las tendencias positivas, auto–conservantes están frustrándose en estos patrones. Las conductas son negativas. Pero aquí, en esta interacción, el objetivo del terapeuta es permitir que las tendencias positivas tengan éxito, a pesar de ello. El individuo se contacta con otros, pero quizás lo hace de maneras que deben fallar en llegar a éstos, y traen sólo rechazo. (Aquí en la terapia, sin embargo, contactará a otra persona). El cliente busca expresarse pero quizás suena “falso”. (Aquí, la respuesta del terapeuta intentará asegurar que este cliente tenga éxito expresándose auténticamente, no obstante lo anterior). El cliente busca afirmarse a si mismo, pero quizás la conducta resultante sea en realidad sólo un resentimiento pasivo (Aquí, su autoafirmación se tomará como tal y por lo tanto puede desarrollarse y surgir más directamente). Siempre hay una tendencia positiva que podemos “leer” en la conducta negativa. Tal lectura no es una Pollyanna[#] invención nuestra. Es, más bien, que algo de importancia está siempre justo ahí, siendo frustrado, convirtiéndose en un problema. Si éste no fuera el caso, no habría incomodidad, ansiedad, y tensión.</p>



<p>Cualquier cosa que esté siendo desechada en la conducta y en el patrón de interacción usual del cliente, no debe desecharse aquí, en esta interacción con el terapeuta. Sino que debe ser llevada más allá del patrón contraproducente usual. Debe tener éxito aquí, considerando que normalmente falla en cualquier otro lugar. Esto, sin embargo, aplica sólo a las conductas interactivas del cliente que afectan al terapeuta. Usualmente, el terapeuta ayudará a interpretar lo que sea que el cliente sienta y esté enfrentando, sea eso bueno o malo. Él debe ayudar a nombrar y explicar muchas facetas malas, negativas, desechadas, desesperadas, hostiles y enfermas que el cliente siente y a las cuales se refiere. Ninguna actitud falsamente positiva o tranquilizadora puede ayudar. Lo que está mal debe expresarse tal mal como es o parece ser.</p>



<p>Es algo bastante diferente, cuando el terapeuta toma a su cargo responder con sus propios aproblemados o irritados sentimientos a lo que el cliente le está haciendo. Cuando el terapeuta utiliza sus propios sentimientos negativos, responde y los hace más visibles, no resulta del todo suficiente, si el efecto es sólo que el cliente nota lo que ha hecho, o cuán negativamente se comporta. ¿Cómo puede el cliente cambiar esto en si mismo? Aún si él lo ve ahora, no puede cambiarlo. Es un modo interactivo suyo, y normalmente puede cambiar sólo en un proceso de interacción concreto profundo y diferente. Si este nuevo y <em>diferente</em> proceso de interacción no sucede aquí y ahora, ¿dónde y cuándo lo hará?</p>



<p>Así, el terapeuta debe primero y por encima de todo responder a la tendencia positiva que necesita ser llevada adelante, fuera de los patrones negativos. Pero esta tendencia positiva puede no ser visible. El terapeuta puede tener que imaginarla, luego responder a ella, después esperar a oír la muy diferente tendencia positiva real, que entonces emerge concretamente.</p>



<p>Por ejemplo: Yo estoy siendo presionado por mi cliente para ayudarla en algún cometido con el cual yo sé que no me sentiré honesto siendo parte de él. No me agrada cuando me presiona. Primero y ante todo, debo responder a ella tratando de ayudarse a si misma, y por consiguiente llevar más allá el componente constructivo en su plan. Si yo respondo así, ella puede entonces explicar que eso no es lo que ella está haciendo, en absoluto. Ella realmente sólo está intentando quedar a mano con alguien, afirmarse a si misma por una vez, dejar de tomarse todo pasivamente. Bien, no imaginé correctamente cual era el impulso positivo, pero aquí hay algo de eso concretamente. Yo digo: “Ciertamente hemos ido juntos lo bastante lejos de modo que usted podría esperar que yo la ayudara de esta manera. Nos estamos volviendo aliados”. Ella puede explicar nuevamente que este no es el punto para ella. Más bien, quiere saber cuando yo voy a hacer algo por ella aparte de hablar. Aquí está entonces el relacionarse real hacia mí, al cual yo esperaba responder. Yo lo imaginé incorrectamente. En realidad, es resentimiento, enfado y atrevimiento. Muy bien, yo puedo responder a eso. “¡Entonces está enojada conmigo! ¡¿Que yo no he estado haciendo nada?!… Yo pienso que estoy siendo bastante contenedor para usted. Usted piensa que yo la llevo fácil, simplemente sentando y hablando. Mi vida es fácil. Claro, es verdad que usted tiene que soportarlo mayormente por sí sola. Y me está desafiando a entrar en ello con usted, de verdad”. Sus reacciones mientras yo hablo indicarán qué aspecto de esta respuesta empieza a llevar algo más allá.</p>



<p>El esfuerzo es siempre completar las tendencias interactivas incipientes y positivas, para hacerles tener éxito y que no permanezcan en las formas auto–derrotistas en las cuales ellas surgieron originalmente. En el contexto de esa clase de siempre–positivo llevar más allá, el terapeuta puede y debería expresar sus propias reacciones reales. En ese contexto él puede, y ciertamente debería, decir (por ejemplo) que se siente presionado, estancado, empujado, y que eso no le agrada, que eso le hace querer distanciarla. Él no puede reaccionar sencillamente como la mayoría de las otras personas lo hacen. Eso ya no ha ayudado al cliente.</p>



<p>El proceso de interacción positiva debe venir primero, pero si éste ya está en marcha, entonces el terapeuta puede inmediatamente (por ejemplo) expresar el sentimiento de estar presionado, incluso sin buscar respuestas positivas. Pero incluso entonces el tono de esta auto–expresión será: “Estoy sintiéndome presionado por usted, y eso me hace sentir como apartándola, pero eso no es cómo yo usualmente me siento o quiero sentirme con usted. Así que haremos algo para clarificarlo, resolverlo, ya que eso no es realmente como usted y yo somos”.</p>



<p>Debido a que los detalles que yo he citado anteriormente son difíciles de describir, este aspecto de la psicoterapia es uno de los menos bien entendidos. Hay mucha discusión en general acerca de “confrontar” al paciente con las reacciones reales del terapeuta; pero si uno hiciera esto como usualmente se describe, uno sólo reaccionaría al paciente como la mayoría de las personas en su vida lo hace. Su esposa y su amigo bastante a menudo le dicen lo que está mal en él, y cómo él les hace sentirse. Él puede resistirlo del terapeuta, no porque confía en el respeto del terapeuta hacia él de un modo general, sino porque con el terapeuta este modelo negativo específico está siendo (o inmediatamente será) llevado más allá hacia una realización experiencial positiva, auto–preservante, que sólo era implícita y que se había detenido y vuelto molesta hasta ese entonces.</p>



<p><strong>El Método y la Teoría Experiencial.</strong></p>



<p>En las dos secciones precedentes he presentado dos aspectos de la Respuesta Experiencial: (1) los esfuerzos del terapeuta por responder a los significados del cliente y, por lo tanto, llevar el experiencing del cliente más allá, y (2) los esfuerzos del terapeuta por responder abiertamente a la conducta interactiva del cliente. El segundo esfuerzo está también designado para llevar más allá el experiencing del cliente. ¿Cuál es ahora la relación entre estos dos aspectos de la psicoterapia?</p>



<p>Primero, podemos notar que a la largo de ambos lineamientos, la terapia centrada–en–el–cliente se ha vuelto experiencial. Considerando que se requería un enfoque relativamente formal en el significado expresado por el cliente, ahora el terapeuta busca responder a la experiencia sentida, todavía implícita. El significado expresado era visto sólo como una faceta explícita. (Pero aún cuando esto no fue claramente establecido anteriormente, siempre fue el objetivo del terapeuta centrado–en–el–cliente.) Similarmente, la conducta interactiva del terapeuta usualmente se limitada a un papel relativamente formal de “reflejar” sólo los sentimientos del cliente. El terapeuta se negaba a reaccionar desde su propia persona, a veces al punto de la completa exasperación y desesperación por parte del cliente. (Pero nuevamente, tal equivocado rol nunca fue la intención o la práctica de Rogers. No ha sido establecido claramente, pero el terapeuta era instado a consagrar su actual sentimiento de vida a sentir los sentimientos del cliente.) A pesar de la intención subyacente, allí frecuentemente ocurría una torpe repetición de lo que los clientes decían, y obviamente negativas artificiales para interactuar abiertamente.</p>



<p>Actualmente, el énfasis está en la respuesta experiencial; tanto en consideración a lo que está en el cliente, a lo cual buscamos responder; como con respecto a eso que nosotros expresamos y mostramos en la interacción. La Teoría de Experiencing (Gendlin, 1962a, 1964, 1966a, 1966b, 1968) desarrolla un método de pensamiento y teoría que nos permiten diferenciar y formular eso que ocurre concreta y experiencialmente.</p>



<p>¿Por qué las diferentes orientaciones de terapia parecen tan similares cuando ellas son examinadas experiencialmente? Es porque estamos mirando lo que realmente ocurre en la psicoterapia, concretamente, cuando funciona. Los eventos que ocurren no siempre son exactamente los mismos en cada orientación de terapia, pero ellos muy a menudo son lo mismo. Hay sólo algunos pocos procesos concretos que son terapéuticos, aunque haya una variedad interminable de maneras de conceptualizarlos. Por lo tanto, las similitudes entre orientaciones diferentes se vuelven visibles cuando cada orientación es reformulada experiencialmente.[12]</p>



<p>La Teoría Experiencial permite la diferenciación de los procesos concretos de terapia. En lugar de dejarlos como algunos términos vagos en nuestra teoría (por ejemplo, “elaboración”, “actualización del self” o “digestión emocional”), podemos y debemos especificar lo que ocurre con nosotros y el cliente mucho más específicamente y con muchos más términos y pasos. Entonces podemos esperar desarrollar un vocabulario que nos permitirá formular mejor el proceso de psicoterapia, para comunicar cómo nosotros la practicamos, para que podamos entrenar a los nuevos terapeutas más eficazmente, y para definir variables observables específicas de investigación (Gendlin, 1968) cuyas asociaciones serán replicables y significativas.</p>



<p>El hecho de que mucho de lo que nosotros realmente queremos decir resulta ser concretamente lo mismo en varias orientaciones, no implica que podamos establecernos en algún cómodo relativismo, dónde todos hablamos vaga y diferenciadamente; sino estar seguros que decimos las mismas cosas. Más bien, significa que los viejos problemas entre los diferentes métodos han sido trascendidos, y que un nuevo método experiencial universal de teoría abre nuevas oportunidades para aquello que habíamos estado esperando.</p>



<p><strong>Notas a pie de página</strong></p>



<p>[1] En estas notas al pie de página, comentaré sobre las relaciones entre el psicoanálisis y la psicoterapia centrada–en–el–cliente o psicoterapia experiencial. Mi visión es que, cuando son eficaces (y hechas por los mejores practicantes que cada orientación prescribe), las dos maneras de responder son extremadamente similares. Sin embargo, la forma en que la respuesta óptima del terapeuta se conceptualiza en las dos escuelas es muy diferente, y por consiguiente, las maneras típicas de malentenderlas también son diferentes. Por lo tanto, diversas dificultades surgen en las dos orientaciones.</p>



<p>Un “efecto experiencial” es también el objetivo de las buenas interpretaciones psicoanalíticas. Fenichel (1945) dice: “Dando una interpretación, el analista busca intervenir en la interacción dinámica de las fuerzas, para cambiar el equilibrio… El grado en el cual este cambio realmente ocurre es el criterio de validez para una interpretación. Una interpretación válida provoca un cambio dinámico…” Por lo tanto, una interpretación no sólo debe ser correcta, sino que debe producir un cambio dinámico. Arriba, yo empleo un vocabulario experiencial para designar este mismo evento, lo llamo un “efecto experiencial”. Es un efecto que el individuo puede sentir, concretamente.</p>



<p>[2] Algunos terapeutas podrían insistir que las realidades concretas con que ellos trabajan son entidades dinámicas. Ellos considerarían la complejidad experiencial que la persona siente sólo como una súper–estructura. Otros, yo mismo por ejemplo, podrían insistir en lo contrario: las dinámicas son sólo nuestras (a menudo excelentes) generalizaciones de lo que realmente existe sólo como la detallada complejidad experiencial. Este asunto necesita no ser dejado de lado mientras la práctica esté implicada, ya que, cualquiera sea nuestra visión, sigue siendo un hecho que empleamos el conocimiento dinámico para entender y sensibilizarnos nosotros mismos hacia el individuo, considerando que con él debemos “elaborar” la dificultad en una manera experiencial concreta, la única manera en que él puede sentir y trabajar con eso.</p>



<p>Quizás la única diferencia real es que los psicoanalistas consideran valioso enseñarle al paciente las generalizaciones primero, para que él pueda luego buscar sus propias versiones experienciales concretas. Por contraste, los terapeutas experienciales ven esto como “intelectualización”, la cual hace que el individuo pierda el rastro de su foco experiencial, el cual por si solo tiene valor. El individuo puede producir sus propias generalizaciones conceptuales directamente de su proceso experiencial, y éstas son más específicas y más ajustadas para cada individuo.</p>



<p>[3] Lo que llamo “implícito” sería conceptualizado por los psicoanalistas como “reprimido” o “subconsciente”, pero ellos agregarían que la ansiedad sentida o que la compleja incomodidad, indican que lo reprimido está cerca de la superficie y podría estar a punto de emerger. Es solamente con tales materiales “inconscientes”, los cuales están “a punto de emerger”, que las interpretaciones psicoanalíticas eficaces pueden darse. Fenichel dice: “Ya que la interpretación significa ayudar a algo inconsciente volverse consciente, nombrándolo en el momento en que está esforzándose por irrumpir, las interpretaciones efectivas sólo pueden darse en un punto específico, a saber, cuando el interés inmediato del paciente está momentáneamente centrado en eso” (op. cit., pág. 25).</p>



<p>Mientras la teoría psicoanalítica del inconsciente difiere de muchas maneras de la teoría centrada–en–el–cliente, aquel inconsciente al cual una interpretación eficaz se refiere es exactamente eso que yo denomino “significado sentido implícito”. Por lo tanto, el reflejo centrado–en–el–cliente y la interpretación psicoanalítica son bastante similares, cuando son hechas eficazmente. Por otro lado, cuando son hechas pobremente, ellas difieren: la interpretación psicoanalítica pobremente hecha tiende a llevar al paciente a la intelectualización y fuera de sus preocupaciones concretas, mientras que el reflejo centrado–en–el–cliente pobremente hecho tiende a repetir lo que el cliente dijo.</p>



<p>[4]En el psicoanálisis, la “libre asociación” puede ser concretamente similar a lo anterior, pero esto no es siempre así. Existen dos usos de la libre asociación en las prácticas psicoanalíticas: Un uso consiste en las asociaciones expresadas por el paciente hasta que el analista nota algo que puede interpretar. Luego, el analista lo interpreta, a menudo sin efecto. Hay poco aquí que sea experiencial para el paciente.</p>



<p>Lo que se interpreta existe principalmente como una conexión inferida por el analista. Un segundo uso de la asociación libre corresponde mucho más al proceso experiencial citado arriba, y también es más exactamente lo que Freud propuso. En ese uso, el paciente libremente asocia hasta que se encuentra con un bloqueo. El paciente siente este bloqueo muy concretamente, pero es incapaz de explicar de qué se trata. Entonces, el analista apunta directamente sus interpretaciones a la sensación experiencial concreta del bloqueo presentemente sentido.</p>



<p>[5] Los psicoanalistas argumentarían que algunas interpretaciones que no producen ningún resultado en la sesión serán tomadas por el paciente y trabajadas como “tarea para la casa”. Es verdad que esto pasa a menudo en el psicoanálisis, pero ¿no será que el terapeuta no ha ayudado al paciente a elaborarlo? Si el cliente no pudo hacerlo con el terapeuta, ¿será realmente capaz de hacerlo, de una manera real, a solas?</p>



<p>[6] La formulación psicoanalítica de lo anterior sería: Mientras respondemos a lo que está en el preconciente, más y más material llegará hasta éste desde el inconsciente. Sin embargo, no parece adecuado denominar “preconciente” algo que es directamente sentido en la conciencia, a menudo dolorosamente, incluso aunque no esté conceptualmente clarificado y sólo consista en reacciones inhibidas incipientes. Llamar esto “preconciente” lo formula como si el proceso ya hubiera ocurrido realmente, pero de una manera oculta, cuando de hecho, aún no ha ocurrido totalmente.</p>



<p>[7] Intelectualmente, a menudo uno (el terapeuta o el cliente) puede establecer cuál es el problema del cliente, porqué ocurre, cual es su etiología, la experiencia pasada, las participaciones de otros y la del cliente. Uno puede, incluso, especificar cuales serían las soluciones para cualquier otro en tal dificultad, aunque, por supuesto, aquellas personas que podrían beneficiarse de estas soluciones, no se encontrarían a si mismas en tales dificultades por mucho tiempo, de todos modos. Uno encuentra que estas soluciones no sirven para este cliente. Dado el pasado del individuo y la clase de incapacidades emocionales e interactivas que él tiene, a menudo podemos ver porqué para él no existe ninguna solución razonable y porqué permanece tal como está. Allí usted tiene el punto muerto del acercamiento puramente intelectual. ¿Y ahora qué?</p>



<p>La “clarificación” puramente intelectual del problema de personalidad del cliente falla cuando ésta no lleva más allá sus sentimientos, su proceso experiencial. Una simple búsqueda de hechos no cambia nada. En medicina (como en la reparación de automóviles) el diagnóstico y la cura son dos fases separadas. Primero, uno debe saber qué está mal, y luego uno puede decidir que hacer. Con el cambio de personalidad, sin embargo, esta distracción de dos fases no aplica. Si el proceso de clarificación por sí mismo no moviliza al cliente, no podemos deducir nada a partir de lo que aprendimos que pudiera ayudarle. Sólo podemos explicar más exactamente cómo él llegó a ser como es, porque él tiene que estar de ese modo, o porque él no puede cambiar. Lo mejor que podemos hacer, cuando llegamos a este punto muerto (conociéndolo del todo, pero no habiendo cambiado nada) es invitar al cliente a explorar profundamente, para revisar de nuevo eso que ambos ya conocemos, esperando esta vez involucrar su vida afectiva, para llevarla más allá y por consiguiente, resolver algo; para hacer lo que los psicoanalistas llaman “elaboración”.</p>



<p>El acercamiento experiencial también puede verse como ofreciendo un método sistemático para lo que el psicoanálisis denomina el proceso de “elaboración”; algo que, notoriamente, rara vez es discutido de forma sistemática en la literatura psicoanalítica. El terapeuta puede sentir que él conoce de modo global la dirección de la terapia, pero los pasos específicos de la “elaboración” no son conocidos por él de antemano y no los puede determinar intelectualmente. Tanto cliente como terapeuta deben seguir donde los pasos experienciales guíen, los cuales son sentidos concretamente por el cliente cuando ellos ocurren. Ambos pueden sentirse sorprendidos por los giros que estos pasos toman, y por la eventual resolución.</p>



<p>Incluso si el terapeuta está interesado en que el cliente encuentre ciertos resultados, él debe ser capaz de permanecer en esos pasos experienciales, durante algún tiempo; yendo en una dirección bastante diferente de la que él pudiera preferir. Si él puede seguir donde los pasos experienciales van, entonces, o bien, eventualmente la meta que él predijo es alcanzada (a pesar de muchos giros en la dirección); o, si la resolución resultante lo sorprende, el terapeuta aprende muy convincentemente que una resolución muy diferente a la que el esperó, es posible (Gendlin, 1967a).</p>



<p>Un terapeuta que se rehúsa a ir donde los pasos experienciales del cliente llevan, usualmente impide a su cliente comprometerse en un proceso de resolución genuino. Esto no quiere decir que la presencia y las respuestas del terapeuta, como otra persona, dejen sin afectar al cliente. Al contrario, la resolución no podría ocurrir sin el hecho de explicar con (y expresivamente hacia) esta persona, lo cual constituye una clase muy diferente de proceso, de pensar o sentir a solas. Las actitudes y sensibilidad del terapeuta fundamentalmente influyen en lo que el cliente encuentra y es, pero, mientras esto emerge experiencialmente, ambas personas deben seguir los pasos concretos que ocurren y son directamente sentidos.</p>



<p>[8] La manera psicoanalítica de formular esto es: La energía que mantiene la represión viene desde lo reprimido. Esta declaración significa que la energía que ahora evita la descarga que uno busca en la psicoterapia, es en realidad la energía de eso que uno busca descargar.</p>



<p>Fue un descubrimiento central de Rogers (1951) que “la resistencia” podría obviarse si el terapeuta respondía con, en lugar de en contra de, los deseos sentidos, percepciones y necesidades de auto–protección del cliente; es decir, el cliente se mueve rápidamente a través de pasos con los cuales lo “reprimido” emerge (Rogers denominó esto “lo negado a la conciencia”) en su carácter positivo y auto–conservador, aun cuando eso comenzó siendo sumamente negativo o contraproducente. Pero este cambio requiere que el terapeuta responda a la intención sentida actual del cliente, y no en términos de una evaluación externa.</p>



<p>La versión psicoanalítica de este hecho básico suena extremadamente diferente, como si eso fuera sólo una declaración teórica de la fuente de energía. Por otro lado, la formulación de Rogers (“fe” en el individuo; “principio de crecimiento”, “actualización del si mismo”) le ha dado a este hecho un tinte aparentemente idealista y optimista. La formulación experiencial no sólo clarifica esto como un aspecto básico de la organización de cualquier cosa viviente, sino que también muestra porqué la simbolización completa de un problema es posible sólo con un experienciar profundo. Las tendencias bloqueadas hacia este experienciar profundo, culturalmente elaborada al punto del conflicto y no elaborado hacia la resolución, constituye el problema en primer lugar.</p>



<p>[9] El uso experiencial de los de conceptos también ha sido ilustrado en estas notas a pie de página en relación al psicoanálisis: Cuando digo, en estas notas, que algunas formulaciones centradas–en–el–cliente pueden ser declaradas psicoanalíticamente, no quiero decir que las dos formulaciones sean realmente idénticas o que una sea reducible a la otra. Al contrario, yo soy consciente de las enormes diferencias en cada término y sus implicaciones teóricas, pero son justamente estas últimas lo que el uso experiencial de los conceptos me permite dejar de lado. Yo puedo usar estas muy diferentes concepciones teóricas en su referencia experiencial, que ellas también tienen. ¡Entonces descubro que su referencia experiencial es la misma!</p>



<p>Por ejemplo, aparte de la teoría, ¿qué es concretamente el término “cambio dinámico”? ¿A qué se refiere eso que ocurre en la práctica? Eso es casi lo mismo que aquello a lo que concretamente se refiere mi tan diferente expresión “movimiento del referente”. Usar los conceptos de esta manera requiere dejar de lado de buena gana sus contradicciones teóricas y emplear sólo su referencia experiencial. Lo que significa moverse desde un paso de pensamiento al próximo a través de lo que cada concepto experiencialmente se refiere, y a través de cualquier cosa que consigamos de eso (cómo diferenciamos eso más allá), en lugar de moverse sólo a lo largo de implicaciones teóricas. Esto es el uso experiencial de los conceptos, que en la Teoría del Experiencing (Gendlin, 1962a, 1962b, 1966) ha sido desarrollado como un método de pensamiento.</p>



<p>[10] En el contexto de la práctica centrada–en–el–cliente, la “interpretación” representa una mala respuesta. El término se refiere a esa clase de respuesta que introduce, intelectualmente o diagnósticamente, material irrelevante que, de hecho, aleja al cliente de su ruta experiencial y lo lleva a la intelectualización. Para que no sea confundido como una mera terminología, he elegido escribir este capítulo sobre nuestra concepción de las más efectivas clases de respuestas terapéuticas. Tomo esto para ser el tópico al cual este título llamativo se refiere.</p>



<p>La “interpretación”, en nuestro entendimiento, se refiere a lo que está encubierto por el eje “X” en el diagrama de arriba. Por lo tanto, nosotros buscamos evitarla. Yo asumo que los psicoanalistas eficaces también buscan hacerlo, como las primeras citas de Fenichel que fueron mostradas.</p>



<p>[11] A lo largo de este escrito, estamos discutiendo cual debe ser la respuesta del terapeuta para engendrar un “proceso de elaboración”. La mayoría de los terapeutas están de acuerdo que la psicoterapia no puede ser sólo intelectual, sino que también debe involucrar un “revivir”, una “digestión emocional”, un proceso de “transferencia” interactivo en que el paciente no sólo hable sobre sus sentimientos sino que los reviva y los sienta hacia el terapeuta.</p>



<p>Pero incluso esto, aunque es muy cierto, no caracteriza aún el proceso de cambio. No es suficiente que el paciente repita con el terapeuta sus sentimientos desajustados y sus desadaptativas maneras de enfrentar sus situaciones interpersonales. Después de todo, el cliente está repitiendo esto con cada persona en su vida, y no sólo con el terapeuta. Por lo tanto, la repetición total, incluso cuando es un revivir concreto, todavía no resuelve nada. De algún modo, con el terapeuta, el paciente no sólo repite; él consigue ir más allá del repetir. Él no sólo revive; sino que vive más allá, si él resuelve experiencialmente los problemas.</p>



<p>La literatura psicoanalítica es elaborada acerca de los contenidos y los conflictos de la personalidad, pero escasa en cómo el proceso de “elaboración” ocurre. Similarmente, es elaborada acerca de la repetición y el revivir la “transferencia”, pero escasa en cómo se “manejan” o “superan” concretamente. Esto último, por supuesto, también es una interacción viviente concreta como lo es la transferencia. Es parte de la transferencia, de las últimas fases de ella, y el único aspecto de la transferencia que cambia algo, en lugar de meramente repetir las experiencias.</p>



<p>[12] Por lo tanto, las formulaciones experienciales del psicoanálisis, que yo he estado ofreciendo en estas notas a pie de página, han demostrado que el psicoanálisis puede volverse experiencial, así como la terapia centrada–en–el–cliente ya lo ha hecho. Podemos conservar los diferentes conceptos teóricos con su precisión y diferencias entre ellos (de modo que podamos razonar lógica y teóricamente cuando lo deseemos), y aún formular y diferenciar los eventos experiencialmente concretos a los que nos referimos. Tal precisión experiencial también desarrolla suficientemente términos específicos para guiar las variables operacionales de la investigación, de modo que las diferencias en el nivel teórico se tornen posibles de ser establecidas, tanto por reporte observacional más específico como por la investigación.</p>



<p>[Ψ] Nota del traductor: El paréntesis y su contenido fueron agregados para hacer más clara la idea.</p>



<p>[#] Nota del traductor: Pollyana es una persona de un optimismo extremo.</p>



<p><strong>Referencias</strong></p>



<p>Butler, M. (1958). Client-centened counseling and psychotherapy. In D. Brower and L. E. Abt (Eds.), Progress in clinical psychology. Vol. III: Changing conceptions in psychotherapy. New York: Grune &amp; Stratton.</p>



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<p>Gendlin, E. T., and Zimring, F. M. (1955). The qualities or dimensions of experiencing and their change. Counseling center discussion papers, Vols. 1, 3. University of Chicago Library.</p>



<p>Gendlin, E. T. (1961). Initiating psychotherapy with &#8220;unmotivated&#8221; patients. Psychiat. Quart. 34, 1.</p>



<p>Gendlin, E. T. (1961). Experiencing: a variable in the process of psychotherapeutic change. Amer. J. Psychol, 15, 233.</p>



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<p>Gendlin, E. T. (1963). Subverbal communication and therapist expressivity. J. Existent. Psychiat. 4, 105.</p>



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<p>Amer. J. (1966). Psychother. 20 (1), 4-16.</p>



<p>Amer. J. (1966). Experiencial explication and truth. I. Existentialism, 1966, 6, 22.</p>



<p>Amer. J. (1967). Values and the process of experiencing. In A. Manrer (Ed.), The goals of psychotherapy. New York: Appleton-Century, 1967a, and Tomlinson, T. M., The process conception and its measurement. In C. R. Rogers (Ed.) (1967b). The therapeutic relationship and its impact: a study of psychotherapy with schizophrenics. Madison University of Wisconsin Press.</p>



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<p>(*) Luis Robles Campos (2006). Psicólogo – Universidad de Tarapacá. Arica – Chile. Focusing Trainer – Acreditado por Focusing Institute, New York. <a href="mailto:luisrobles1977@gmail.com">luisrobles1977@gmail.com</a></p>



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			</item>
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		<title>La primacía del Cuerpo, no la primacía de la Percepción</title>
		<link>https://www.empowerser.com/la-primacia-del-cuerpo-no-la-primacia-de-la-percepcion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carolina Ades]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Sep 2020 07:42:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Empoderamiento]]></category>
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		<category><![CDATA[Psicologia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Eugene Gendlin. Cómo el cuerpo conoce la situación y la filosofía. “The primacy of the body, not the primacy of perception: How the body know the situation and philosophy”. [Extracto de las páginas 343-353, ligeramente revisado]. Man and World, 25(3-4), 341-353, (1992). Por Eugene Gendlin. Traducción: Luis Robles Campos (*) La primacía de la [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Por Eugene Gendlin. Cómo el cuerpo conoce la situación y la filosofía.</p>



<p>“The primacy of the body, not the primacy of perception: How the body know the situation and philosophy”. [Extracto de las páginas 343-353, ligeramente revisado]. Man and World, 25(3-4), 341-353, (1992).</p>



<p><strong>Por Eugene Gendlin.</strong></p>



<p>Traducción: Luis Robles Campos (*)</p>



<p>La primacía de la percepción lleva a un problema tradicional. La percepción inherentemente involucra un dato, claro o difuso, algo que existe para&nbsp;<em>alguien</em>, le pasa a alguien, o está presenta&nbsp;<em>ante</em>&nbsp;alguien. La percepción señala un ser-para. Si se empieza con la percepción, entonces la interacción parece consistir en dos&nbsp;preceptos&nbsp;individuales.</p>



<p>El&nbsp;precepto&nbsp;es una especie de pantalla dividida. Eso no es un error. La pantalla dividida yace en la naturaleza misma de la percepción. Hay un error sólo al comenzar con ésta. La percepción es tener un dato. Así que no puede ser la forma básica de la vida. La planta es una interacción directa con su ambiente, sin un dato perceptual enfrente de sí. Su cuerpo no existe primero y sólo entonces interactúa. Más bien, su crecimiento y sus procesos de vida consisten en interacción ambiental. Y nuestros cuerpos también consisten en tales procesos de interacción ambiental. Seguramente, este tipo de interacción es previa a tener presente un dato perceptual.</p>



<p>Cuando la filosofía considera la percepción, no resulta de ayuda porque considerar al&nbsp;precepto&nbsp; como algo presentado, un objeto constituido&nbsp;<em>entre</em>&nbsp;el cuerpo y el ambiente. Por supuesto, uno sabe que los&nbsp;preceptos&nbsp;no existen a solas, ellos presuponen un cuerpo; no flotan a solas primero. Pero si se comienza considerando la percepción, el&nbsp;precepto&nbsp;se pone a sí mismo primero y aparta al que percibe, pone a quien percibe detrás del&nbsp;precepto, y se limita al cuerpo sólo como un mero perceptor.</p>



<p>Me gustaría mostrar cuán realmente irregular es esta manera común de proceder. Un&nbsp;precepto&nbsp;en realidad existe sólo como algo&nbsp;<em>presentado ante,&nbsp;o viniendo</em>&nbsp;<em>dentro</em>, o&nbsp;<em>viniendo hacia</em>. Existe sólo para alguien. Y aún se presenta a sí mismo como si pudiera ser una cosa que existe por si sola, incluso cuando uno sabe plenamente que no es así. Eso está en la naturaleza misma de la percepción; el algo presentado, algo sucediendo a alguien.</p>



<p>La percepción aparta “al alguien”, situándolo en segundo lugar, entendiéndolo sólo detrás de lo que ya es un percepto. Una vez que se toma el&nbsp;precepto&nbsp;como lo que parece ser, entonces éste no puede agregar mucho más. Tradicionalmente el perceptor no agregaba casi nada, sólo la posesión-de, la conciencia-de, sólo la percepción del-precepto, la captación “de” algo acerca de éste.</p>



<p>La construcción científica del universo consiste en&nbsp;preceptos&nbsp;y modelos-de-preceptos&nbsp;<em>presentados</em>&nbsp;ante nosotros. Reduce a los humanos y a los animales como algo presentado en un espacio ante nosotros (o ante alguien). Pero nosotros no somos lo presentado; nosotros somos a quien se le presenta. El “a quien”, que es inherente a cualquier cosa presentada, no puede ser un dato percibido. Así que nosotros los humanos no podemos encontrarnos a nosotros mismos dentro del cuadro científico, ya que éste consiste en&nbsp;preceptos&nbsp;presentados. Nosotros parecemos ser sólo los perceptores-de o los constructores-del cuadro, como si estuviéramos fuera del universo; como el perceptor que no forma parte del&nbsp;precepto.</p>



<p>Al empezar con la percepción, la filosofía hace que parezca que las cosas vivientes están en contacto con la realidad sólo a través de los sentidos de la percepción. Pero las plantas&nbsp;<em>están</em>&nbsp;en contacto con la realidad. Ellas son interacciones, sin tener percepción en absoluto. Nuestros propios cuerpos vivientes también son interacciones con sus ambientes, y eso no está perdido sólo por que también tenemos percepción. Al contrario, para nosotros eso funciona de muchas maneras adicionales. Los cuerpos-animales – incluyendo el nuestro – se sienten a si mismos, y por lo tanto sentimos la vida interaccional que somos. Al sentirnos a nosotros mismos, nuestros cuerpos sienten nuestro ambiente físico y nuestras situaciones humanas. La percepción de colores, olores, y sonidos, son sólo una pequeña parte de esto.</p>



<p>Nuestros cuerpos se sienten a si mismos viviendo en nuestras situaciones. Nuestros cuerpos hacen nuestro vivir. Nuestros cuerpos son interacciones en el ambiente; ellos interactúan como cuerpos, no sólo a través de los cinco sentidos. Nuestros cuerpos no acechan en aislamiento detrás de las cinco mirillas de la percepción.</p>



<p>Lo que la palabra “percepción” denota usualmente no incluye cómo el cuerpo viviente&nbsp;<em>consiste</em>&nbsp;en interacciones con el mundo. La “percepción” usualmente es algo que aparece&nbsp;<em>ante</em>&nbsp;o&nbsp;<em>para</em>&nbsp;un cuerpo.&nbsp;</p>



<p>Pero el cuerpo también es una interacción en eso que respira, no sólo en eso que siente el frío del aire. Se alimenta; no sólo ve y huele la comida. Crece y suda. Camina; no sólo percibe la dura resistencia de la tierra. Y camina no sólo como un desplazamiento entre dos puntos en un espacio vacío, sino más bien para ir a alguna parte. El cuerpo se da cuenta de la situación entera, e implica, insta, forma nuestra próxima acción implícitamente. Se siente a si mismo viviendo en su contexto entero, la situación.</p>



<p>Nosotros actuamos en cada situación, no sólo en base a los colores y olores (ni tampoco en base a los cinco sentidos cruzados entre sí), ni simplemente por movimientos en el espacio geométrico. Más bien, actuamos desde el sentido corporal de cada situación. Sin el sentido corporal de la situación no sabríamos donde estamos o lo que estamos haciendo.</p>



<p>La intencionalidad interaccional del cuerpo no debe entenderse sólo como algo latente, sólo como el trabajo previo de un cuerpo pre-lingüístico y pre-cultural. Más bien, la intencionalidad interaccional del cuerpo debe entenderse siempre presente en nosotros, ahora. Al sentirse a sí mismo, el cuerpo funciona como nuestro sentido de cada situación. Sería una omisión gigantesca perder este papel del cuerpo auto-sintiente, e intentar constituir el mundo sólo con los&nbsp;preceptos&nbsp;de los cinco sentidos.</p>



<p>No tenemos ninguna dificultad para contestar a aquellos que piensan que no podemos hablar de nada previo al lenguaje. Por supuesto, hay diferencias culturales una vez que hay lenguaje. No estamos interesamos por un cuerpo sin el lenguaje. Es más bien por cómo&nbsp;<em>funciona el cuerpo ahora,&nbsp;</em>aún de un modo mucho más amplio que el lenguaje, que podemos mostrar su prioridad y su primacía. Estas son las funciones siempre presentes del cuerpo con y después del lenguaje. Entonces también puede ser obvio que el cuerpo funciona crucialmente de maneras trans-históricas. Pero no se trata de los cinco sentidos, sino de la interacción del cuerpo sintiente que asume el lenguaje y la historia – y que luego, siempre continúa excediéndolos.&nbsp;</p>



<p>Permítame mostrar esto.</p>



<p>&nbsp;Merleau-Ponty (1945) dice que sentimos el espacio detrás de nuestras espaldas. Por favor, note por un momento que esto es verdad; usted puede darse cuenta del espacio que está detrás de su espalda.</p>



<p>¿Puede llamarse a eso “percepción”? No es visión, audición, o tacto, tampoco es sólo la unión de los cinco sentidos. Es más bien un sentido corporal directo que usted tiene y usa todo el tiempo</p>



<p>Usted siente detrás de sí no sólo el espacio, ni simplemente el espacio lleno con cosas visibles. Usted siente detrás de si a las personas a quienes podría volverse y hablar. Esas personas son parte de su situación justo ahora, y usted se da cuenta de ellas como parte de su sentido de la situación en que usted está. Usted puede sentir cómo su sensación corporal presente de paz cambiaría si decide darse la vuelta ahora y decirle algo fuerte a esas personas. Lo que no quiere hacer también está incluido en la sensación de la situación presente, la cual tiene ahora – de una manera corporal.</p>



<p>Suponga que usted está caminando a casa por la noche, y usted se da cuenta que un grupo de hombres le siguen. Usted no tan sólo los&nbsp;<em>percibe</em>. Tampoco los oye allí simplemente, en el espacio detrás de usted. Su sentido-corporal incluye también, de forma instantánea, su esperanza de que quizás ellos no lo estén siguiendo, también su alarma y muchas experiencias pasadas – demasiadas como para identificarlas por separado – y ciertamente también la necesidad de hacer algo, ya sea caminar más rápidamente, cambiar su rumbo, refugiarse en una casa, prepararse para pelear, correr, gritar,&nbsp;<em>(…..)</em><a href="http://focusingelportalinterno.wordpress.com/Users/Antonio%2520Briones/Documents/BIBLIOTECA/PSICOLOGIA/0.3%2520TERCERA%2520FUERZA/LA%2520PRIMACIA%2520DEL%2520CUERPO%2520(Gendlin,%25201992).doc#_ftn1">[1]</a>.</p>



<p>Los puntos suspensivos entre paréntesis&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;expresan el hecho que su sentido-corporal incluye más de lo podemos nombrar, más de lo que usted puede pensar pensando una cosa a la vez. E incluye no sólo lo que está ahí. También implica el próximo movimiento para enfrentar la situación. Pero esta implicación de su próximo movimiento todavía es un&nbsp;<em>(…..)</em>, ya que su movimiento real no ha ocurrido todavía.</p>



<p>Ya que incluye todo esto, el&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;no es sólo una percepción, aunque ciertamente, incluye muchas percepciones. ¿Es entonces un sentimiento? Es ciertamente sentido, pero normalmente “sentimiento” significa emoción. El&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;incluye las emociones, pero también mucho más que eso. ¿Es entonces algo misterioso y poco familiar? No, siempre tenemos tal sentido-corporal de nuestras situaciones. Usted lo tiene ahora, o estaría desorientado acerca de dónde está y lo que está haciendo.</p>



<p>¿No es extraño que ninguna palabra o frase en nuestro lenguaje exprese esto aún? “Kinestésico” se refiere sólo al movimiento, “propioceptivo” se refiere a los músculos. “Sensación” tiene muchos usos. Así que no hay ninguna palabra común para este absolutamente familiar sentido corporal de la complejidad de nuestras situaciones, que acompaña a la rápida sensación de más alternativas de las que podemos pensar separadamente. En psicoterapia, ahora la llamamos una “sensación sentida”. Esta frase puede&nbsp;<em>expresar</em>&nbsp;el&nbsp;<em>(…..)</em>, pero sólo si trae el&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;junto con ella.</p>



<p>Note que un&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;es implícitamente intrincado de manera que es más de lo que ya se ha formado o distinguido. En mi ejemplo, incluye muchas movimientos alternativos, pero más aún: el&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;<em>implica</em>&nbsp;un próximo movimiento – demanda insta, es la implicación de un próximo movimiento, pero después de, y con todo eso incluido, ese movimiento&nbsp;<em>aún no se ha formado</em>.</p>



<p>El&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;<em>es interacción</em>. Es la manera del cuerpo de vivir su situación. Su situación y usted no son dos cosas, como si las cosas externas fueran una situación separada de usted. Tampoco su sentido corporal está separado de la situación y es meramente interno. Ciertamente, no es sólo una reacción emocional al peligro. Es eso, pero también incluye más acerca de la complejidad de su situación de la que usted puede ver o puede pensar. Su&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;corporal&nbsp;<em>es </em>su situación. No es un objeto percibido ante usted o incluso detrás usted. El sentido-corporal&nbsp;<em>es</em>&nbsp;la situación, inherentemente una interacción, no una mezcla de dos cosas.</p>



<p>¿Se podría argumentar que el&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;es meramente&nbsp;<em>indeterminado</em>?&nbsp;<em>Yo</em>&nbsp;defiendo que ese&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;no es totalmente indeterminado. Más bien, es&nbsp;<em>más determinado que</em>&nbsp;cualquier cosa que ya se haya formado. Usted puede ver esto porque el próximo movimiento, cuando viene, habrá tomado en cuenta más de lo que cualquier cosa formada puede traer. Usted puede ver que esta función corporal es más que sólo las alternativas contradictorias. Si sólo ellas estuvieran allí, no podrían estar juntas – se anularían mutuamente. Pero su cuerpo puede tenerlas juntas, y lo que es más, las tiene cargadas e interrelacionadas como posibles próximos movimientos. Si usted pelea, hay demasiadas de ellas; si usted grita podría ser atacado inmediatamente; si usted corre, ellos lo harán; si entra en un edificio, ellos vendrán en detrás de usted; si usted…. Usted no tiene tiempo para pensar cada posible movimiento por separado, pero ellos están funcionando implícitamente en su&nbsp;<em>(…..)&nbsp;</em>corporalmente sentido, el cual opera para determinar su movimiento real.</p>



<p>El&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;es<em>&nbsp;más</em>&nbsp;determinado que todas las generalizaciones que usted pueda afirmar. Las alternativas no son opciones que yacen una al lado de la otra; más bien ellas (y las otras implícitas) se ENTRECRUZAN para aportar su detalle interno en su movimiento que vendrá.</p>



<p>Por supuesto esta formación no es ideal. No hay ningún “todo” exhaustivo como si el cuerpo llevara todas las posibilidades. Después usted podría pensar en algo que debería haber sopesado y no lo hizo. Mi punto es sólo que un&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;está lejos de lo indeterminado. Más bien, mucho más entra a determinar un próximo movimiento, cuando uno se mueve desde tal&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;corporal. Un&nbsp;<em>(…..) es más determinando</em>&nbsp;que algo ya formado.</p>



<p>¿Debería usted “confiar” en eso, como a menudo se aconseja,&nbsp;<em>en lugar de&nbsp;</em>analizar la situación? No, no “en lugar de”. Usted querría todo el pensamiento explícito que pueda manejar. Pero ciertamente, aun cuando tenga tiempo, usted no querría proceder sin el&nbsp;<em>más</em>&nbsp;que es el&nbsp;<em>(…..)</em>. Por ejemplo, suponga acerca de los movimientos, usted puede pensar que él único esperanzador sería dar la vuelta a la esquina y rápidamente entrar a un edificio, pero suponga que esta idea le da un sentimiento apretado en su cuerpo. Suponga que usted no puede deducir por qué se siente de esa forma. ¿Debería intentarlo? Yo diría que no. Espere un momento; algo mejor podría venir, u otra posibilidad lo hará.</p>



<p>Suponga ahora que usted no está solo sino con una compañera que tiene mucha experiencia en las calles de barrios peligrosos, quizás su trabajo durante muchos años involucró protegerse a si misma en las calles por la noche. Ahora suponga que usted sugiere dar vuelta la esquina y entrar en una casa, pero la idea hace que el cuerpo de ella se sienta intensamente intranquilo – pero suponga que ella no puede pensar por qué. ¿Querría usted ignorar ese&nbsp;<em>(…..)</em>?</p>



<p>Después, ella puede pensar que alguna experiencia pasada estaba implícita en el&nbsp;<em>(…..)</em>. Quizás ella una vez estuvo atrapada entre una puerta de entrada abierta y una puerta interna que estaba cerrada. Pero el&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;no se limita totalmente a la información vieja ya formada. Usted puede ver que es más, porque después y con mucho más de lo que es viejo, el&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;corporal puede implicar y generar algo nuevo.</p>



<p>Desde las formas contradictorias por sí solas sólo se puede conseguir indeterminación. Pero el cuerpo animal funciona también después de y con todas las elaboraciones humanas. Vive las alternativas más allá y puede formar algo nuevo. Cuando por fin usted hace su movimiento, bien puede ser algo que usted nunca oyó.</p>



<p>Un artista está de pie ante un cuadro inacabado, evaluándolo, viéndolo, sintiéndolo corporalmente, teniendo un&nbsp;<em>(…..)</em>. Suponga que el&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;del artista tiene algo de insatisfacción. ¿Es eso una reacción emocional, simplemente un tono-sentimental? De hecho, no. En el&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;está implícito el entrenamiento del artista, su experiencia con muchos diseños, y mucho más. Pero aún hay más: el&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;es también la implicación de la próxima línea, la que no ha surgido todavía. El artista evalúa “lo que se que necesita”. Si necesita alguna línea, algún borrado, remover algo, algo… El artista prueba esto y lo otro, y algo más, y lo borra de nuevo cada vez. El&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;es realmente demandante. Reconoce el fracaso de cada esfuerzo. Parece saber qué quiere precisamente y sabe que esos esfuerzos no lo son. En lugar de aceptar aquellos esfuerzos, un buen artista prefiere dejar un diseño inacabado, a veces durante años.</p>



<p>En este ejemplo, el diseño es nuevo; nunca ha existido antes, y no surge el próximo movimiento. Un&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;corporal puede muy exigentemente implicar algo que nunca ha existido antes. Y, si no surge, puede que nunca exista en absoluto, excepto como implicado en un&nbsp;<em>(…..)</em>. ¿Deberíamos pensar en esto como una intuición inexplicable? ¿O podemos pensar en el cuerpo viviente de tal modo que pudiera tener o ser tal información y tal exigente novedad?</p>



<p>El cuerpo insta e implica la exhalación después de que inhalamos. Implica el alimento cuando hay hambre, y la defecación cuando la digestión se ha hecho. Los cuerpos vivientes implican sus propios próximos pasos. Esta implicación y formación de próximos pasos normalmente se atribuye sólo a procesos repetitivos. Pero nosotros vemos que el cuerpo también asume las elaboraciones de situaciones bastante novedosas, y entonces también implica un próximo paso, y lo puede formar.</p>



<p>El cuerpo viviente&nbsp;<em>es</em>&nbsp;una interacción incesante con su ambiente; por lo tanto, obviamente, es información medioambiental. El&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;corporal puede contener información que no es posible decir (o por lo menos no todavía). Pero ¿podemos concebir el cuerpo de modo que podríamos entender cómo puede contener (o&nbsp;<em>ser</em>) información? No se trata del uso habitual de la palabra “cuerpo”.</p>



<p>Merleau-Ponty rescató el cuerpo de ser considerado una cosa sentida más, como todas las otras cosas sentidas (como aún ocurre en la fisiología). Para él el cuerpo, sentido desde adentro, es una orientación interior-exterior centro de la percepción, no sólo algo percibido, sino algo que percibe.</p>



<p>Ese fue un paso muy grande en la filosofía. Ahora permítanos movernos un paso más allá. Hemos señalado que el cuerpo no es sólo un centro orientando de la&nbsp;<em>percepción</em>, tampoco sólo un centro de&nbsp;<em>movimientos</em>, sino también de<em>acción</em>&nbsp;y&nbsp;<em>discurso</em>&nbsp;en las situaciones.</p>



<p>Hasta ahora he intentado mostrar tres temas:&nbsp;</p>



<ol class="wp-block-list"><li>El cuerpo-sentido después del lenguaje moviéndose más allá del lenguaje. Es más que formado, es interaccional.</li><li>Ahora abordaré sólo dos puntos más: pensando en el borde,&nbsp;</li><li>y el orden de la primacía.</li></ol>



<p>3.1 Pensando en el borde.</p>



<p>¿Cómo es que tal&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;corporal tiene toda esta información, más de lo que podemos pensar ítem por ítem, y también es capaz de tal novedad finamente ajustada?&nbsp;</p>



<p>Según la concepción usual del cuerpo fisiológico, no podría hacer nada de eso. Pero ya que puede, permítanos intentar pensar en un cuerpo viviente de tal manera que pudiera ser información y novedad.</p>



<p>Si pensamos en el cuerpo viviente – no como un pedazo de maquinaria meramente percibida, tampoco como percibiendo, sino como interacción con su ambiente, el cuerpo ES información medioambiental.</p>



<p>Los cuerpos de los animales son complejas interacciones con sus ambientes. A partir de un hueso antiguo se puede reconstruir no sólo el animal entero, sino que también, a partir de su cuerpo, el tipo de ambiente en el que vivió. A partir del tipo de pie que tiene se puede inferir el tipo de terreno en el que se movió. Desde su cavidad estomacal se puede saber que comió y cazó. El cuerpo, incluso como una estructura muerta aún contiene toda esa información implícita sobre su ambiente. Cuando vive, su proceso-de-vida-corporal es mucha más información implícita. Y este cuerpo sintiente implica y genera el próximo movimiento del animal.</p>



<p>Mucho más surge ya desde el nacimiento que una mera tabula en blanco. El cuerpo llega ya implicando su ambiente muy intricadamente. El infante humano implica al pecho y la madre (Stem, 1985). Las percepciones entran en un ambiente ya implicado e intrincado en que los cinco sentidos ya están relacionados. Los infantes ya vienen con los buenos cuidados maternos ya implícitos, con la comunicación en marcha, y con la complejidad de la sintaxis ya en su lugar. Eso no necesita crearse primero a partir de las percepciones.</p>



<p>Por supuesto, no concebimos el cuerpo como si ya existiera&nbsp;<em>antes y sin el lenguaje</em>. Sino que ese primer cuerpo ya está funcionando ahora. Después de y con el lenguaje, implica y se mueve más allá del lenguaje.</p>



<p>Su cuerpo antes del lenguaje continúa viviendo también más allá del lenguaje ahora, mientras usted me escucha. Mientras usted oye mis palabras, usted no está pensando sus propias palabras. No obstante su cuerpo vivo retiene quién usted es, su pasado y todo lo que usted sabe. Lo que yo digo entra en todo eso.</p>



<p>Si nosotros entendemos el cuerpo como interacción ambiental no necesitamos limitarnos a nosotros mismos como animales sintientes. Las plantas, realmente sin percepción, son procesos corporales de vida en marcha. Ellas también implican sus propios próximos movimientos.</p>



<p>Al decir esto acerca de las plantas estoy usando esta concepción de nuestro cuerpo interaccional para desarrollar una concepción de cuerpos vivientes que podrían evolucionar en los nuestros. Para un planteamiento filosófico formulado de esto con nuevas términos, vea “Un Modelo Procesal”<a href="http://focusingelportalinterno.wordpress.com/Users/Antonio%2520Briones/Documents/BIBLIOTECA/PSICOLOGIA/0.3%2520TERCERA%2520FUERZA/LA%2520PRIMACIA%2520DEL%2520CUERPO%2520(Gendlin,%25201992).doc#_ftn2">[2]</a>&nbsp;(Gendlin, 1998).</p>



<p>Yendo ahora en otra dirección,&nbsp;</p>



<p><em>esta</em>&nbsp;concepción de los cuerpos vivientes (incluyendo las plantas) explicaría – si tal cuerpo se siente a sí mismo-, porque el sentido-corporal sería una inmensa cantidad de información ambiental – y porque, si viviera esta información profundamente, se podría mover de nuevas maneras. Y entonces, si tal cuerpo auto-sintiente pudiera también&nbsp;<em>pensar</em>, y pudiera usar su&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;corporal en su pensamiento, pues bien, pensaría siempre&nbsp;<em>después, con, pero con mucho más que&nbsp;</em>formas conceptuales y del lenguaje. Este “<em>mucho más”</em>&nbsp;sería realista ya que&nbsp;<em>sería</em>&nbsp;la interacción medioambiental del cuerpo.</p>



<p>Todo el pensamiento involucra el&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;corporal hasta cierto punto. Tome, por ejemplo, cualquier frase ordinaria. En medio de ella usted tiene un sentido inacabado de&nbsp;<em>(…..).</em>&nbsp;Usted no conoce el final de la frase, y aún cuando la va expresando, cuando la frase sigue su curso, permanece un&nbsp;<em>(…..).</em></p>



<p>Ha parecido, recientemente, que no hay ningún lenguaje en el cual discutir qué es más que lenguaje. Ya que encontramos que aún funciona todo el rato mientras, por supuesto también funciona para permitirme hablar sobre su funcionamiento.</p>



<p>Y también es con tal&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;que nosotros pensamos. Nos proponemos algún problema o alguna cadena de pensamiento. Hay esto, y eso, eso otro, y entonces si nos distraemos y perdemos contacto con el&nbsp;<em>(…..), retomamos</em>&nbsp;el sentimiento de aquello. Esto, y eso, eso otro, y ah… Ahí es cuando el nuevo pensamiento ocurre.</p>



<p>Pero no es un gran misterio. Debemos pensar con un&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;en muchas situaciones a diario. Aun si la situación es ligeramente problemática, nos da una pausa. Conocemos las cosas rutinarias que podemos decir y hacer, pero el <em>(…..),&nbsp;</em>como el cuerpo está siendo la situación es más de lo que podemos pensar en conceptos y palabras. Así que mejor pensamos con el&nbsp;<em>(…..)</em>, pensando con la forma que el cuerpo tiene, en la que vive, y la que es: la situación.</p>



<p>Así que no se trata que usted tenga sólo sus percepciones de mí, que nuestras percepciones de cada otro están entre nosotros. Más bien, nos afectamos mutuamente, corporal y situacionalmente, independiente de si lo sentimos, o lo vemos, o no. Mi calidez u hostilidad afectarán su incesante ser corporal percibiéndolo usted o no. Usted puede encontrarlo allí, si usted siente cómo su cuerpo tiene la situación.</p>



<p>El&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;corporal es realista.&nbsp;<em>Es</em>&nbsp;la interacción, y ya que la interacción ya está sucediendo, por supuesto es una posible interacción en el mundo. Así que, por supuesto que podemos aprender algo sobre la realidad a partir de él. El&nbsp;<em>(…..) </em>siempre es realmente una interacción y por consiguiente correcta acerca de algo. Como la terapia muestra, puede ser principalmente (nunca completamente) una situación pasada. También puede ser realista sobre algo que vive recientemente y crea, algo que nunca había sido hecho antes. Así que entendemos cómo el cuerpo puede pensar más allá de cualquier cosa formulada antes – cómo siente en el borde del pensamiento humano.</p>



<p>Por eso yo animo a mis estudiantes a atender muy cuidadosamente a cualquier sensación de excitación, perplejidad, confusión o vaga incomodidad, que podría surgir cuando ellos leen y piensan. Lo que un organismo humano registra nunca es simplemente nada, nunca es un limbo indeterminado. Al principio parece ser simplemente autista. Pero el cuerpo ya es siempre interacción; no puede fallar en contener información implícita con y desde la cual podemos pensar. Cualquier humano que atiende un&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;piensa en el límite del conocimiento humano. También requiere algunas habilidades conceptuales y filosóficas que no describiré aquí. Uno necesita al menos estar familiarizado con muchas estrategias teóricas y muchos movimientos tradicionales, para no adentrar en el&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;sin ningún recurso.</p>



<p>Expresar algo en partes distinguibles, cambia el algo. Ponerlo afuera puede matarlo, pero no si mantenemos el&nbsp;<em>(…..)</em>completo con nosotros mientras pensamos. Entonces el ponerlo afuera puede llevar más allá el&nbsp;(…..), cambiándolo de una forma que le permite desarrollarse. Cuando pensamos profundamente de esta manera, también podemos encontrar y corregir errores. A partir de un&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;hay más que un mero criterio lógico que nos permite saber qué movimiento lleva adelante, qué línea satisface el diseño inconcluso. Podemos decir que el poner un&nbsp;(…..)&nbsp;fuera, lo “desarrolla” en lugar de “matarlo”.</p>



<p>Nosotros sentimos qué continúa nuestra vida vegetal y animal, y lo que no. Sentimos qué próximo movimiento es absurdo, demasiado cómodo, culpablemente evitativo. Nosotros podemos sentir cuando lo que pensamos se está amontonado, internamente cerrado de tal modo que no podemos entrar. Sabemos cuando hemos tejido un delgado puente de lógica superficial sobre un problema que aún permanece.</p>



<p>Este criterio interior de llevar adelante un&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;corporal, no asegura contra el error, pero muestra que hay error – y por consiguiente también verdad – al pensar desde más que una forma.</p>



<p>3.2 El orden.</p>



<p>Permítanos empezar con el cuerpo como ahora lo hemos re-concebido, en lugar del orden tradicional que empieza con la percepción, agregando relaciones o interacciones, y luego el lenguaje y el pensamiento. Yo niego ese viejo orden. Por ejemplo, Peirce llamó “primeras” a las sensaciones. Se asume que ellas son discretas como bits de color, olor, o tacto. Ellas son sólo lo que son. Examínelas tan profundamente como pueda, en el color hay colorido simplemente. Yo niego que esto sea “primero”. (Vea Moen, 1992, para una lectura de Peirce en la cual la “primeridad” -firstness- no es discreta).</p>



<p>Cuando se asume que la realidad tiene cosas discretas de fondo, entonces cualquier relación entre ellas debe ser una relación externa,&nbsp;<em>traída</em>&nbsp;a ellas. Nada&nbsp;<em>dentro de</em>&nbsp;un color o un olor insiste inherentemente en su estar relacionado a algún otro color u olor. No hay nada dentro de un color, excepto color. Para relacionar estos discretos, alguna fuerza o movimiento debe impactar sobre ellos. Peirce lo llamó la&nbsp;<em>“segundidad”</em>&nbsp;(<em>secondness</em>). Entonces, en tercer lugar vienen las relaciones del lenguaje, el pensamiento, y los universales, tipos, y formas conceptuales. Éstos deben flotar en nosotros desde una fuente inconcebible.</p>



<p>Este orden es el resultado de la discreción aparente y de la no-relacionabilidad de los datos de los sentidos de la percepción. Algo más complejo debe traerse a ellos, impuesto a ellos desde afuera. El empirismo depende de agregar nuestros procedimientos a la naturaleza, “torturando a la naturaleza”, como Bacon dijo. Usted debe siempre traer algo a las sensaciones porque ellas no tienen nada dentro de sí. Por consiguiente, Heidegger fue a las generalidades más externas para encontrar los determinantes últimos del pensamiento, sobre la cima de este orden externo. Por consiguiente, para Hegel y Derrida todo es distinciones.</p>



<p>Merleau-Ponty se mueve más allá de todo esto, pero su ‘primera carne” y “segunda carne” aún retienen algo del viejo orden de “primero y segundo”.&nbsp;</p>



<p>Permítanos desechar ese antiguo orden por completo. Si se empieza con el cuerpo de la percepción, gran parte de la interacción y la complejidad tiene que ser añadido después. Las percepciones no son el fondo. Hay una complejidad corporal-interaccional implícita que está primero – y permanece con nosotros ahora. No es el cuerpo de la percepción que está elaborado por el lenguaje, más bien es el cuerpo del vivir interaccional en su ambiente. El lenguaje elabora cómo el cuerpo implica su situación y su próxima conducta. Nosotros sentimos nuestros cuerpos no como elaboradas percepciones sino como el sentido corporal de nuestras situaciones, el entero cuerpo interaccional por el que nos orientamos y sabemos porque estamos haciendo eso.</p>



<p>¿Qué dirá usted sobre todo esto? Probablemente no ha formulado mucho acerca de su respuesta a esto en palabras. Y aún su reacción ha estado acumulando todo esto mientras tanto. ¿Dónde? Aún cuando usted no tenga tiempo de ponerlo en pensamientos precisos, está ahí. ¿Si usted quisiera hablar ahora, dónde llevaría su atención para encontrar su comentario? Es un sentido-corporal – quizás de excitación, o quizás de incomodidad y discordia, y aún usted puede sentir que es internamente intrincado. Involucra su conocimiento acerca de la filosofía y mucho más. Es una implicación corporal de algún discurso o pensamiento. ¿Dónde encuentra eso? ¿Está implícito en patrones perceptuales externos? No. Pero si ahora usted atiende su sentido corporal, muchos pensamientos incipientes…</p>



<p><a href="http://focusingelportalinterno.wordpress.com/Users/Antonio%2520Briones/Documents/BIBLIOTECA/PSICOLOGIA/0.3%2520TERCERA%2520FUERZA/LA%2520PRIMACIA%2520DEL%2520CUERPO%2520(Gendlin,%25201992).doc#_ftnref1">[1]</a>&nbsp;Nota del Traductor:&nbsp;Esta expresión de cinco puntos suspensivos entre paréntesis&nbsp;<em>(…..) </em>representa la experiencia corporalmente sentida de significado implícito que contiene una amplia gama de posibilidades de pensamiento, sentimiento y acción. En el texto original, Gendlin había representado esto sólo con tres puntos suspensivos sin paréntesis “…”; por lo tanto, yo decidí cambiarlo por&nbsp;<em>(…..)</em>&nbsp;para que no se confundiera con una mera idea abierta o inconclusa.</p>



<p><a href="http://focusingelportalinterno.wordpress.com/Users/Antonio%2520Briones/Documents/BIBLIOTECA/PSICOLOGIA/0.3%2520TERCERA%2520FUERZA/LA%2520PRIMACIA%2520DEL%2520CUERPO%2520(Gendlin,%25201992).doc#_ftnref2">[2]</a>&nbsp;Nota del Traductor:&nbsp;Título original en inglés: “A Process Model”; obra aún no traducida al español.</p>The post <a href="https://www.empowerser.com/la-primacia-del-cuerpo-no-la-primacia-de-la-percepcion/">La primacía del Cuerpo, no la primacía de la Percepción</a> first appeared on <a href="https://www.empowerser.com">EmpowerSer</a>.]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Un auto filosófico para focusers. Modelo 1999</title>
		<link>https://www.empowerser.com/un-auto-filosofico-para-focusers-modelo-1999/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carolina Ades]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Sep 2020 15:00:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Empoderamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Focusing]]></category>
		<category><![CDATA[Online]]></category>
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		<category><![CDATA[psicologia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Eugene Gendlin. Antiguamente, la filosofía conllevaba su parte práctica. Ahora tenemos nuevamente, una filosofía que incluye esa parte práctica. El Focusing es esta parte práctica; y la enseñamos.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Eugene Gendlin</strong>.</p>



<p><strong>Preparado para la 11th. Conferencia Internacional de Focusing</strong></p>



<p><strong>Kempenfelt Bay, Mayo 6 de 1999.</strong></p>



<p>Antiguamente, la filosofía conllevaba su parte práctica. Ahora tenemos nuevamente, una filosofía que incluye esa parte práctica. El Focusing es esta parte práctica; y la enseñamos.</p>



<p>La filosofía es un estudio que requiere años de lectura y entrenamiento .Por ello yo voy a construirles un auto filosófico para que puedan usarlo sin necesidad de saber cómo funciona, de la misma forma en que podemos manejar los autos corrientes sin conocer su mecánica. Esta filosofía es una revolución para la misma filosofía .Surge de la práctica, y sin tener en realidad un verdadero conocimiento de la parte filosófica, es conocida de manera&nbsp;<strong>implícita</strong>, no obstante haberse escrito y trabajado sobre ella. Ahora voy a mostrarles algo y a contarles porqué lo que les he dicho es una revolución en filosofía.</p>



<p>1) Por lo general los filósofos reconocen que las formulaciones no se encuentran solas, pero este hecho los perturba. Y más aún- se entiende habitualmente que no hay ninguna verdad, ni valores, porque la gente cree que si las aseveraciones de una simple verdad llegan a contradecirse , entonces no habrá verdad alguna. Los que sabemos del focusing no pensamos que no hay verdad sólo porque haya una variedad de verdades establecidas, sino que más bien, y quizás sin haberlo pensado, la verdad consista en una o más&nbsp;<strong>Relaciones&nbsp;</strong>entre lo establecido y… (ese algo experienciado)</p>



<p>Nuestra filosofía es, como les voy a demostrar, una forma de articular las diferentes clases de dichas&nbsp;<strong>Relaciones Experienciales.&nbsp;</strong>Porque si las formulaciones no pueden estar solas, qué es la&nbsp;<strong>otra&nbsp;</strong>cosa? La llamamos «experiencing» aunque sería mejor decir » experiencing, situación, el cuerpo, nuestro vivir interactivo»…..» Y aún mejor sería » ese algo…algo..»</p>



<p>2) Estamos en la apertura–en las muchas posibilidades–de nuestro experiencing significativo del mundo con el otro y los distintos enfoques nos conducen a diferentes clases de verdades y sus muchas posibilidades&nbsp;<strong>Las verdades diferentes no se excluyen.</strong>&nbsp;Nosotros no vivimos en una verdad.<strong>&nbsp;El lugar donde vivimos tiene infinitas posibilidades.</strong></p>



<p>Pero para un filósofo sería una afirmación altamente desalentadora irracional y poco intelectual, si no la completáramos con lo dicho a continuación: &nbsp;</p>



<p>3) Es sabido que para comprender lo dicho por alguien, debemos prestar atención a su experiencing………… , pero ¿cómo hacemos esto? Sentimos los pasos que llevaron a esa persona a hacer la afirmación; retenemos lo que expresó acerca de lo experienciado en cada paso–lo cual hemos chequeado reflejando y pedido que nos corrija. En un momento hemos comprendido, luego somos corregidos y esto nos conduce a otro momento de comprensión. Así que&nbsp;<strong>tomamos </strong>las palabras y oraciones en relación al sentido que siempre se está desarrollando, acerca de lo que la persona está hablando. La filosofía nos lleva así al problema del lenguaje. Por lo general se llama «lenguaje» a todo lo cultural e histórico. El lenguaje tiene mucho que ver con la forma en que pensamos y cómo experienciamos. Sí, el lenguaje siempre está&nbsp;<strong>implícito</strong>&nbsp;en cualquier experiencia, en cualquier situación, en cualquier&nbsp;<strong>algo…</strong>&nbsp;y de esta manera la experiencia, nunca es neutral o confiable. Si somos creados o determinados por una de las muchas culturas y lenguajes, parecería que nos comprenderemos con los otros en la medida que tengamos significados comunes. Así dadas las cosas, parecería que no habría una naturaleza humana universal, y tampoco lenguaje del cual pudiera surgir la filosofía. En cambio encontramos que la escucha del focusing y el mismo focusing no se hallan dentro de los significados comunes sino que se abren mucho más, hacia una mayor intricancia, hacia más posibilidades de los que el&nbsp;<strong>Lenguaje Común</strong>&nbsp;permite. Pero entonces, en qué consiste esta&nbsp;<strong>Nueva Forma de Lenguaje&nbsp;</strong>a la que ustedes están ya acostumbrados? Es una relación muy familiar que sucede cuando ustedes dicen palabras y el&nbsp;<strong>algo…</strong>&nbsp;avanza. A menudo las palabras fallan pero la mayor parte de la gente no lo percibe. En la década de los 30 Trigant Burrow escribió: «La invención humana del lenguaje tiene muchas posibilidades, pero hasta el momento, ha alejado a las personas de su experiencia, así que ellas viven en un mundo de disconexión lingüística.» Es cierto que algunas veces se piensa o se habla sin saber lo que realmente se quiere decir. Se explora, se juega, se serpentea, se lee o se habla a la ventura .</p>



<p>Pero luego, cuando finalmente ese alguien ve, escucha, o dice algo que lo mueve, puede reconocer que ahora sí su lenguaje está haciendo algo más y es cuando decimos que está «llevando adelante» lo que puede llamarse este&nbsp;<strong>algo…</strong>. Otro ejemplo, sería cuando se tiene un problema o una situación para la que aparentemente no hay salida y ninguna solución parece ser la adecuada; cuando se está totalmente confundido, hasta que finalmente se hace o se dice algo que produce aunque sea un leve alivio, que «pega» en el lugar del embrollo. Estas son dos de las muchas formas que hay de «llevar adelante» este&nbsp;<strong>algo…</strong></p>



<p>Hay un tipo de lenguaje que permite que surjan nuevos significados. Que puede estar apenas conectado con el <strong>algo…</strong> y ser sólo cháchara. Pero que también puede estar muy conectado con el <strong>algo…</strong>. Es una cierta clase de procesos donde <strong><a href="https://www.empowerser.com/el-experiencing-y-la-creacion-de-significado/" title="El Experiencing y la Creación de Significado">Surgen Nuevos Usos De Las Palabras</a></strong>.Es un lenguaje para la filosofía, cosa que antes no parecía posible. Esta forma de lenguaje <strong>Puede</strong> (aunque no siempre) despegar las palabras de su vieja metafísica. Permite que encontremos nuevos pasos para llevar adelante cualquier momento del experiencing o <strong>algo…</strong>. Tenemos ya señales confiables de este avance y el focusing o la práctica filosófica lo hace mucho más posible.</p>



<p>4) Ustedes ya saben algo acerca del tiempo y el espacio. Los filósofos han pasado mucho tiempo con esto. El tiempo es diferente en focusing. Un minuto de estar con una sensación sentida corporalmente puede ser un momento muy, muy largo. En focusing el tiempo se alarga (Esto también sucede en otros procesos.) Y por supuesto ustedes ya saben que el espacio cambia. Comenzamos con una sensación ubicada en el estómago o pecho, en ese espacio común del cuerpo, sentado en una silla, pero luego se abre un espacio que es mucho más grande que el cuerpo mismo- un espacio en el que uno puede «poner» cosas en ciertos lugares, un espacio con muchos «lugares», un espacio con mucho más que tres dimensiones, un espacio en el cual a veces uno camina desde algún «aquí» hasta algún «allí». En este nuevo espacio los problemas propios – quizás imaginados como grandes guijarros- pueden parecer pequeños en relación con el vasto cielo.</p>



<p>5) También saben ustedes que no han hablado en profundidad acerca de su «self» o «yo» .Muchos filósofos sostienen que es imposible hacerlo. Acerca de esto sólo hay viejos conceptos, ya obsoletos. Pero ustedes saben cómo su «yo» cambia en Focusing. Un día nos sentimos inmersos,&nbsp;<strong>como si fuéramos</strong>&nbsp;éste u otro problema o conflicto, pero luego de unos momentos de focusing ya no sentimos que somos esa experiencias o problemas, sino que más bien los tenemos o las sentimos o nos conectamos con ellas. El «yo» está aquí y nuestros problemas están allá. Descubrimos que el «yo» no es esto o aquello, sino que más bien el «self», no tiene contenido.</p>



<p>6)<strong> AHORA QUE PUEDEN USTEDES HACER CON ESTE POCO DE FILOSOFÍA?</strong></p>



<p><strong>USENLA PARA ACLARAR,CREAR, PENSAR, Y ESCRIBIR, Y PARA HABLARLE A LA SOCIEDAD (ver 7 abajo). PARA ACLARAR, PENSAR Y ESCRIBIR:-LO QUE PUEDEN HACER ES:&nbsp;</strong>Como para pensar y escribir nos vemos obligados a usar el lenguaje, parecería que no hay manera de obviar la repetición de los conocimientos antiguos. Pero ya sabemos que esto no siempre es así, y que en focusing nos familiarizamos con la incipiente complejidad que surje. Nos llega una completa serie de diferencias que no habían sido oídas con anterioridad. » Esto, que digo, no lo digo de esta forma, sino más bien de esta otra, y ésta- hm-no es ésta sino más bien aquélla- ahora que hay más espacio (antes estaba oprimido y amontonado) pero hmm, realmente no puedo tener eso porque estoy como esto………»</p>



<p>Ahora hay una forma de escribir algo que desarrolla nuevos usos de palabras mediante <strong>el escribir desde la mayor intricancia</strong> de su experiencing…… Esta forma la he denominado «Construcción teórica» . Ahora la llamamos «TAE» (thinking at the edge) o («<a href="https://www.empowerser.com/introduccion-a-pensando-desde-el-borde-thinking-at-the-edge/" title="Introducción a “Pensando desde el Borde” (Thinking at the edge)">pensando en el borde</a>») PEB. Así que con nuestro nuevo modo lingüístico, la filosofía puede decirles qué hacer. Más difícil es sentir lo que no hay que hacer cuando creamos, pensamos, aclaramos y escribimos. Lo que no hay que hacer, por ejemplo: reconocer las viejas trampas conceptuales implícitas en nuestro lenguaje–implica entrenamiento filosófico y no puede ser demostrado. Lo que puedo hacer es mostrarles cuatro de las trampas más comunes para transmitirles algo de lo que la filosofía es:</p>



<ol class="wp-block-list"><li>Estar prevenido de asumir inconscientemente que «existimos en el tiempo» que por lo general es el tiempo en términos matemáticos. Por ej. la palabra » simultáneamente» asume un cierto sistema del tiempo. Los filósofos saben que las diferentes formas de pensar sobre el tiempo conlleva una variedad de conceptos para cada una de ellas. Y ustedes saben que los diferentes procesos originan diferentes clases de tiempo alrededor de ellos.</li><li>Al decir «algo» parecería que esto es una cosa dentro del espacio vacío de la geometría. Pero en realidad no necesita llenar este espacio ya que puede tener el suyo propio. Una clase de espacio diferente.</li><li>Obviamente una persona no es simplemente una cosa o una caja con pequeñas experiencias dentro de ella. Pero a menudo las palabras que usamos lo hacen parecer así. Su verdadero «self» es una cosa que está allí abajo o podría ser algo en proceso, que ud. pudiera articular de un modo totalmente nuevo?</li><li>El cuerpo sentido desde adentro, nos aleja de la vieja concepción de la maquinaria neurológica, y nos conduce hacia conceptos nuevos. Es nuestro lenguaje el que nos invita a pensar en el cuerpo y la mente, como si los seres humanos fuéramos sólo una combinación de procesos mentales y la máquina-cuerpo fisiológica. Esto hace que se pierda la mayor parte de lo que somos.</li></ol>



<p>Podemos advertir que las mismas palabras cambian sus significados de acuerdo a los diferentes enfoques o modelos. Ahora tenemos ya un «Modelo Proceso» bien acabado que cambia el significado de la palabra «cuerpo» y de muchas otras.</p>



<p>7)<strong>&nbsp;HABLAMOS A LA SOCIEDAD-RECONOCEMOS DISTINTOS MODELOS.</strong></p>



<p>La filosofía le habla a la sociedad y el principal mensaje que queremos darle es que hay&nbsp;<strong>MUCHOS MODELOS</strong>. Esto no quiere decir que la verdad no existe sino que hay muchas verdades. Lo que dicen los científicos tiene su propia clase de verdad, que en gran parte viene de su modelo. Dicen que tanto los seres humanos como los animales son máquinas, y&nbsp;<strong>todo objeto de estudio&nbsp;</strong>es tomado como tal por ellos. En sus hogares ellos miran a los ojos del niño y el niño los mira, pero ellos piensan : «Qué triste que sólo seas una máquina» . Esto no sucedería si uno supiera que la ciencia toma determinado modelo, en donde todo objeto de estudio es seccionado en unidades estables y bien definidas, y luego reconstruído. Dicen que algo está explicado cuando puede ser reconstruído a partir de ellas Hasta ahora es el modelo que históricamente ha tenido más éxito, pero es sólo un modelo entre otros.</p>



<p>Un segundo modelo exitoso, que no reemplaza sino que interactúa con el primero, es el modelo opuesto, el ecológico, que dice que todo forma parte de la totalidad. No puedes conocer una unidad sola porque pertenece a la totalidad y a esta no la puedes conocer completamente. Así que no toques este pescado. Podría cambiarlo todo. No debe entristecernos el hecho de que en la ciencia común, donde parece que somos máquinas, desaparezca la persona o el «yo». Esto simplemente es una característica del modelo unidad. Tampoco debemos criticar el hecho de que el modelo holístico nos evapore en el cosmos. Para incluirnos, debemos agregar un tercer modelo, donde los principales términos no serán ni unidades ni la totalidad, sino&nbsp;<strong>procesos</strong>.</p>



<p>En nuestro nuevo modelo, un proceso no es cortado en unidades muertas que permanecen inmutables. Los procesos producen totalidades espontáneamente creadas. Pone al modelo holístico sobre ruedas, por decir.&nbsp; Al igual que los otros modelos puede ser usado para estudiar lo que sea.</p>



<p>Muchos problemas pueden ser solucionados a partir de nuevos conceptos que permiten al proceso físico retroceder en el tiempo.(Gendlin y Lemke, 1983, Gendlin 1997b,V. Matsuno,1989)</p>



<p><strong>NOSOTROS LOS HUMANOS, VIVIMOS DESDE CUERPOS QUE ESTAN AUTOCONSCIENTES DE SITUACIONES.</strong></p>



<p>Advirtamos la frase extraña : «autoconsciente de situaciones». Conciencia, situación y self (auto) no son tres objetos puestos en diferentes lugares.&nbsp;&nbsp; El modelo de procesos tiene su propia clase de verdad y precisión.</p>



<p>Podemos ser muy precisos con las diferentes clases de procesos, cómo lograr que se produzcan, y sus distintos efectos.</p>



<p><strong>PRIMERO TENEMOS QUE DECIRLE A LA SOCIEDAD:</strong>&nbsp;La ciencia trata a los seres vivos más como el resultado de un modelo que como un descubrimiento. La ciencia atomística, es sólo un enfoque de los muchos que hay. Nosotros en realidad estamos ubicados en una apertura, en la infinita posibilidad de mucha más intricancia o complejidad que cualquier otro modelo. No es como tener que elegir un solo modelo o estar en el relativismo de modelos.</p>



<p><strong>EN SEGUNDO LUGAR TENEMOS QUE DECIRLE A LA SOCIEDAD:</strong>&nbsp;No se puede poner en un solo mapa consistente todo lo de los diferentes modelos. Entonces no es posible simplemente omitir lo que no va en un modelo. Ahora que los científicos atómicos pueden decidir nuestros genes, piensan que eso es todo lo que somos. Han reproyectado las cosechas a lo largo del mundo, permitiendo que alguna compañía monopolice el mercado. Esto ha sido hecho en mentas de la evolución. Han estado, por años, creando monstruos, rediseñando animales, por ejemplo una «vaca-cerdo» de carne magra, que se halla en constante padecimiento y sin poder pararse. Pronto harán una que sí pueda hacerlo. Los granjeros se verán forzados a comprarla. Lo que se pierde con el modelo atomístico es que el&nbsp;<strong>PROCESO DE VIDA SE ORGANIZA A SI MISMO.</strong>&nbsp;Tiene su propia directriz. Esto, ellos son incapaces de pensarlo, tampoco pueden pensar que&nbsp;<strong>EL ANIMAL LOS ESTA MIRANDO!</strong>&nbsp;Esto no puede aparecer en una ciencia que todo lo explica en términos de unidades inanimadas.</p>



<p>Estamos construyendo una ciencia para la primera persona–una ciencia que equilibre lo atómico con lo ecológico. Esta nueva ciencia se especializa en cuerpos vivos que se sienten a sí mismos, y en procesos en donde el «yo» se siente a sí mismo. Ya hay mucho de este conocimiento, pero hasta el momento se encuentra disperso y en un lenguaje poco científico. Nos toca a nosotros reparar esto.</p>



<p>Por ejemplo: consideremos el trabajo de Corea del proceso reproductivo donde se toma la experiencia de la mujer en primera persona, totalmente ignorada por la medicina común. Le sigue McGuiness y Lawlor, donde la partera acoge al recién nacido y reconoce su yo en el acto de mirar al otro. Se continúa a través del trabajo de Boukydis enseñando a los padres a responder adecuadamente ante determinadas conductas infantiles. La enseñanza del Focusing en los primeros grados escolares–edad en la que TODOS lo hacen correctamente (Luego lo consiguen unos pocos)</p>



<p>En todo cuerpo humano, hay alguien allí adentro, luchando por vivir la vida. SABEMOS que esto es cierto. Enseñamos «lo sagrado de cada persona». Contactamos a la persona en todo niño. Un niño se sienta durante años y años en un mismo sitio, siete horas por día, y nadie le pregunta :Quién eres? Lo escolar se continúa con Stapert, y los demás trabajos ( ver la esquina de nuestros niños&nbsp;<a href="http://www.focusing.org/">http://www.focusing.org/</a>) y en nuestro trabajos acerca de la escuela en el Folio. Estos conocimientos se extienden a través de muchos procesos, hasta llegar al de «un mejor morir» de Grindler.</p>



<p>Son muchos los campos donde el enfoque experiencial ha traído cosas nuevas. Por ejemplo, existe en la actualidad una estética arquitectónica, que permite analizar el espacio de una construcción en términos del movimiento corporal humano (Kirschner) Otro arquitecto enseña a los estudiantes a conseguir la felt sense del edificio que están admirando, luego a partir de ella podrán diseñar un nuevo edificio.</p>



<p>Estos son sólo algunos ejemplos de trabajo. Son un pequeño círculo dentro de uno más vasto de todos los que están trabajando para dejar al mundo el conocimiento que ellos ya tienen. Apelamos a este gran círculo .Allí afuera hay una gran cantidad de conocimientos de procesos en primera persona, que muy pronto podrán establecer la otra ciencia que necesitamos.</p>The post <a href="https://www.empowerser.com/un-auto-filosofico-para-focusers-modelo-1999/">Un auto filosófico para focusers. Modelo 1999</a> first appeared on <a href="https://www.empowerser.com">EmpowerSer</a>.]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Sobre la Nueva Epistemología</title>
		<link>https://www.empowerser.com/sobre-la-nueva-epistemologia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carolina Ades]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Sep 2020 07:50:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Empoderamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Focusing]]></category>
		<category><![CDATA[Psicologia]]></category>
		<category><![CDATA[psicoterapia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Eugene Gendlin.&#160; “On The New Epistemology”, extracto de la charla de premiación de Eugene Gendlin en la Asociación Americana de Psicología. Agosto 6 de 2000; en Staying in Focus: The Focusing Institute Newsletter, Vol. 1, N° 2; Mayo 2001. Traducción: Luis Robles Campos. (*) Muchísimas gracias. Aprecio el premio, especialmente cuando no es sólo [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por</strong> <strong>Eugene Gendlin.&nbsp;</strong></p>



<p><em>“On The New Epistemology”, extracto de la charla de premiación de Eugene Gendlin en la Asociación Americana de Psicología. Agosto 6 de 2000; en Staying in Focus: The Focusing Institute Newsletter, Vol. 1, N° 2; Mayo 2001.</em></p>



<p>Traducción: Luis Robles Campos. (*)</p>



<p>Muchísimas gracias. Aprecio el premio, especialmente cuando no es sólo para mí, sino que también para el Instituto de Focusing. Es agradable estar con un público amistoso…</p>



<p>Yo puedo asumir que ustedes inmediatamente asentirán cuando digo que la concepción de ser humano implícita en nuestra ciencia e instituciones no es realmente ustedes–y–yo . La totalidad del movimiento humanista ha sido un esfuerzo para mantener viva la sensación que el ser humano es un montón de cosas más de lo que nuestras teorías pueden decir.</p>



<p>¿Cómo podemos comprender nuestra propia comprensión? Necesitamos comprender el conocimiento de un modo distinto. Necesitamos un tipo diferente de ciencia acerca de los seres humanos, la cual destaque que la persona que está en enfrente de nosotros es más compleja, más intrincada, más amplia; algo más que los conceptos. Esta nueva Ciencia está posicionada en la interfase entre los conceptos y, como ustedes quieran llamar el otro evento. Yo llamo al otro evento, la interfase entre los–conceptos–y–nosotros.</p>



<p>La interfase es aproximadamente algo como: ¿Los conceptos se conectan, se abren? ¿Usted siente, ve, es, hace más, ahora que está usando este concepto, o hace que se desconecte de usted mismo o de otra persona? Los conceptos son herramientas que le permiten a usted hacer algo que no podría hacer sin ellos. Hay una epistemología en la cual usted va y viene entre toda la maquinaria conceptual y la otra mitad, la cual es usted–y–yo.</p>



<p>Es absurdo atacar a la ciencia. Sin ciencia no habría luz. El avión no le habría traído hasta aquí. Esta ciencia que reduce todo al papel cuadriculado y a las matemáticas es la ciencia más exitosa que la raza humana ha tenido alguna vez.</p>



<p>La ciencia usual divide todo en pedazos pequeños y estudia cada uno separadamente. Una vez afuera las piezas, que usted entiende por separado, las une otra vez para obtener la cosa que estudia, nuevamente. Si puede reconstruir la cosa que estudia, entonces realmente la ha entendiendo. Si usted desarma un reloj, entiende cada pieza, comprende como ellas van juntas, las vuelve a juntar y éste hace tic–tac y da la hora, entonces, usted ha comprendido el reloj. Lo cual no es falso.</p>



<p>Sin embargo, hay cosas más importantes que, cuando usted las desarma, comprendiendo sus piezas separadamente y volviéndolas a juntar, no puede obtener nuevamente, porque sus partes separadamente están muertas. Cuando usted toma partes inanimadas y las vuelva a poner juntas, usted no obtiene algo vivo. Hay algo acerca de las cosas vivas con la cual este tipo de ciencia no puede tratar.</p>



<p>La ecología se acerca a la ciencia desde el lado opuesto. Usted tiene que entender el todo, o las partes no le ayudarán. Los científicos estudiaron la pesca en Newfoundland: “Hemos hecho muchas pruebas, no hay nada malo, los peces están saludables. Hay tantos como hace 20 años atrás”. Los ecologistas dijeron: “Dentro de tres años, los peces se habrán ido”. Tres años más tarde los peces se fueron. ¿Cómo lo supieron? Ellos estudian el sistema completo. Ellos estudian donde los peces se aparean, lo que comen, y lo que necesitan respirar.</p>



<p>Son embargo, los seres humanos desaparecen en estas dos ciencias. Nosotros estudiamos los genes, vendemos óvulos femeninos, y tomamos drogas que nadie sabe qué harán exactamente. En la ciencia holística aparecemos brevemente, pero entonces nos evaporamos en este inmenso sistema del cual somos una parte, y nuevamente no estamos allí.</p>



<p>Al tercer acercamiento yo lo llamo Procesal, con lo cual quiero referirme a un evento, no a todo. Podemos ser precisos acerca de un proceso, pero no acerca de las partes, porque ellas cambian, y tampoco acerca del contexto completo donde ellas están. Un proceso tiene ciertas etapas y podemos especificar bajo que condiciones se consiguen y cuales son sus resultados.</p>



<p>Yo quiero apuntar a la interfase entre los–conceptos–y–usted. Cada cosa viviente, una planta, cualquier tejido celular ya es una interacción. No se trata de que esté aquí y su ambiente alrededor de ella. Eso es una interacción, no una cosa. Respira, se vive a si misma a través de su interacción con el ambiente. Es un proceso. El proceso del tejido celular ya tiene su propia forma de construir sentido, su propia intricada forma de crear su próximo movimiento, su próximo paso, su próximo evento. Incluso el tejido celular es un tipo de cuerpo que está conociendo su ambiente.</p>



<p>Los animales hacen mucho más, se desplazan. Desde el punto de vista habitual de la ciencia, se mueven como un ladrillo desde este punto de aquí, en este momento, hasta un punto allá, en otro momento. Pero los animales no hacen eso. Ellos se mueven con la retroalimentación que proviene del ambiente. La conducta animal no es sólo conducta en el espacio vacío. Un animal se mueve con su cuerpo completo obteniendo retroalimentación de la cosa a la que se está acercando o alejando.</p>



<p>En la noción regular, los seres humanos han perdido sus instintos y son sólo producto de la cultura. Es verdad que cuando miramos a los seres humanos a través de las culturas, no compartimos nada, como muchas de las especies animales. Cualquier especie dada de animal duerme lo mismo, tiene la misma comunicación, come lo mismo. Nosotros hemos variado, complejizado, elaborado, nos hemos hecho más intricados y de diferentes formas. Ciertamente, tenemos rutinas culturales. Esta charla entera está ocurriendo en una rutina cultural; de otra manera, usted no se sentaría allí permitiendo que le hable de forma ininterrumpida. Pero el cuerpo ya comienza, como el tejido celular, con un gran monto de organización interna, y entonces deviene un animal, en una evolutiva forma de hablar, en el cual los procesos del tejido celular están organizados para que el animal se pueda desplazar y perseguir algo, y luego deviene culturalmente humano.</p>



<p>Es totalmente falso que no tengamos cuerpos que nos digan qué hacer. Cuando usted caminó en esta sala, se comportó apropiadamente, en términos de todas las rutinas culturales, pero eso no es todo lo que hizo. Usted vio a alguien que conocía, así que le sonrió a él o ella; y luego vio a alguien más, pero que no le agrada, así que lo evitó. Entonces, vio a alguien más, y le dio un abrazo grande. Entonces usted le hizo señas a la persona con la que vino, caminó, y encontró un lugar para sentarse. Todas esas cosas las hizo sin tener que decírselas en palabras a usted mismo: “Ahora míralos, no le sonrías mucho a esas personas, no olvides que estás enojado con ellos. ¡Por qué otra vez!, oh, porque ellos hicieron eso…” Usted no tuvo que hacer eso, porque su organismo ya tiene toda esa información. Sabe lo que las persona hicieron y que le hace estar enojado. Sabe porque usted está evitándolas. Incluso, antes que pueda pensar sobre ello, usted ya ha tomado otro camino, y lo mismo pasa con la sonrisa que usted le da a alguien. Es simplemente la sonrisa correcta. Si trata de hacerla artificialmente, usted no podría hacerla bien siquiera. Toma todo su organismo producir con precisión la sonrisa correcta.</p>



<p>Constantemente excedemos la cultura. Cualquier cosa pequeña, cualquier cosa grande es pre-cultural, porque es tejido celular y es vida animal, y es cultura y es también algo que va más allá de la cultura, más complicado que ésta. El cuerpo es esto mucho más complejo, un sistema mucho más intrincado, desde el principio. En la tercera Ciencia, tenemos que pensar los cuerpos vivientes como procesos de creación de sentido de sí mismos. La nueva epistemología necesita usar conceptos que especifiquen estos procesos, los cuales superan cualquier concepto.</p>



<p><strong>Notas: </strong>Nota del traductor; A pesar que en el texto original no aparecía está expresión encadenada por guiones, he decidido escribirla de esta forma para enfatizar el carácter indivisible de la interacción, aspecto que es constantemente destacado en la filosofía “radicalmente relacional” de Gendlin. Otras expresiones similares a lo largo del texto también las escribo de esta manera para enfatizar el mismo aspecto.</p>



<p>(*) Luis Robles Campos (2006). Psicólogo – Universidad de Tarapacá. Arica – Chile. Focusing Trainer – Acreditado por Focusing Institute, New York.&nbsp;</p>The post <a href="https://www.empowerser.com/sobre-la-nueva-epistemologia/">Sobre la Nueva Epistemología</a> first appeared on <a href="https://www.empowerser.com">EmpowerSer</a>.]]></content:encoded>
					
		
		
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